Ion Fiz sube a Bob Esponja a la pasarela

Uno de los diseños de Ion Fiz./Efe
Uno de los diseños de Ion Fiz. / Efe

Marcos Luengo y García Madrid destacan en una jornada en la que también mostraron sus propuestas Juana Martín, Miguel Marinero e Isabel Núñez

Gloria Salgado
GLORIA SALGADOMadrid

Marcos Luengo fue el encargado de abrir la última jornada de los diseñadores consagrados en Mercedes Benz Fashion Week Madrid. El asturiano, arropado por su nutrido ejército de fieles, encontró la inspiración para su última colección en la obra del artista japonés Tadanori Yamaguchi, presente en su desfile. Quedó impresionado con las placas de aluminio sobre las que aplica lechadas de materias mixtas con polvo de mármol, capas blancas y de colores que, una vez consolidadas, acuchilla con precisión, lo que se llama ‘kizamu’. Un hueco grabado muy delicado cuyos temas se desarrollan a partir del centro. Así Luengo desgrana su presentación, partiendo del no color hasta llegar al colorido más profuso en terciopelos bordados en hilos de seda y pailletes. Destacan los elaborados bordados florales sobre prendas de lana cocida a modo de kimono, aunque también toman protagonismo sus enormes bolsos en un regreso a sus orígenes.

Una elegancia que dio paso a Ion Fiz. Al ritmo de la mesa de mezclas de Pepino y Crawford, el modista mostró dos líneas muy dispares. La primera fue la colección femenina que el vasco ha creado para la firma Smash, con tejidos elásticos de punto, terciopelo y satén en colores lisos junto a un estampado disco inspirado en la estética de la discoteca neoyorquina Studio 54. La segunda es una colección cápsula para hombre y mujer inspirada en Bob Esponja, con su figura estampada o silueteada en diferentes prendas. Fiz compartió desfile con una Juana Martín que siente que no ha sido valorada en los 13 años que lleva en el sector de la moda. La cordobesa organizó su propia fiesta, con lurex y lentejuelas para dar vida a un complejo juego de volúmenes y siluetas rematadas con flecos y volantes.

Un diseño de Marcos Luengo.
Un diseño de Marcos Luengo. / Afp

Un despliegue de brillos a los que puso final la sastrería García Madrid. La firma, feliz por como funcionó su primera vez en la pasarela madrileña, el pasado septiembre, dio las pautas para amortizar y combinar la ropa de los armarios masculinos -aunque realiza trabajos a medida para mujer-. Sedas puras, patas de gallo y cuadros vichy para vestir la noche, mientras que el smoking pasa a ser una pieza de día al confeccionarse con cashmere o lana. Un ejemplo de sastrería contemporánea, como rezan ahora sus etiquetas, a buen precio y con materiales de una calidad tan excelente como los que utiliza Miguel Marinero.

Oliva, premiado

Juanjo Oliva ganó el premio a la mejor colección con su línea Oliva. Se trata del cuarto galardón para el madrileño, que colocó una casa prefabricada con muebles nórdicos sobre la pasarela para mostrar una propuesta atemporal para la extendida tendencia ‘ver ahora, comprar ahora’, en la que destacaron los vestidos para la noche en tonos lisos con siluetas muy sencillas y favorecedoras. Para el día, ropa urbana en tonos amarillos y verdes militares con una estética más cañera.

Marinero muestra por segunda vez una colección que no es solo de peletería, aunque sus piezas de piel siguen siendo las protagonistas indiscutibles. Los colores de la naturaleza, desde el naranja del amanecer hasta los morados de una noche de tormenta, tiñen vestidos lenceros, trajes de chaqueta de terciopelo y espectaculares abrigos en un juego sutil juego de texturas con unos complementos muy bien seleccionados.

Uno de los diseños de García Madrid.
Uno de los diseños de García Madrid. / Efe

Isabel Núñez cerró con un bonito desfile en el que una orquesta ambientaba su visión de los años 20 a través de la mirada de la pintora Tamara de Lempicka. Los colores y sus contrastes recuerdan al uso cromático de la pintura art-decó, coloreando lanas, algodones, sedas y muselinas con las costuras dejadas a la vista y los tejidos envolviendo el cuerpo.

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