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El monumental cabreo de Luis del Olmo

Luis del Olmo y su mujer, a la entrada de la Audiencia de Barcelona.
Luis del Olmo y su mujer, a la entrada de la Audiencia de Barcelona. / EFE
  • El periodista no cree que recupere los 15 millones que le «robó» su amigo durante 40 años, pero espera que el juez le mande a la cárcel

Luis del Olmo (Ponferrada, 1937) nunca se pudo imaginar que a un mes de cumplir 80 años estaría metido en enojosos líos de juicios en lugar de andar disfrutando de una merecida jubilación (con puntuales colaboraciones en los medios por aquello de matar el gusanillo), tras una vida de entrega a lo que ha sido su pasión, la radio.

Pero la traición de su mejor amigo y mano derecha, acusado de dilapidar 15 millones de euros de su trabajada fortuna personal, alteró todos sus planes, sumergiéndole en un calvario económico y judicial, que ahora está por dilucidarse en la Audiencia de Barcelona. Allí ha empezado el juicio contra Rogelio Rengel, administrador de los bienes del periodista radiofónico, para quien la Fiscalía solicita doce años de cárcel por un delito continuado de apropiación indebida, alzamiento de bienes y falseamiento de cuentas para desviar fondos de varias sociedades, entre ellas las de Luis del Olmo y su mujer, Mercedes González.

«Tenía una confianza ciega en él... tenía hasta las llaves de mi casa. Nunca le pedí cuentas de los bienes que me administraba porque era una relación más allá de lo normal. Rogelio ha sido como un hermano para mí y lo que me ha hecho no tiene nombre. Se ha quedado con el dinero que tenía ahorrado para el día de mañana de mis nietos. Solo espero que le caigan 50 o 60 años de cárcel», comentaba el periodista con el semblante serio, y resignado a no recuperar la suma sustraída por quien fue su amigo durante 40 años. Tras la detención del procesado, en agosto de 2011, el periodista supo que Rengel le había «robado» dinero porque la esposa de éste acudió a su casa para confesarle que se había apropiado de unos seis millones de euros, suma que luego ascendió a 15. «Me quedan cuatro duros contados», comentó Del Olmo en aquel entonces.

Según la Fiscalía, entre 2005 y 2011 el acusado desvió cantidades de dinero de dos sociedades pertenecientes a Del Olmo y su esposa, justificando esas salidas como inversiones sin que éstas se llevaran a cabo. Rengel ha reconocido ante el juez que desvió más de 3 millones de euros para enjugar las pérdidas de ‘Don Balón’, la revista deportiva que controlaba y que, según el círculo de la prensa de Barcelona, donde se editaba, vivía por encima de sus posibilidades: fiestas en el Ritz, invitados del caché de Maradona... mucho dinero para sus escasos 10.000 ejemplares. Y todo aquel postín lo pagaba Del Olmo sin saberlo.