
-¿Los buenos dividendos del género de la novela histórica no implican también el menosprecio de la crítica?
-Sí. Una novela mala puede vender mucho igual que una buena puede vender poco. Nunca me ha importado demasiado la opinión de los críticos, prefiero agradar a los lectores porque yo escribo los libros que a mí me gustaría leer.
-¿Por qué eligió el vino como eje de su novela?
-Gracias a mis repetidos viajes a España, fui familiarizándome con la costumbre española de tomar vino en las comidas. Por otro lado, mi hijo comparte esta afición y me ha introducido en la cultura vinícola española y con él he visitado bodegas y conocido a bodegueros.
-¿Cómo interpreta las guerras carlistas, telón de fondo de la acción de 'La bodega', su última novela?
-Las guerras carlistas no son más que otro ejemplo del hecho que no existe ningún siglo en la historia de la humanidad en la que no haya habido guerras. Quizás, lo que más me ha interesado más el asesinato del general Prim.
-Los retos individuales y las historias de superación personal aparecen siempre en el trasfondo de sus obras. ¿No reflejan una percepción y una filosofía muy norteamericanas de la vida?
-Sí y no. Sí, porque es la idea que todos tenemos del sueño americano, la posibilidad de triunfar a partir de un origen humilde, partiendo de la nada. Pero, en realidad, creo que puede aplicarse al mundo en general y que podríamos encontrar a personajes de mis obras en culturas muy distintas y épocas de la historia muy distintas también. En el fondo, son seres humanos que luchan por encontrar su lugar en el mundo y cumplir sus deseos, algo que compartimos la mayoría de las personas.
Gore y Hillary Clinton
-Usted es partidario del Partido Demócrata. ¿Quién le inspira más esperanza y por qué, Al Gore, Hillary Clinton o Barack Obama?
-Barack Obama me parece una persona muy inteligente y bien preparada que ha tenido contacto con mundos muy distintos puesto que su padre es africano, la madre, americana y antropóloga, se crió en Hawai y estudió en un colegio musulmán. Podría hacer mucho por nuestro país en el caso de ser elegido presidente. De todos modos, opino que Hillary Clinton, a quien también admiro, tiene muchas posibilidades de resultar elegida presidenta en un futuro próximo.





