Ideal

Las otras voces de La Voz

José María Sepúlveda, 'vocal coach' de 'La Voz'.
José María Sepúlveda, 'vocal coach' de 'La Voz'. / R.C.
  • Detrás de todo gran 'coach' hay un gran 'vocal coach'. Eso es así. Hay uno detrás de Alejandro Sanz. Lo hubo detrás de Antonio Orozco, de Laura Pausini, de Rosario... Todos cuentan con uno

Antonio José, David Barrull, José María, Rafa Blas... Son algunos de los cantantes que han conseguido convertirse en La Voz de España, en la versión adulta y en la infantil. Lograron conquistar a los 'coaches', superaron batallas, vencieron a sus competidores y convencieron a los espectadores, que desde sus casas les dieron su apoyo a través de votos. Nada de eso habría sucedido si antes alguien no los hubiese descubierto en las decenas de castings que se convocan por toda España. Si alguien no hubiese creído en ellos. Si alguien no hubiese pensado que ellos podrían ser La Voz.

Detrás de todo gran 'coach' hay un gran 'vocal coach'. Eso es así. Hay uno detrás de Alejandro Sanz. Lo hubo detrás de Antonio Orozco, de Laura Pausini, de Rosario... Todos cuentan con uno. No pulsan el botón rojo, ni se giran en las enormes butacas. Su lugar es más secundario pero no por ello menos importante. Ellos son el principal apoyo de los participantes del programa de Telecinco. Los seleccionan, los preparan, los animan...

José María Sepúlveda es uno de ellos. Es uno de los encargados de buscar talentos, de hallar vocalistas que destaquen por su originalidad y sean capaces de transmitir a través del canto. «Hay mucha gente que canta muy bien, pero sus timbres de voz son muy estándar; aun así, no cesamos en la búsqueda de esos timbres diferentes», explica este especialista de la voz, que prepara a elencos de musicales y ha trabajado para Luis Merlo, Natalia Millán, Amparo Larrañaga o Miguel Ángel Muñoz, entre otros artistas. Superados los castings, su trabajo en 'La Voz' consiste en preparar a los 'talent' «tanto físicamente como psíquicamente para afrontar las audiciones a ciegas» y más tarde integrarse en el equipo de uno de los 'coach'.

«Cada uno tiene asignado su 'vocal coach'. En mi caso lo soy de Alejandro Sanz, y de David Bisbal en la versión 'Kids'. A partir de la formación de los equipos en las audiciones a ciegas, sugerimos repertorio apropiado a las voces, siempre supervisado por la productora de televisión y los productores musicales. Y la última palabra la tiene el 'coach'. Tomamos los tonos apropiados a los 'talents', trabajamos con ellos técnicamente las canciones y los preparamos con ensayos para afrontar las galas», explica Sepúlveda, que comparte esta labor con Lucia Collado, Alicia Araque y Ruth Marcos. Todos ellos son las otras voces de 'La Voz'. Las sombras, con brillo propio, de Sanz, Malú, Manuel Carrasco y Melendi.

Los elegidos

El espacio 'Los elegidos', que se emite todos los miércoles al terminar el concurso musical, ha permitido que los espectadores les pongan rostros, que veamos cómo reaccionan entre bambalinas a todo lo que ocurre en el plató. Los hemos contemplado nerviosos cuando saben que sus cantantes no lo están haciendo todo lo bien que pueden, expectantes por saber en qué equipo terminarán, alegres cuando todos los 'coaches' se giran entusiasmados y pujan por un participante. Es el esfuerzo de una búsqueda no siempre afinada.

Los 'talents' después no los olvidan. Es lógico, son su máximo apoyo en la que para muchos es la mayor aventura de su carrera, o al menos la que cuenta con mayor producción. Más de tres millones de espectadores siguen el formato de Telecinco. «Nuestro trato es absolutamente directo con los concursantes, constantemente estamos al teléfono cuando no hay ensayos. Nos volcamos al cien por cien con ellos. Más allá de lo técnico les enseñamos a gestionar sus emociones, nervios, miedos, complejos... Es absolutamente un trabajo psicológico, a veces lloramos y también nos reímos con ellos. Les aconsejamos para que no se separen de la tierra...».

Sepúlveda es consciente de que con 'La Voz' juega en una liga superior en la televisión. Él no es un recién llegado a estas lides. Desde los ocho años fue niño soprano, cantaba en escolanías, estudió en el conservatorio de Madrid, se formó en piano jazz. Desde adolescente supo que quería ser 'vocal coach', por lo que estudió en Los Ángeles 'speech level', la que considera «la mejor técnica vocal que se puede aplicar». Su especialidad es la voz cantada y la hablada. En unas semanas se proclamará una nueva Voz con mayúsculas. Él podrá decir: yo la oí primero.