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Las grandes empresas finiquitan su club tras la recuperación económica

Mariano Rajoy (c) posa junto a los representantes del Consejo Empresarial para la Competitividad.
Mariano Rajoy (c) posa junto a los representantes del Consejo Empresarial para la Competitividad. / Diego Crespo (Efe)
  • La falta de un candidato de consenso para relevar en la presidencia a Alierta, ex máximo responsable de Telefónica, también pesó en contra

Seis años ha durado el llamativo club que formaron las grandes compañías del país, fundamentalmente las que cotizan en el Ibex-35 junto a Mercadona y El Corte Inglés, entre otras, y que en su día vino a competir en grado de representación con la gran aunque también algo vetusta patronal, la CEOE. Los miembros del Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC) resolvieron este miércoles su disolución al considerar que ya ha «cumplido los objetivos» para los que fue creado en 2011, cuando arreciaba el riesgo de que España pudiera tener que ser rescatada, tanto por su más que delicada situación económica como por la fuerte presión de los mercados extranjeros.

Esas metas fueron básicamente dos, la recuperación económica del país y la mejora de su imagen internacional, y los líderes del Ibex se sienten ahora «satisfechos del trabajo realizado». Sus propias previsiones -otra de las tareas del CEC ha sido elaborar informes pero sin periodicidad definida y cada vez más espaciados en el tiempo- indican que en 2017 el empleo crecerá «por encima del 2%» mientras la tasa de paro se reducirá hasta el 18,2%. Al tiempo, el Producto Interior Bruto (PIB) aumentará un 2,5%, «superando los niveles de desarrollo previos a la crisis que ha vivido nuestro país desde 2008».

Desde el CEC, no obstante, apuntaron en su despedida varias recomendaciones que siguen considerando «fundamentales” para que España pueda tener un escenario económico «más positivo del previsto en el medio plazo», y que a su vez “permita reducir sustancialmente la tasa de paro”. Así, abogan por elevar la internacionalización de las empresas y su tamaño, «como palanca» para impulsar el avance de las exportaciones y «mejorar el funcionamiento del mercado laboral».

También apuestan «claramente» por la economía del conocimiento –poniendo énfasis especial en la inversión en I+D+i (investigación, desarrollo e innovación) y la digitalización de la sociedad–, «mejorar y modernizar» la educación con una reforma «completa y transversal» y, además, implementar una política energética «más eficiente».

Ahora bien, en la disolución del club también han pesado otras razones sobre las que la CEC ha evitado pronunciarse, Así, según varios de sus integrantes, al resolver la liquidación definitiva del club –en realidad, se venía especulando con esta posibilidad desde hace meses- también se ha tenido en cuenta la falta de un candidato de consenso para sustituir en la presidencia a César Alierta, quien en marzo de 2016 dejó su puesto como máximo responsable de Telefónica y había manifestado su deseo de hacer lo mismo aquí. Se llegó incluso a manejar de manera informal los nombres de Pablo Isla y Juan Roig, presidente de Inditex y Mercadona respectivamente, pero ninguno de ellos desea asumir esas funciones.

Candidatos frustrados

Otros presidentes de empresas, por el contrario, sondearon internamente la posibilidad de presentar sus candidaturas -las personas consultadas prefirieron no dar sus nombres-, pero se encontraron con que no tenían un apoyo mayoritario. En esta tesitura, la labor del Consejo se ha visto marcada por la atonía el último año -de hecho, para mantener este encuentro ha habido casi media docena de intentos frustrados-, lo que unido al deseo creciente de sus miembros por no interferir en la vida política y menos todavía ser vistos como un posible ‘lobby’ que primara sus deseos frente a los propios intereses del país ha terminado reduciendo a una minoría los partidarios de su posible continuidad, desestimada finalmente por la mayoría de integrantes.

Alierta, que sirvió este miércoles de anfitrión al resto de empresarios en la sede de Telefónica, concluyó su intervención final como presidente del CEC con palabras de recuerdo especial para cuatro de ellos, ya fallecidos, que respaldaron desde un inicio la constitución del club. Se trata de Isidoro Álvarez (expresidente de El Corte Inglés), Emilio Botín (Santander), José Manuel Lara (Grupo Planeta) y Leopoldo Rodés (fundador de la firma Media Planning, de quienes dijo que “entendieron y nos hicieron entender que la prosperidad individual no es posible sin el crecimiento como país”.