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El Ibex-35 aguanta los 9.500 con esfuerzo

La Bolsa de Madrid.
La Bolsa de Madrid. / Efe
  • El selectivo español cierra la sesión con un descenso del 0,38%, para dar un último cambio en los 9.512,80 puntos

A los índices europeos les han fallado las fuerzas en el último tramo de la sesión. El selectivo español comenzaba la jornada atacando los 8.600 puntos y en ese nivel estuvo hasta las doce y media de la mañana. A partir de ahí empezó a perder fuelle para permanecer prácticamente en tablas entre las dos y las cuatro y media de la tarde. A partir de ahí sufrió un nuevo descenso, para terminar el día con una caída del 0,38% y dando un último cambio en los 9.512,8 puntos. Al menos, el índice aguantó los 9.500 puntos. No llegó a celebrar, pues, que la tasa de paro española haya bajado desde el 18,90% hasta el 18,63%, cuando los expertos esperaban que finalizara el cuarto trimestre de 2016 en el 18,70%.

Grifols encabezó los ascensos, con una subida del 1,58%. Después se colocaron Amadeus y Aena, con ganancias de un 1,39% y de un 1,12%, respectivamente. Mapfre también se anotó más de un 1%.

En rojo, ACS fue el peor, con un retroceso del 1,65%. CaixaBank se dejó un 1,55%, tras el fuerte avance de la jornada anterior, y Bankinter, un 1,39%, tras presentar sus resultados de 2016 con un beneficio récord. Entre los peores, también Viscofán, Ferrovial y el Sabadell, que se dejaron más de un 1%. Abertis perdió justo un 1%.

Todos los grandes del Ibex-35 terminaron en negativo. Inditex fue, entre ellos, el peor, con una caída del 0,90%. BBVA, por su parte, cedió un 0,80%. Iberdrola y Telefónica se dejaron cerca de medio punto porcentual, mientras que Repsol perdió un 0,35%. Santander, por su parte, retrocedió un 0,17%.

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, Solaria encabezó los ascensos, con una subida del 10,10%. Después se colocó Adolfo Domínguez, con una revalorización del 6,04%. En rojo, Urbas fue el peor, con una caída del 4,17%.

No sólo el Ibex-35 cerró en rojo. También muchos de los otros grandes índices europeos. Sólo se salvó el Dax alemán, con una revalorización del 0,36%. También el PSI-20 de Lisboa, que se apuntó un 0,20%. En rojo, el peor fue el Ftse Mib de Milán, que perdió un 0,73%. El Cac 40 francés cedió un 0,20% y el Ftse 100 británico, un 0,05%.

En el Eurostoxx 50, Nokia fue el valor que más ganó, con una subida del 3,15%, mientras que Unilever retrocedió un 4,23%.

Escasa fuerza en Wall Street

Ello, en parte, por la escasa fuerza de los índices americanos. El Dow Jones se mantenía en verde y marcando otro máximo por encima de los 20.100 puntos. Pero el S&P 500 y el Nasdaq estaban prácticamente planos. Ese respiro que se daba Wall Street se debía a una sesión de presentación de resultados mixta. Además, tuvimos varios datos macroeconómicos, como los inventarios al por mayor, que crecieron más de lo previsto por los analistas, mientras que los índices de gestores de compras del sector servicios así como el compuesto mejoraran más de lo previsto, como también el índice de actividad de la Fed de Kansas. Bien es verdad que decepcionaron tanto las cifras de ventas de viviendas nuevas, que cayeron a su nivel más bajo en diez meses por la subida de los costes hipotecarios, así como el paro semanal.

De todas maneras, los últimos datos del mercado inmobiliario americano no ensombrecen el magnífico año 2016: el año pasado, entre nuevas y usadas, se vendieron se millones de vivienda, lo que supone un crecimiento del 4,6% respecto al mes anterior. Además, es la mejor cifra desde 2006, cuando alcanzó los 7,5 millones.

Pero el tono no era ni mucho menos negativo en los mercados. Los inversores son positivos debido a que creen que la Administración Trump impulsará el crecimiento americano sin desestabilizar la economía global. Eso sí, en la jornada de hoy, el índice mexicano sí perdía posiciones: retrocedía un 1,33% coincidiendo con la tensión diplomática entre el presidente Trump y su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, a propósito del muro fronterizo. De hecho, Peña Nieto ha cancelado la reunión prevista para la semana que viene con Trump en Washington.

Tipos al alza

Pero el optimismo pesaba más que el pesimismo. De ahí que viéramos nuevas subidas en las rentabilidades de los bonos. El rendimiento de los títulos españoles a diez años se situaba en el 1,56%, mientras que el de sus comparables alemanes rozaba el 0,50%. El interés de los títulos italianos registraba una subida todavía mayor, hasta el 2,23% desde niveles en el entorno del 2,10% en la sesión anterior. Ello, más debido al aumento del riesgo político que al optimismo político: puede haber elecciones anticipadas próximamente y un resultado que lleve a un referéndum sobre el euro. Además, el rendimiento de los títulos franceses a diez años subió por encima del 1% por primera vez en un año, también por el riesgo político asociado a las elecciones de la primavera, porque pueden resultar en una victoria de Marine Le Pen.

Mientras tanto, el euro reinició su carrera depreciatoria respecto al dólar. La moneda única comunitaria cedía un 0,8% frente al billete verde, para perder la cota de 1,07 unidades. El billete verde, mientras tanto, ganaba un 0,65% frente a la cesta de principales monedas del mundo.

La reducción de la aversión al riesgo provocó, además, una caída del precio de la onza de oro desde niveles de 1.200 dólares hasta los 1.187 dólares, lo que implica un repliegue del 1,10%.

El precio del crudo, en cambio, cotizaba al alza. El barril de Brent, de referencia en Europa, avanzaba un 2,25%, hasta los 56,32 dólares. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos, se anotaba un 2,22%, hasta los 53,41 dólares.

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