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La ultraderecha alemana quiere un euro sin España, Italia y Francia

Joerg Meuthen, líder del partido ultraderechista Alternativa para Alemania.
Joerg Meuthen, líder del partido ultraderechista Alternativa para Alemania. / Efe
  • El líder de Alternativa para Alemania dice que la composición de la eurozona actual no resulta viable y debería contemplarse una separación entre las economías más fuertes y las más débiles

La composición de la eurozona actual no resulta viable y debería contemplarse una separación entre las economías más fuertes y aquellas más débiles, según Joerg Meuthen, líder del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que defiende la necesidad de crear un euro para Alemania, Austria, Países Bajos y Finlandia, mientras que otros países como Francia, España e Italia deberían quedar fuera y examinar la conveniencia de crear su propia moneda común.

"El euro es una semilla de discordia en una Europa con distintas culturas monetarias y diferentes niveles de competitividad", afirma Meuthen en una entrevista con Reuters, recogida por Europa Press, donde asegura que el euro "es demasiado fuerte" para los países del Sur de Europa, mientras para Alemania y otras economías "es demasiado débil".

En su opinión, las economías más débiles de la actual eurozona, en referencia a España, Italia, Portugal e incluso Francia, deberían abandonar el euro, aunque sobre si estos países deberían adoptar su propia moneda común, considera que Grecia es tan débil que ningún país querría compartir divisa con el país heleno.

Un «núcleo duro» con Austria y Finlandia

Por contra, Alemania, Austria y Países Bajos, así como Finlandia, deberían permanecer en el núcleo del euro, incluso si esta moneda más fuerte lastra sus exportaciones, ya que sostiene que el declive económico que conllevaría "se superaría en uno o dos años".

En este sentido, Meuthen recuerda que Alemania era también una economía líder en exportaciones cuando contaba con una moneda fuerte como el marco.

Por otro lado, el líder de la AfD critica la propuesta planteada recientemente por Marine Le Pen, candidata de la ultraderecha a la presidencia de Francia, que pretende un retorno a un sistema semejante al ECU, previo al euro, en el que las monedas nacionales se encuentren referenciadas, señalando que "las monedas necesitan ser capaces de respirar".