Ideal

El maquillaje financiero de la quita dispara los beneficios de Pescanova hasta los 1.900 millones

Vista de la factoría de Pescanova en Chapela, Pontevedra
Vista de la factoría de Pescanova en Chapela, Pontevedra / Reuters
  • La compañía, no obstante, bajó su facturación un 7,5% hasta septiembre con 706 millones mientras se van completando los concursos de sus filiales españolas

Pescanova ganó 1.906 millones de euros entre enero y septiembre pero, en realidad, la conocida multinacional alimentaria no va precisamente a toda máquina en su negocio. Entonces, ¿cuál es la trampa? Ninguna, aunque sí hay maquillaje financiero derivado de la quita del 70% asumida por los principales bancos acreedores (BBVA, Caixabank, Sabadell, Popular, Bankia y Novagalicia, junto al italiano UBI), que permitió levantar su concurso de acreedores a finales de mayo a cambio de que esas mismas entidades asumieran el control de la empresa.

El grupo pesquero mantiene en cualquier caso un patrimonio neto negativo de 432,4 millones, con una deuda bancaria reducida a 1.000 millones dividida en varios tramos de intereses y plazos de pago (el más largo, de hasta 20 años). Sus responsables, sin embargo, anunciaron este viernes en un informe remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que dicha situación “mejorará con la previsible aprobación de los convenios de acreedores de las filiales españolas que actualmente están en concurso”, dado que la matriz ya no sufre números rojos.

Entre esas sociedades que se han ido declarando en concurso desde julio figuranm, entre otras, Pescanova Alimentación, Frivipesca Chapela, Frigodis, Bajamar, Pescafina, Pescafresca y Novapesca. Asimismo, se han vendido las filiales chilenas, si bien desde la compañía apuntan que no producirá un efecto “significativo digno de mención” en su informe de cuentas.

Sí es relevante, por el contrario, que las ventas del grupo disminuyeran un 7,5% en los nueve primeros meses del año, al caer hasta los 706 millones de euros, en línea con la tendencia a la baja en el negocio de los congelados que se venía observando desde principios de año aunque con una cierta mejora progresiva. Así, en el primer trimestre sus ventas se desplomaron un 26%, mientras que en el segundo lo hicieron un 17%.

Desde la multinacional –que tiene aún pendiente la celebración de la junta de accionistas donde se producirá su transformación a Nueva Pescanova y el nombramiento de un presidente auspiciado por la banca- aducen a ese respecto que los primeros meses del año fueron especialmente malos para sus ingresos porque tuvieron que acelerar la liquidación del ‘stock’. El motivo fue la necesidad de obtener liquidez antes de resolver el concurso en que aún se encontraba, cuestión ya resuelta con los créditos que le han venido concediendo las entidades financieras tras el verano, por un importe superior a los 80 millones.

Investigación judicial

De otro lado, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz está ultimando el embargo de los principales imputados por la presunta falsificación de las cuentas de Pescanova durante los últimos años, que desembocó en un agujero superior a los 2.200 millones de euros y su quiebra técnica. El expresidente Manuel Fernández de Sousa, su hermano Fernando, los exdirectores financieros Carlos Turci y Antonio Taboas, y el exconsejero Alfonso Paz Andrade están preparando ya las listas de bienes que serían intervenidos hasta cubrir el total requerido de 158 millones de euros.

Los accionistas minoritarios de la compañía, sin embargo, temen que Fernández de Sousa –y, previsiblemente, también otros acusados- hayan ocultado buena parte de su patrimonio real. Por este motivo, el despacho Yvancos Abogados pedirá al juez que extienda ese embargo a la esposa del ex ‘número uno’ de Pescanova, Rosario Andrade. Ambos están ya imputados por sendos delitos de alzamiento de bienes y blanqueo de capitales. Según fuentes jurídicas, Fernández de Sousa ha ido trasladando buena parte de sus bienes a Kiwi España, una sociedad instrumental al frente de la cual aparece su mujer aunque, en realidad, los investigadores creen que el control sería suyo.