Después de doce años, el complejo turístico Los Collados de la Sagra, en el municipio de Puebla de Don Fadrique, se propone acometer una ampliación de sus instalaciones para adecuarlas a las necesidades actuales y, sobre todo, buscando la excelencia turística que propicia la Consejería de Turismo de la Junta para ampliar y fidelizar la oferta turística de la comunidad autónoma, no ligada al turismo de sol y playa.
Los propietarios del complejo referente turístico en la zona Norte de la provincia, Arturo y Amancio, se han convertido en el espejo en el que se miran otros proyectos de la comarca de Huéscar, ligados a la naturaleza. Su proyecto de ampliación cuenta con un presupuesto de cuatro millones de euros.
Sin embargo, no se invertirá en cemento sino en cuatro proyectos arquitectónicos ligados a la tierra y de unas reducidas dimensiones. Los han diseñado cuatro equipos de arquitectos distintos y coordinados entre si. «Por este motivo, el proyecto se ha encarecido en un 50% pero la inversión está bien empleada. Entre otros motivos porque es totalmente respetuosa con el entorno en el que se va a integrar», recalcan.
Los promotores explican que para realizar parte del proyecto simplemente van a quitar las actuales cabañas de madera y sustituirlas por un diseño novedoso. También el actual hotel de una planta se va a reducir para construir en su lugar otro módulo de doce apartamentos para dos personas que estarán ‘semienterrados’ para acomodarse al paisaje. Lo mismo ocurrirá con los otros dos módulos de apartamentos, –también de doce unidades–. Uno simulará una piedra al ubicarse en una zona rocosa y la otra es la llamada ‘casa desplegada’, construidas a lo largo y no a lo alto. En total se van a reconvertir y construir 48 apartamentos.
El proyecto nace de la necesidad de ofertar unas instalaciones demandadas por el turismo de interior –generalmente familiar–, capaces de acoger a más de cuatro personas. También compensan una oferta hotelera inexistente capaz de albergar pequeños congresos y reuniones de empresas, e incluso concentraciones de equipos deportivos que necesitan prepararse en altura.
Para aumentar la capacidad actual del complejo se eliminarán habitaciones del actual hotel, donde se construirán un bloque de apartamentos. Además, todo el complejo se adaptará responderá a los estrictos controles medioambientales.
Cuando el proyecto –pendiente sólo de la resolución de las alegaciones de Medio Ambiente– esté terminado, se garantizaran los veinte puestos de trabajo actuales y se ampliará la plantilla al menos un 50%. Una garantía de la idoneidad del proyecto reside en que cuenta con una subvención de la Consejería de Turismo de 430.000 euros. Arturo y Amancio destacan que el complejo es sólo una parte de una finca de 430 hectáreas que cuenta con su propio plan de ordenación y prevención de incendios.
En el entorno más inmediato del complejo turístico de los Collados existe un autentico jardín botánico con cientos de especies arbóreas, tanto autóctonas como adaptadas, que cuenta cada año con una inversión de 18.000 euros para nuevas plantaciones.
Centro de Salud
Completando los alojamientos, la empresa pretende crear un pequeño centro se salud con piscina, sauna, masaje, baño y tratamientos que refuerce la energía natural y positiva de la montaña y su entorno. Lo harán en una construcción que aprovecha los desniveles del terreno para que quede completamente integrada en el perfil de la ladera, según señala el arquitecto del proyecto, Juan Antonio Sánchez Morales.
Al referirse a los planes de Collado de la Sagra indica que «no queremos la menor alteración, no queremos impulsar la actitud soberbia de la dominación, sino todo lo contrario, la de la admiración respetuosa de un espacio tan sobrecogedoramente valioso. Tenemos el convencimiento de que eso no sólo es posible sino deseable», recalca el arquitecto.
Juan Antonio Sánchez adelanta que «resueltos los principios arquitectónicos, la sostenibilidad guiará el resto de las soluciones y presidirá las deliberaciones que acompañan en la determinación de todos los detalles necesarios».
Adaptación ambiental
Tanto el actual complejo como la ampliación prevista cuentan con todos las bendiciones y permisos administrativos. Se trata del mejor ejemplo de lo que desde hace años promociona el programa europeo Leader para el desarrollo sostenible de la zonas rurales. Un ejemplo de la importancia y del efecto dominó del complejo turístico de los Collados de la Sagra aparece en el modo en que ha servido para revitalizar toda la sierra y sus contornos. En la zona en la que antes había fincas y cortijos abandonados, ahora impera la rehabilitación y es prácticamente imposible encontrar uno libre.