El monolito de granito levantado el pasado año por la Junta en este inmenso 'cementerio republicano', amaneció ayer ultrajado, con su rótulo manchado con pintura roja y con la siguiente frase: «Rojos no».
La delegada de Justicia de la Junta, Begoña Álvarez, y un gran número de cargos públicos y familiares de algunos de los que perdieron la vida en este lugar, portando rosas, asistieron al homenaje. El cantautor, Enrique Moratalla, presentó el acto.
La actriz Elodia Campra recitó tres poemas: 'La casita de la mano imposible', de Federico García Lorca, 'Quisiera estar en el sur', de Luis Cernuda, y 'Me queda la palabra', de Blas de Otero. Asimismo, Matías, músico y chelista de la Orquesta Ciudad de Granada, interpretó 'Los pájaros', de Pau Casal, y dos piezas de Juan Sebastián Bach. Un niño de Órgiva, Rafa Hidalgo, recitó también un precioso poema escrito por él mismo.
Francisco González manifestó que «hace 5 años empezamos a reivindicar la memoria de unas victimas inocentes que fueron asesinadas y perseguidas solo por defender la legalidad en nuestro país. Y ya podemos ver como asoma la luz que tanto tiempo llevamos esperando por el horizonte, porque hay un amanecer que nos trae la Ley de la Memoria Histórica. Es el día en que nosotros queremos, de alguna manera, proclamar ese gozo que nos produce que nuestras victimas, las victimas del franquismo y de la Guerra Civil, hoy ya por fin se les reconocen la dignidad que tanto tiempo se ha estado mancillando. Y el honor que siempre tuvieron, hoy ya resplandece enormemente».
La alcaldesa de Órgiva, María Ángeles Blanco dijo: «El Barranco de El Carrizal está lleno de fosas llenas de hombres, mujeres e incluso niños que fueron vilmente asesinados por manos llenas de odio, de injusticia y de rencor, manos asesinas, que con sólo apretar el gatillo de sus pistolas, derramaban la sangre y quitaban la vida a tantas y tantas personas que aquí yacen. Aquí traían en camiones a muchos republicanos de la Alpujarra, la Costa, Málaga, etcétera. Después los ponían al borde de la ladera y les disparaban. Y yo no quiero que este homenaje abra ni cierre ninguna herida, con este acto sólo pretendemos dignificar este lugar y mostrar nuestro respeto a las víctimas y a sus familiares». Álvarez de la Chica refiriéndose al las pintadas en el monolito comenzó diciendo: «No alteréis vuestras conciencias y emociones por esa pequeña infamia, porque la infamia, la grande, la peor está ahí abajo, y esa es la que nunca debemos olvidar».
El dirigente socialista agregó que cuando escuchaba las intervenciones se preguntaba «¿cuándo van hacer estos muertos también sus muertos? Qué diferencia cuando en Roma muertos también injustos, como todos los muertos de las guerras, se les reconoce su injusta muerte. Y allí estará el gobierno de España y el de la Junta de Andalucía».
Sentirlos como suyos
De la Chica se preguntó también cuántos años nos quedan que esperar para volver a reunirse allí y que acudan los que piensan de otra manera. «Es decir, los que son de derechas, para sentir estos muertos como suyos, porque mientras no suceda esas personas de derechas no habrán entendido ni lo que pasó, ni lo que pasa, ni lo que queda por venir».
Para Álvarez de la Chica, este homenaje tampoco supone un «acto de revanchismo», puesto que aspira a recuperar la dignidad y la memoria de los que fueron ocultados por el Franquismo. Destacado asimismo que la ley de Memoria Histórica impulsada por el Gobierno integrará las diversas «memorias» y servirá para la recuperación moral y el reconocimiento público y jurídico de las víctimas, gracias a que, por primera vez, se ha roto «el mandato del silencio».





