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El sector pesquero se libra de los grandes recortes de Bruselas

La ministra española de Agricultura y Pesca, Isabel García Tejerina, conversa con el comisario europeo de Pesca, Karmenu Vella.
La ministra española de Agricultura y Pesca, Isabel García Tejerina, conversa con el comisario europeo de Pesca, Karmenu Vella. / Efe
  • España, en una maratoniana negociación, logra un aumento de 41.000 toneladas en el reparto de cuotas para 2017, "cuyo impacto será de 44 millones"

Llegó el lunes a primera hora pidiendo «sensibilidad» a la Comisión Europea para evitar recortes drásticos en la captura de especies muy importantes para la flota vasca como la merluza del sur (36%) y el jurel del Cantábrico (45%), y abandonó Bruselas a las dos y media de la madrugada ya del miércoles con la satisfacción de haber evitado lo peor y de que España salía victoriosa. La ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, logró minimizar el ‘golpe’ previsto. Finalmente, el recorte de la merluza sur será del 1,4%, hasta las 6.731 toneladas, y del 23% para el jurel, hasta las 11.890 toneladas.

Ocurre año tras año. Son negociaciones de máximos donde al final, el punto intermedio termina imperando o al menos, donde todos deben ceder en algo. Los ministros de Pesca de los 28 celebraron ayer el consejo europeo más relevante del año, el que marca las directrices del ejercicio siguiente, en este caso 2017. Bruselas propone unos totales Admisibles de Capturas (TAC) y unas cuotas muy por debajo de lo que pretenden países como España, Francia, Irlanda y Portugal, lo que deriva en una interminable negociación que requiere del acuerdo unánime de los 28 Estados miembros. Con que uno se planté, el pacto naufraga.

Y lo hubo. La fumata blanca llegó a las dos de la madrugada, como suelen ocurrir las cosas en Bruselas. Tejerina, al término del consejo, se felicitó del trabajo hecho y reconoció que la propuesta inicial del Ejecutivo comunitario era "bastante decepcionante" y "lejos de ser aceptable", por lo que el acuerdo alcanzado permite "estar contentos". Según las cifras aportadas por el Ministerio, "el reparto de cuotas para 2017 supone un incremento total de 41.000 toneladas en las capturas para la flota española, que se traducen en un impacto en términos económicos de 44 millones".

Por su parte, el comisario europeo de Pesca, Karmenu Vella, opinó que hoy "se ha dado otro paso importante hacia unas pesquerías sostenibles" y subrayó que el esfuerzo de la CE hacia unas reservas sostenibles está empezando a dar sus frutos. "Las pruebas demuestran que unas políticas efectivas de conservación y el beneficio económico van unidos", dijo.

Golfo de Bizkaia

Ya en cuestiones ténicas, Las posibilidades de pesca pactadas estipulan una cuota de 1.069 toneladas para el gallo capturado en aguas ibéricas (un 15% menos que este año), y un recorte del 25% para las capturas de esta misma especie en caladeros del norte. En el caso de la anchoa del Golfo de Bizkaia, la flota española podrá pescar la misma cantidad que en 2016 (29.700 toneladas), mientras aumentan un 17,7% las posibilidades de pesca de boquerón de aguas de Portugal y del Golfo de Cádiz, hasta las 5.978 toneladas.

También se incrementan las capturas de rape de aguas ibéricas (54%), de merluza norte (10,4%), de rayas de aguas ibéricas (10%), de jurel del sur de Galicia, Portugal y el Golfo de Cádiz (6,9%), de la bacaladilla de caladeros nacionales (72,9%) y de la cigala del Golfo de Bizkaia y del Gran Sol (6,7% y un 8,6%), respectivamente). Los ministros también han acordado mantener las posibilidades de pesca para el rape capturado en el Gran Sol y en el mar de Irlanda, así como en el que se pesca en el Golfo de Bizkaia. Lo mismo sucede para el merlán y para todos los caladeros de abadejo, para los que se proponía una reducción del 20%.