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La tele tranquila triunfa y llega también a España

La tele tranquila triunfa y llega también a España
  • Un viaje en tren de ocho horas, unas abuelitas tejiendo o una chimenea. La ‘slow tv’ (‘tv lenta’) que arrasa en Noruega llega a España con Netflix

Un tren sale de la estación de Bergen (Noruega) con destino a Oslo. Durante las ocho horas que dura el trayecto una cámara situada en la locomotora filma paisajes nevados, el bajar y subir de los pasajeros y captura su paso por túneles oscuros. Emitir sin cortes este viaje en horario de máxima audiencia, sin narración ni una banda sonora que no sea la de las gotas de lluvia o el canto de los pájaros, puede parecer una locura en un medio cada vez más enganchado a la acción y a un estilo de realización frenético. Sin embargo se trata del primer programa de ‘slow tv’ (‘tv lenta’) de la historia, con la que sorprendió la cadena pública noruega Norsk Rikskringkasting (NRK) en 2009. El resultado: más de un millón de espectadores (el 20% de la población del país). A raíz del éxito, otras cadenas como la británica BBC han copiado el invento. En España este estilo televisivo se puede ver a través de la plataforma de pago Netflix.

Porque lejos de quedarse en un experimento, se ha convertido en un formato mayoritario, que los noruegos consumen como si se tratase de ‘Gran Hermano’ o de la serie de moda en nuestro país. La NRK vio un filón en esta televisión tranquila, un ‘reality’ sin peleas ni estridencias cuyo lema es ‘relájate y disfruta’, y volvió a repetir con la singladura de un barco a través de los fiordos de la costa oeste de Noruega en 2011. El programa duró 134 horas, 42 minutos y 45 segundos. Esta vez la cadena decidió emitirlo en directo y provocó que los espectadores salieran en masa de sus casas para saludar a la embarcación a su paso, incluida su reina, Sonia de Noruega. La audiencia se disparó al 36% de ‘share’, un dato equivalente en España al del partido de Champions del pasado martes del Borussia Dormunt y el Real Madrid (34,3%).

Una explicación podría buscarse en las temperaturas invernales que obligan a los espectadores a quedarse en su salón. Sin embargo, a la NRK le mueve una motivación más revolucionaria. «Todo el resto de la televisión se está acelerando y queremos detenerlo. Este estilo permite profundizar mucho más y disfrutar de los detalles», explica Lise-May Spissøy, productora del canal, en una entrevista a la cadena de radio alemana Deutsche Welle. La cosa no quedó ahí. Quiso llevar el formato más allá y grabó a un grupo de cuatro abuelitas tejiendo y discutiendo entre ellas durante cuatro horas seguidas. No estaban solas, al otro lado de la pantalla 1,3 millones de noruegos las veían coser.

¡Todos a bordo!

Después llegarían la pesca del salmón, un plano fijo sobre una chimenea, la conferencia por el doscientos aniversario de la Constitución o la ‘Noche nacional de la leña’, un festival que congrega a leñadores de todo el país que demuestran sus habilidades talando árboles y apilando madera. El próximo proyecto seguirá en directo a una familia de etnia samo en su migración invernal a los pastos más cálidos de la región de Finnmark y que durará seis días.

La cadena pública británica BBC tardó poco en adaptar el formato. ‘All Aboard! The Country Bus’ (‘¡Todos abordo! El autobús rural’) es el último programa de estas características que han emitido allí, en la BBC4. Esta versión inglesa fue seguida por un millón de personas (la media del canal es de 450.000 espectadores). En España se puede disfrutar desde el 5 de agosto en la plataforma de pago Netflix, que compró los derechos de emisión de los espacios más emblemáticos. Hay disponibles once capítulos que incluyen el famoso recorrido en tren Bergen-Oslo o la ‘Noche nacional de la leña’. Además, están produciendo su propia ‘slow tv’. ¿Se animarán las cadenas españolas?