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La sustitución de electrodomésticos antiguos permite ahorrar más de 420 euros al año

Electrodomésticos.
Electrodomésticos. / Archivo
  • El cambio de un frigorífico-congelador de 15 años de antigüedad por uno de clase A+++ supone, de media, un ahorro anual de unos 635 kilovatios hora, que en términos económicos corresponde a casi 140 euros anuales

La sustitución del frigorífico-congelador, la lavadora, el lavavajillas y el horno por otros electrodomésticos más nuevos y eficientes puede permitir el ahorro de más de 420 euros al año, según un estudio de la Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Electrodomésticos (Anfel).

El estudio analiza los ahorros anuales medios obtenidos al sustituir un electrodoméstico antiguo por otro de alta clasificación energética, A++ o A+++.

El ahorro en la factura eléctrica de los consumidores dependerá de la antigüedad del electrodoméstico (5, 10, 15 o más años), del aparato que se sustituye y de la clase energética del nuevamente adquirido.

Por ejemplo, la sustitución de un frigorífico-congelador de 15 años de antigüedad por uno de clase A+++ supone, de media, un ahorro anual de unos 635 kilovatios hora (kWh), que en términos económicos corresponde a casi 140 euros anuales.

Si el aparato sustituido tuviera una antigüedad superior a 15 años o una eficiencia inferior a la media, los ahorros podrían alcanzar los 959 kWh y los 211 euros anuales.

Según la asociación, se trata de ahorros que comienzan a producirse de forma inmediata, desde que se utiliza el nuevo electrodoméstico y se acumulan a lo largo de toda su vida útil, que compensan rápidamente la inversión realizada en la adquisición de un electrodoméstico de alta eficiencia energética.

El estudio se ha elaborado sobre la base de un precio de la luz de 0,22 euros por kilovatio hora, impuestos incluidos, y calculando los ahorros medios en base a los reglamentos europeos de etiquetado energético.