«Félix es un antihéroe»

Sbaraglia confiesa que no terminó de entender el tono del guion en su primera lectura. Le iluminó su reunión posterior con Cesc. /MOVISTAR+
Sbaraglia confiesa que no terminó de entender el tono del guion en su primera lectura. Le iluminó su reunión posterior con Cesc. / MOVISTAR+

El actor argentino Fernando Sbaraglia protagoniza la nueva serie de Cesc Gay para Movistar+, un 'thriller' romántico que se desarrolla en Andorra. «Todos creen que está loco», dice

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

«Tráeme otro termo con agua caliente, por favor». Leonardo Sbaraglia (Buenos Aires, 1970) no se ha despegado de su mate desde que aterrizó en España a las cinco de la mañana. El actor argentino está constipado; «me agarré una gripe tremenda», nos confiesa. Ha llegado a Madrid para presentar 'Félix', la serie dirigida por Cesc Gay para Movistar+ que se estrenó el pasado 6 de abril y cuyos seis capítulos ya están disponibles bajo demanda para todos los abonados a la plataforma. Entre el 'jet lag' y el catarro, Sbaraglia se encuentra igual de perdido que el protagonista de la ficción, un profesor de instituto en Andorra que busca a una misteriosa mujer china, Julia (Mihoa Lee), de la que se ha enamorado. Lo hace contra viento y marea, desafiando los consejos de las personas que le rodean.

«Esa lucha que nadie ve, solamente uno mismo. En este caso, Félix es un antihéroe. Todos creen que está loco, pero es el que termina desbaratando muchas cosas malas. Por amor, tenacidad, convicción y valentía, a pesar de que parezca todo lo contrario todo el tiempo, termina, al menos, corrigiendo algo del mundo», explica el intérprete que le da vida.

-Le ha llegado a comparar con Don Quijote.

-¿Dije eso? Es verdad que lo dije. Hombre, yo no soy conocedor del Quijote en toda su dimensión, pero Félix es un personaje que lucha contra los molinos de viento, que tiene a su Sancho Panza (Óscar, encarnado por el catalán Pere Arquillué). Son fórmulas para comparar, como hizo Shakespeare con el teatro griego.

En medio de esa búsqueda romántica, Félix se ve inmerso en una trama de blanqueo de dinero por parte de la mafia china. Un hecho basado en un caso real que Cesc Gay vio en un informativo y con el que ha tejido una historia cargada de sensibilidad que el director compara con 'Fargo', 'Con la muerte en los talones' y 'Friends'. Una mezcla que tiene a Andorra como coctelera.

Una vieja batalla

«Cuando uno lee un guion a veces tienes claro el resultado, te conmueve, pero en este caso no terminaba de entender el tono. Me iluminó mi reunión con Cesc, que me explicó su intención al escribirlo, la importancia que le quería dar a este personaje. Él siempre tuvo muy claro que el espectador tenía que identificarse con el protagonista. Apostó a ese vínculo», añade Sbaraglia.

-Ahora, con el consumo de series en el móvil, uno se lleva los personajes a la cama.

-Cada vez va quedando menos gente que ve las series en el televisor, se usa mucho el móvil o la tablet. Se genera una relación con los personajes casi de intimidad, en la cama, en el sillón de casa. Por eso hay que generar ganas de que el público quiera llevarte ahí.

-¿Piensa en ello cuando actúa?

-No tengo esa capacidad. El otro día un amigo español me contó que los jóvenes ven las series a doble velocidad, se las pasan rápido y solo se detienen en cierto momento. Es como cuando, por la medición de las audiencias, hay que cambiar tramas si baja el número espectadores. Por suerte, nunca entré en esa movida, y creo que nunca lo voy a hacer. Shakespeare hacía obras de teatro y lo que tenía al lado de su teatro en Londres eran peleas de cerdos, que triunfaban igual. Esto va a pasar siempre, y no digo que 'Félix' sea Shakespeare, pero no es una batalla nueva.

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