En Dinamarca Santa Claus no viene del Polo Norte. Ni tiene un trineo tirado por renos que vuelan. Viene de España, y llega a Copenhague en barco. Y los daneses, tan contentos. Pues probablemente algún motrileño se fijó en la idea danesa. Porque en Motril los Reyes Magos no vienen en camello. Vienen en barco. De Oriente, eso sí.
Ayer a las seis de la tarde, en el Puerto no cabía un alma. Miles de niños y no tan niños esperaban con impaciencia la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar. A bordo de un barco de Salvamento Marítimo, los tres magos tomaron puerto por el muelle de Levante. Inmediatamente fueron rodeados por niños ansiosos de caramelos y regalos. Ya no pararían de repartir saludos y dulces en toda la tarde. Y por la noche, el trabajo más complicado: dejar en sólo unas horas los regalos de miles de niños en miles y miles de casas por toda la Costa. «Es que son magos», explica una madre a su hijo, que no acaba de comprender bien cómo es posible que los Reyes entreguen tantos regalos en tan poco tiempo. Y sin equivocarse ni nada. El niño se conforma con lo que de son magos y abre los brazos para atrapar un anticipo de regalo en forma de caramelo. «Aquiiiiiiiiiiiii», se desgañita. Como él, varias decenas de miles de personas.
Se estima que en torno a 40.000 personas recibieron ayer a los Reyes Magos en Motril. Todo el recorrido estaba atestado de público. Moverse ayer en la Avenida de Salobreña a las ocho de la tarde era, sencillamente, imposible.
La cabalgata, de más de un kilómetro de longitud, fue avanzando poco a poco hasta llegar al pie del Cerro, en donde los Reyes realizaron la ofrenda al Niño Jesús, momento cumbre de la tarde- noche. Después, fuegos artificiales, lanzamiento de caramelos (las carrozas se quedaron demasiado pronto sin munición y tuvieron que cargar varias veces), música, alegría y mucha ilusión. Los niños ya no se preguntaban cómo era posible que los Reyes Magos estén en mil sitios a la vez. Solo disfrutaban y querían adelantar el reloj varias horas para disfrutar ya de los regalos de este año.