Hay dos factores que propician este intento de flexibilizar la norma urbanística: se necesita suelo urbanizable en los ayuntamientos para poder ejecutar el ambicioso Pacto Andaluz por la Vivienda, que ha impulsado el presidente Manuel Chaves y, además, hay que arbitrar una fórmula que permita a los pueblos pequeños crecer más allá del 30 por ciento previsto como máximo en el POTA. Flexibilizar no significa derogar o modificar. Esta es la idea que trató de transmitir ayer Gaspar Zarrías, consejero de Presidencia, que fue el encargado de responder a las preguntas de los periodistas tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno.
Zarrías aseguró que la Junta tiene intención de «tener en cuenta» y buscar un «punto de encuentro» entre las posiciones de la FAMP, la CEA y los sindicatos que haga posible firmar el Pacto por la Vivienda antes de fin de año, pero manteniendo el POTA «en todos sus términos».
Acuerdo
El Consejo de Gobierno, por otra parte, aprobó ayer el Plan de Empleabilidad para Personas con Discapacidad en Andalucía, documento «pionero» en toda España que prevé una inversión de 414,4 millones de euros hasta 2013 en 127 medidas especiales de inserción laboral que podrán beneficiar a los 133.500 andaluces, el 67 por ciento de las personas con algún tipo de discapacidad que pueden acceder al mercado de trabajo.





