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Las manos que cuidan a Kate Middleton valen 16 millones

Las manos que cuidan a Kate Middleton valen 16 millones
  • La esteticista de las estrellas asegura sus brazos... aunque a partir de ahora no podrá abrir las puertas de su casa y debe comer con guantes

A muchos seguro que no le suena el nombre de Deborah Mitchell... pero sus manos valen más que las del mismísimo Iker Casillas. Nada menos que el doble, porque el deportista ‘solo’ las tiene aseguradas en 7,5 millones. A sus 51 años, las de Mitchell cuestan 16,7 millones. Pero no es portera de fútbol ni similar. Se dedica a cuidar el cutis de las famosas desde hace años. Por sus manos pasan cada semana desde la realeza encarnada en Kate Middleton y Camila Parker Bowles hasta las ‘celebrities’ más influyentes del mundo como las mismísimas Victoria Beckham, Gwyneth Paltrow o Kylie Minogue.

Sus brazos no son unas extremidades cualquiera. Gracias a ellas ha amasado una fortuna que se cifra en más de 35 millones. Y si antes las cuidaba, ahora Mitchell casi las va a tener que meter en una burbuja para no incumplir los términos impuestos por la compañía de seguros. Las cláusulas de la póliza son de lo más curiosas. Para empezar, la esteticista ni siquiera puede abrir las puertas de su casa. Y menos acercarse al horno o al microondas. Tampoco nada de coger un cuchillo o utensilios para cocinar que estén en contacto con el aceite. ¡Hasta tiene que comer con guantes para que el material de los cubiertos no toque su piel!

Muchas prevenciones

La lista de prohibiciones continúa con el uso de guantes de seda mientras está en su casa e incluso para sacar a pasear a sus perros los tiene que llevar puestos. Y nada de ponerse a trabajar en su jardín. «Hace unos 15 años me levanté a la mitad de la noche y en la oscuridad me provoqué una lesión en mis muñecas. Pasé seis meses con dolor en mis manos y fue allí cuando me di cuenta de que debía asegurarlas», ha detallado al portal Express & Star. Y eso que su emporio de tratamientos exclusivos a su glamurosa clientela se completa con sus propios productos de belleza con una línea que bautizó como ‘Heaven’ (cielo) y que usa como principal ingrediente el veneno puro extraído de abejas criadas en Kenya.

Con sus cremas y aceites, precisamente, tendrá que realizarse por contrato un masaje diario de unos 30 minutos a base de presoterapia. Todo cuidado es poco para unas manos que valen tantos ceros.