Ideal

«El humor es la salvación»

El humorista manchego, caracterizado de Mariano Rajoy .
El humorista manchego, caracterizado de Mariano Rajoy . / R. C.
  • José Mota protagonizará el especial de Nochevieja en TVE, donde los líderes políticos españoles conviven en una isla desierta. «Acaban cantando juntos»

Este año ha deparado tantas sorpresas que incluso José Mota (Montiel, Ciudad Real, 1965) había grabado la parodia de Hillary Clinton ganando las elecciones de Estados Unidos para su especial de Nochevieja en TVE (mañana, a partir de las 22.00 horas). Al final tuvo que cambiarlo por Donald Trump y surgió la 'Operación: And the andaran', una película en tono de humor que despedirá 2016 con Mariano Rajoy (PP), Albert Rivera (Ciudadanos), Pablo Iglesias (Podemos) y Antonio Hernando (PSOE) conviviendo en una isla a lo 'Perdidos'. «Tendrán que aprender a pactar, cosa que les costó en la realidad».

La Navidad para José Mota empieza en agosto.

La Navidad profesional sí, porque es cuando empezamos a elaborarlo todo. Y más este año, que ha sido más ambicioso. Hemos creado una ficción para Nochevieja, un peli realmente, y había que tenerlo todo claro desde verano.

Y cuando la actualidad sorprende...

Ha sido un año de muchísimo movimiento en el escaparate público, han ocurrido muchas cosas. La irrupción inesperada de Donald Trump trastocó nuestros planes. De hecho, teníamos el discurso de Hillary Clinton preparado porque todo el equipo pensábamos que iba a ganar las elecciones.

Difícil superar un año tan cómico.

Bueno, siempre le añades un poco de surrealismo. Parece que el guión ya viene marcado por la propia realidad, pero siempre hay hueco para meter. La propuesta que hacemos este año es que el avión que acude a la toma presidencial de Trump con los cuatro políticos más populares del país se pierde y cae a una isla desierta.

Tendrán que aprender a pactar en esa isla.

Efectivamente, cosa que les costó en la realidad. Toda esa ironía nos da muchísima cancha. Además, acaban cantando todos juntos una canción. Lo hemos rodado en la Finca del Barraco en Ávila, que parece una isla perdida en el Trópico.

Dice que lo que peor lleva es que le pongan barba, y aquí se ha puesto unas cuantas.

Es horrible. Con Juan (Muñoz), mi excompañero de 'Cruz y Raya', siempre discutía porque él no soportaba ponerse el pegamento para barbas, y ahora soy yo el que no puede. A lo mejor llevo, sin exagerar, unos 5.000 postizos de barba en mis 28 años de carrera.

Albert Rivera no debe de ser fácilmente imitable.

El señor Rajoy tiene un poco la voz más fina, habla muy rápido (dice imitándole). Creo que las imitaciones se empiezan a asentar cuando el público ya las reconoce como tal, y hasta que eso no pasa es complicado. Con Rivera he intentado hacerlo lo mejor posible.

¿No se le gasta el humor de tanto usarlo?

Eso es como si me preguntas que si después de que los Beatles sacaran 'Let it Be' la música ya se hubiera acabado. Son siete notas y las notas son finitas, pero con eso la combinación musical es infinita. El humor en su concepto interno también lo es, pero las formas varían, y eso también es ilimitado, como la imaginación. También cambia con las modas.

Y en tiempos de crisis aumenta la demanda de humor.

Y es necesario además. El humor nos salva a todos del suicidio afectivo; es la salvación, la salida, el tubo de escape. Le quita hierro a la cruda realidad, y sin él esto sería un cuento aburrido y triste. Básicamente, nos recuerda que casi nada es para tanto.

Pero tenemos la piel más fina. En mayo un 'sketch' suyo sobre un paciente terminal despertó críticas.

Realmente no tengo nada de lo que pedir disculpas. Aquello era humor blanco y se le dio bombo a algo que no lo tenía. Ni me ocupó ni me preocupó.

Siempre se ha erigido como un defensor del respeto.

Como cómico, no me veo con derecho a juzgar la intimidad de ninguna persona o lo que pertenece a su vida privada. Trato de no hacerlo, me acoto porque a mí tampoco me gustaría que lo hicieran. Eso es mendigar risa.