
Cristiano Ronaldo se lamenta tras fallar una ocasión de gol ante Dinamarca. / AFP
Cristiano Ronaldo está obsesionado con desbancar a Leo Messi como mejor jugador del mundo y pensaba que este año 2012 podía ser propicio para ganar el Balón de Oro, pero la Eurocopa no le va a nivel individual como él querría. La impotencia se apoderó del portugués tras la victoria por la mínima contra Dinamarca en su segundo partido de la Eurocopa (2-3), en el que su equipo ganó con apuros y CR7 no brilló, con los gritos como música de ambiente de los seguidores escandinavos que le recordaban a Messi.
La impotencia de Cristiano ante el segundo asalto perdido en la Eurocopa en su carrera por el Balón de Oro, tras haber pasado inadvertido también en la derrota en el debut contra Alemania, no se hizo esperar. «¿Sabe dónde estaba Messi a estas alturas? Estaba siendo eliminado en la Copa América», recordó Cristiano el miércoles tras la victoria ante Dinamarca, en referencia a la derrota de la albiceleste contra Uruguay el año pasado en cuartos de final del torneo continental jugado en Argentina.
El grito ‘¡Messi, Messi!’ desde las tribunas de los equipos rivales, que acompaña a Cristiano Ronaldo en muchos de sus partidos, como en Chipre cuando jugó con el Real Madrid este año en ‘Champions’, es como una puñalada en el orgullo del portugués, que aspira a ser el mejor jugador de todos los tiempos. «No tengo la obsesión de una rivalidad directa con él. Es la misma que siento hacia el resto de jugadores», declaraba una vez el portugués a la ‘Gazzetta dello Sport’, unas palabras que son difíciles de creer, por sus continuas referencias al argentino.
El orgullo de Cristiano está herido. La opinión pública considera a Messi mejor que él y la afición del Real Madrid no le regala el cariño que espera, sin haber calado en el corazón del seguidor blanco como jugadores como Zinedine Zidane o Roberto Carlos. «Hay gente que dice que yo soy mejor y otros que dicen que es Messi, pero al final ellos van a decidir quién es el mejor del momento. Yo creo que soy yo», afirmó en una entrevista reciente el luso, queriendo ganar puntos.
Cristiano marcó 46 goles en la Liga, por las 50 dianas anotadas por Messi con el Barcelona. Una bofetada más en sus aspiraciones de ganar su segundo Balón de Oro, tras el logrado en 2008. El portugués es una persona ambiciosa y la máxima que tiene entre ceja y ceja es ser el mejor del mundo. «Pasiones: fútbol, coches, natación, música y ping-pong». Ese el retrato-robot que de las aficiones de Cristiano hace Luca Caioli, biógrafo del jugador del Real Madrid en su libro ‘Cristiano Ronaldo, historia de una ambición sin límites’.
Reclama respeto
Tampoco en la selección portuguesa recibe el cariño de la prensa y la afición, como mostraron las críticas tras las eliminatorias al Mundial de Sudáfrica 2010, al que los lusos se clasificaron en la repesca. «He dado todo por la selección de mi país. Yo jugué con la selección el día que murió mi padre. Simplemente me gustaría que me respetasen más. Me da mucha pena que en Portugal duden de quién soy yo. Espero que quienes me critican abran los ojos y recapaciten», disparó en su momento.
La obsesión de Cristiano Ronaldo con Messi es antigua. En octubre de 2008, dos meses antes de que el portugués ganara su único Balón de Oro, ya le preocupaba el argentino, temiendo que le superase en la votación, algo que al final no ocurriría. «Messi es un gran jugador, con mucho talento, pero en mi opinión sería injusto que se le diera el Balón de Oro», afirmó CR7, destacando que él había ganado la Liga de Campeones con el Manchester United.
El argentino, mientras tanto, contesta en el campo. Su respuesta tras la derrota de Portugal ante Alemania en el debut de la Eurocopa fue un triplete a Brasil. ¿Responderá de nuevo la ‘Pulga’?