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Escapada blanca para la Familia Real

Los monarcas, de riguroso negro, flanquean a sus hijas, la infanta Sofía, de naranja, y la princesa Leonor, con pantalones fucsia, en las pistas de Astún.
Los monarcas, de riguroso negro, flanquean a sus hijas, la infanta Sofía, de naranja, y la princesa Leonor, con pantalones fucsia, en las pistas de Astún. / JAVIER BLASCO
  • Los monarcas y sus hijas disfrutan de un fin de semana de esquí en Astún

La Princesa Leonor y la infanta Sofía han dejado este fin de semana testimonio gráfico de que les encanta esquiar y de que se les da bastante bien. Las niñas, de once y nueve años respectivamente, han sido fotografiadas por primera vez practicando este deporte. Ha ocurrido en la estación de Astún, en el término oscense de Jaca, a donde se trasladaron el sábado con sus padres para disfrutar de un mini descanso en blanco. Los monarcas, vestidos enteramente de negro, guiaron por las pistas a sus hijas, enfundadas en alegres atuendos en color fuscia y naranja. Don Felipe es un experto esquiador. Por su parte, Doña Letizia, quien en sus primeros años como princesa declaró que era una profana en esta disciplina, ha mejorado de forma notable su técnica.

En su escapada, que coincide con el décimo aniversario de uno de los momentos más duros en la vida de la reina, la muerte de su hermana Érika Ortiz, la Familia Real acudió a almorzar al restaurante 'Las tres ranas', en Jaca. Allí degustaron una sopa castellana, huevos rotos, ensalada y una parrillada de carnes variadas. Antes de abandonar el local se dejaron fotografiar junto con varios de los trabajadores del negocio. Según contó después el propietario, Javier Fernández, al diario 'El Heraldo', la reserva de la mesa estaba hecha desde «hacía tiempo», pero a nombre de otras personas, por lo que la identidad de los verdaderos comensales fue una auténtica sorpresa. Los soberanos y sus hijas se alojaron en el Hotel Villa Real Anayet, en el municipio de Canfranc.

Mientras que su hijo y su familia disfrutaban de la nieve, Doña Sofía viajaba a Londres para asistir a la gran boda griega de Filippos Lemos y Marianna Goulandris, celebrada el sábado en la catedral ortodoxa de Santa Sofía. El novio pertenece a una de las familias más adineradas de Grecia y guarda una estrecha relación con la familia real de ese país. La Reina emérita estuvo acompañada de su hermano, el ex rey Constantino.