Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Granada

Estás en: Ideal > Local > Granada
EL RETRATO MIGUEL ÁNGEL TORRES
El juez maratón

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
SI hay algo que ayer quedó meridianamente claro es que el juez Miguel Ángel Torres ni tiene problemas de próstata ni es un gandul. El jurista granadino, el tercer 'polo de atracción' en la vista oral que debe servir para dirimir las diferencias entre 'los Martínez', tiene más fondo que un atleta africano, algo que ya quedó de manifiesto durante los eternos interrogatorios a los que sometió a los implicados en la 'operación Malaya' contra la corrupción urbanística en Marbella, el caso que le catapultó a la popularidad -hay quien ha llegado a decir que, gracias a él, los precios de los pisos se han moderado en España; otros, en cambio, le culpan de haber hundido al sector de la construcción: probablemente, ambas apreciaciones son exageradas: algo habrán tenido también que ver la coyuntura económica internacional, el petróleo, la Bolsa y todo eso-.

En la sesión matutina del juicio, que se prolongó durante unas seis horas, Torres sólo dio un descanso de dos minutos medidos «para ir el servicio: uno para subir y otro para bajar», precisó con una sonrisa.

Animoso

Cuando se acercaban las tres de la tarde, el magistrado acordó decretar una pausa más extensa, más que nada, porque había que comer: «¿Nos vemos a las tres y media?», preguntó en un inexplicable tono animoso. Debió ver tal alarma en los rostros de las partes -fiscal, secretaria, abogados...- que quiso mostrarse generoso: «Vale, pues nos vemos a las cuatro». Media horilla más de tregua: todo un regalo.

Luego, la sesión vespertina no se alargaría demasiado: 'sólo' hasta las ocho y pico de la noche. Y, como el asunto no quedó visto para sentencia, el próximo miércoles, más.

Rápido en las réplicas

En resumen, que no exageraban en Málaga cuando resaltaban la capacidad de trabajo del togado granadino. Como no se modere, 'su gente' le monta una huelga... o se hacen millonarios con las horas extraordinarias.

Por ese lado no hubo sorpresas. Lo que sí llamó la atención a los observadores es su voz, que suena como la de un niño en el tránsito hacia la adolescencia. El hombre que ha mandado a la cárcel a millonarios que parecían intocables habla con un timbre juvenil la mar de chocante.

Miguel Ángel Torres es también muy ágil en sus réplicas. Un par de ejemplos: «Es que parece que me está acusando», dijo monseñor Martínez en referencia al otro Martínez. «Es que le está acusando», constató el magistrado.

«¿Puedo preguntar al abogado del arzobispo?», dijo Martínez Medina cuando era interrogado precisamente por dicho letrado.

«Pues no, no puede preguntar. Las preguntas las hace el abogado», dijo sin poder evitar una sonrisa. No fue la única que echó ayer.

El aviso pegado en la puerta de sala de vistas que anunciaba que, una vez empezado el juicio, no se podía entrar o salir, enseñó otro ángulo de Miguel Ángel Torres: parece que es un tanto tiquismiquis. Los humanos son imperfectos y, de cuando en cuando, tienen la necesidad de orinar. Al final se impuso la lógica y no hubo problemas por ese lado.

«Cuando estaba en Santa Fe no era así», decían unos abogados.

Cada cual que interprete como quiera el comentario. Eso sí, currar, curra.

carlosmoran@ideal.es
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Granada
más videos [+]
Granada
Vocento
SarenetRSS