La factura económica del independentismo

Panorámica de Barcelona./R. C.
Panorámica de Barcelona. / R. C.

La incertidumbre sobre Cataluña ya afecta a las reservas hoteleras, la hostelería y las operaciones inmobiliarias

David Valera
DAVID VALERAMadrid

El escenario de incertidumbre que vive Cataluña por la deriva independentista está pasando factura ya a la economía de la comunidad. Aunque los efectos más visibles estos días han sido las numerosas empresas que han decidido trasladar su sede social a otras regiones de España, lo cierto es que el comportamiento de otras variables como el turismo, la vivienda o la inversión, también dan síntomas de desaceleración, lo que puede acabar pasando factura al crecimiento del PIB de Cataluña (estimado en el 3,5%) y, por ende, de España.

Turismo y hostelería

Cataluña es la comunidad autónoma que recibe un mayor número de turistas internacionales de toda España. El año pasado alcanzaron los 17,9 millones. Sin embargo, la incertidumbre que vive la región estos días está provocando caídas en las reservas, como reconocen los propios hoteleros. De momento, el ministro de Energía y Turismo, Álvaro Nadal, afirmó la semana pasada que el sector turístico catalán ha sufrido un “frenazo” al pasar de un crecimiento del 10% a hacerlo sólo del 2%.

“Hay nerviosismo. La previsión de reserva para los próximos meses es menos intensa con una caída del 3%”, sostienen desde el Gremio de Hoteles de Barcelona. Desde esta organización aseguran que la ocupación en la ciudad Condal es la habitual en estas fechas, sobre todo en lo que se refiere a los turistas internacionales, pero reconocen su “preocupación” de cara al futuro. “Hay una incertidumbre y esto afecta. A largo plazo la situación puede empeorar”, advierten.

Una de las principales preocupaciones de los hoteleros es la imagen que se pueda trasladar de la situación de Cataluña de cara al exterior, lo que puede provocar que los turistas internacionales se piensen su viaje. De hecho, algunas compañías como American Airlines ya recomendó a sus pasajeros no ir a Cataluña entre el 3 y el 13 de octubre por la situación de “tensión” que se vive en las calles.

Por su parte, desde el Gremio de Restauración de Barcelona estiman que la inestabilidad por la deriva independentista está provocando ya unas caídas de las ventas desde el 25% al 30%. En este sentido, el sector recuerda la importancia que tiene el turismo nacional, que precisamente es el que más está cayendo. Este sector da empleo a 700.000 personas en la región y ya ha mostrado en reiteradas ocasiones su preocupación por la situación actual.

Vivienda

Otro de los termómetros para saber cómo marcha la economía es el mercado de la vivienda. Desde el sector consideran que todavía es demasiado pronto para notar un impacto en los precios de la vivienda. Sin embargo, desde Idealista afirman que sí aprecian una ralentización en las operaciones de compra-venta, sobre todo de segunda mano. “Hay una incertidumbre bestial. La inversión internacional sobre el mercado inmobiliario se ha frenado”, explica Fernando Encinar, cofundador de Idealista.

Asimismo, este experto destaca otro efecto secundario que está teniendo la situación y que tiene que ver con la mayor exigencia por parte de los bancos en Cataluña a la hora de conceder hipotecas. “Han endurecido sus criterios de concesión por miedo a que un cambio legal pueda dejarles más expuestos”, señala Encinar.

Inversión

Otra de las variables para comprobar el efecto de la incertidumbre es el de la inversión extranjera directa. Hasta ahora los datos para Cataluña son positivos. En 2016 obtuvo 5.152 millones, una cifra ligeramente superior a los 5.072 millones de 2015. El incremento se basa en las buenas perspectivas económicas de la comunidad y de España con una proyección de aumento del PIB alrededor del 3%. Una tendencia que se mantenía hasta el primer semestre de 2017, donde Cataluña recibió 1.601 millones de inversión, frente a los 1.300 millones del año antes.

Sin embargo, ya en el segundo trimestre se produjo una ralentización con la llegada de 700 millones frente a los más de 800 millones de los primeros tres meses. Una desaceleración que podría multiplicarse en la situación actual. Y es que esta variable es una de las más expuestas a los escenarios de inestabilidad.

"Si el conflicto se prolonga la vía más vulnerable sería la inversión. Todo inversor a largo plazo lo que busca es estabilidad", señala Raymond Torres, director de Coyuntura Estadística de Funcas. En su opinión lo que está en juego con la declaración de independencia es la seguridad jurídica de las empresas que están o quieran instalarse en Cataluña, lo que hará pensarse mucho poner dinero en esa comunidad.

Empresas

En los últimos días numerosas empresas, algunas del tamaño y la importancia como CaixaBank, Sabadell, Gas Natural, Abertis o Colonial han decidido sacar la sede social fuera de Cataluña. Sin embaro, el éxodo de las compañía empezó hace más tiempo. En concreto, desde 2013 y hasta el primer semestre de 2017 Cataluña ha perdido 1.208 empresas por traslado de domicilio social. Ese es el saldo negativo entre las compañías que han llegado a la comunidad y las que lo han abandonado, según datos de la compañía Informa D&B. En el mismo periodo Madrid ha ganado 1.136 sociedades gracias a que las altas han superado enormemente a las bajas.

El problema para Cataluña es que ese balance negativo ha ido creciendo de forma progresiva. Así, si en 2013 la diferencia entre las compañías que se instalaron en la región y las que se marcharon implicaba una pérdida de 217 sociedades, el año pasado la cifra aumentó hasta las 279. De momento, en los seis primeros meses del año el saldo negativo asciende a 136. Unos datos que todavía no tienen en cuenta el aumento de la tensión actual, lo que podría disparar los guarismos.

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