El terrible testimonio de Coque, de ‘La Que Se Avecina’

El intérprete asegura que no ha perdonado lo que le hicieron de pequeño y ha participado en un libro para narrar su experiencia

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‘Sábado Deluxe’ se vistió de gala el pasado sábado para recibir a unos invitados que no dudaron en hablar sobre su terrible pasado, y es que Marisol Ayuso no fue la única en abrirse emocionalmente, revelando que canceló su boda a raíz del maltrato de su novio, sino que Nacho Guerreros, Coque en ‘La Que Se Avecina’, también confesó en el espacio de Telecinco que de pequeño sufrió bullyng.

El actor acudió para presentar el libro ‘Yo también sufrí bullyng’, en el que relata el acoso escolar que sufrió cuando tan solo era un adolescente de 14 años, "Había vivido una infancia feliz en el colegio, y llegas allí y te miran mal. Recuerdo que el primer día supe que algo malo iba a pasar. Quizás era muy niño, no había dado problemas nunca. Ellos estaban más adelantados que yo, ya fumaban. Claro, debieron ver en mí una víctima muy fácil que no iba a protestar por nada", explicaba.

“Querían poner a todos en mi contra. que hicieran corrillos. Hubo tortazos, pero hiere más lo psicológico. Los guantazos no eran tan hirientes como una mirada inquisitiva o discriminatoria", expresaba sobre los actos de estos acosadores, a los que asegura que no ha perdonado, “No, no tengo por qué perdonarlos”

Guerreros confesaba que no recuerda cómo empezó todo, pero las clases se hacían interminables, lo que incluso le hizo pensar en dejar de estudiar pidiendo trabajo en una panadería, "Había un rechazo... No recuerdo cuál fue la primera mirada de desprecio, que la hubo; la primera colleja, que también la hubo; un día te desaparece el rotulador o el abrigo... No recuerdo cuál fue la primera vez, pero si el curso empezaba en octubre, yo en Navidad quería dejarlo”, revelaba.

De este tipo de acoso recuerda que más que lo físico, lo peor era el daño psicológico, “Querían poner a todos en mi contra. que hicieran corrillos. Hubo tortazos, pero hiere más lo psicológico. Los guantazos no eran tan hirientes como una mirada inquisitiva o discriminatoria", expresaba sobre los actos de estos acosadores, a los que asegura que no ha perdonado, “No, no tengo por qué perdonarlos”, revelaba.

Sin embargo, este episodio le ha servido para saber reaccionar ante este tipo de actos, "Te hace una coraza y te hace ver qué tipo de gente tienes en frente", explicaba.

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