Ideal

Aviso de la organización tras la pelea de Gran Hermano: ¿habrá expulsión?

  • Las peleas en las últimas horas han provocado que el Súper reúna a los concursantes durante una hora en el confesionario para alertarles de lo que podría suponer este tipo de situaciones

Una vez más los directores de Gran Hermano han puesto en alerta a los concursantes, que recientemente protagonizaron la gran bronca del programa. La última se ha debido al fin de semana cargado de tensión que se ha vivido entre las cuatro paredes de la vivienda. El Súper llamaba al grupo para recapacitar acerca de diferentes situaciones. Bea y Meritxell acabaron reconciliándose. Una charla de una hora con los seis participantes que restan, según parece, por la bronca que mantuvieron ambas en estos días.

Cabe recordar que semanas atrás todos los concursantes fueron sancionados por una falta de disciplina, tras una tremenda pelea en pleno directo. Fueron nominados todos por las continuas peleas dentro de la casa de Guadalix en Gran Hermano. Después de la charla, Adara confirmó que Bea pidió disculpas a Meritxell cuando ésta hablaba con Miguel.

Llegó llorando para mostrar sus disculpas y reconocer que le "pierden las formas". "Muchas cosas de las que digo, cuando me pongo así, no las siento. Os tengo mucho cariño y me joroba ser así", dijo. Meri contestó que no tenía intención de seguir la batalla de Gran Hermano. "Todos nos quedaremos con lo bueno", insistió.

Poco después, la propia Bea pidió disculpas al resto de compañeros. "Estamos locos, se me va mucho la pinza y eso no puede ser. Mi problema es que cuando discuto trato igual a una persona que no quiero como a la que sí. Me pongo a la defensiva, me siento atacada y empiezo a soltar cosas por la boca. Encima soy orgullosa y me cuesta pedir perdón", manifestó la concursante de Gran Hermano.

También Adara asumió “ser como el fuego” en Gran Hermano y enterró el hacha de guerra con Meritxell. “Sólo nos tenemos la una a la otra. Me tienes para siempre, te voy a defender en todo”. Además, Meri y Alain también limaron asperezas. El francés pidió a la catalana control en lo que dice: “La comunicación lo canta todo. Hay que respetarnos cuando hablamos y sobre todo no debemos gritar”, espetó.