Ideal

Suben los impuestos del tabaco, el alcohol y a empresas para ingresar 4.800 millones

vídeo

Luis de Guindos, Íñigo Méndez de Vigo y Cristóbal Montoro. / Ángel Díaz (Efe) I Atlas

  • El Gobierno aprueba además la creación de una nueva tasa a bebidas azucaradas, que supondría el ingreso de 200 millones, y medidas contra el fraude para elevar los ingresos hasta 7.000 millones

  • El techo de gasto para 2017 se reduce por tercer ejercicio consecutivo hasta los 118.337 millones

  • El Ejecutivo prevé que España crezca un 3,2% este año y que el número de ocupados alcance los 20 millones en 2019

"Necesitamos más recursos tributarios para 2017". Con esa afirmación el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, justificaba el paquete de medidas aprobado hoy por el Gobierno y que implica una subida de impuestos y medidas de lucha contra el fraude por valor de 7.000 millones. El grueso de los nuevos recursos provendrán de la eliminación de deducciones en Sociedades (4.650 millones) mientas que el incremento del gravamen del alcohol y el tabaco aportará 150 millones. Asimismo, la nueva tasa a las bebidas azucaradas supondrá otros 200 millones. Todo un repertorio de iniciativas fiscales que buscan cumplir con el déficit del 3,1% pactado con Bruselas en 2017 y que también ha provocado que el techo de gasto para 2017, el primer paso para los Presupuestos, disminuya por tercer año consecutivo al situarse en los 118.337 millones.

El mayor cambio tributario lo sufrirá Sociedades. Entre las bonificaciones afectadas estará la limitación a la compensación de bases imponibles negativas de años anteriores. "Le pedimos un esfuerzo a los agentes económicos que tienen más margen como son las grandes empresas", ha explicado Montoro. Con estos cambios Hacienda pretende acercar el tipo nominal (25%) al efectivo. Y es que los grupos consolidados -multinacionales- apenas tributaron un 7,3% de sus beneficios en 2014 (último dato disponible). Hay que tener en cuenta que Sociedades es el único de los grandes impuestos que todavía no ha recuperado el nivel precrisis (en 2015 todavía ingresó menos de la mitad que en 2007).

También se elevará el gravamen al alcohol, pero sólo a las bebidas de alta graduación un 5% como, por ejemplo ejemplo, el whisky. De esta forma Hacienda excluye elevar los impuestos al vino y a la cerveza, dos sectores estratégicos para España por su importante peso en el sistema productivo. De hecho, esta industria representa el 4% del PIB. Asimismo, se crea una tasa específica para las bebidas carbonatadas cuyo impacto recaudatorio alcanzará los 200 millones.

También habrá un alza en el gravamen al tabaco, aunque el ministro de Hacienda ha alegado que se debe al cumplimiento de una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de octubre de 2015 que declaró contrario a la libre competencia un aspecto de este tributo. En concreto, el cigarrillo se eleva un 2,5% y la picadura de liar un 6,8%.

Reducción del pago en efectivo

La otra pata para obtener esos 7.000 millones está en medidas de control y lucha contra el fraude. En este sentido, el Gobierno limita los pagos en efectivo a 1.000 euros. Esto supone reducir en más de la mitad los 2.500 euros actuales que habían sido fijados en la anterior legislatura. Asimismo, otra de las medidas tiene que ver con la implantación del Suministro Inmediato de Información (SII), una aplicación informática para controlar en tiempo real la facturación de las grandes empresas y con ello el IVA. Este sistema, que estará operativo en la segunda mitad de 2017, afectará a unos 60.000 contribuyentes que representan el 80% de la facturación del IVA. Los afectados deberán remitir electrónicamente todos los detalles de sus operaciones (facturas y tiques expedidos y recibidos).

El Gobierno considera que estas medidas son necesarias para cumplir la senda de estabilidad. Para conseguir ese objetivo del 3,1% en 2017 el mayor esfuerzo tendrá que realizarlo el Estado, al pasar del 2,2% de este año al 1,1%. Por su parte, las comunidades autónomas sólo reducirán su desfase una décima, hasta el 0,6%. La Seguridad Social bajará del 1,7% de 2016 al 1,4% y los ayuntamientos mantendrán el 0% (aunque lo normal es que acaben en superávit y puedan compensar desvíos de otra administraciones). La previsión del Gobierno es que España baje del 3% en 2018 (2,2%) y que en 2019 se sitúe en el 0,3%.

Mejora del empleo

El Gobierno también ha presentado una actualización del cuadro macroeconómico. Así, el Ejecutivo mejora las estimaciones de crecimiento para este año del 2,9% al 3,2% en línea con la de otros organismos. De cara a 2017 el PIB avanzará un 2,5% frente al 2,3% proyectado anteriormente. Para 2018 y 2019 la estimación es del 2,4%. "Son cifras prudentes que se sustentan en una evolución moderada del consumo privado y una aportación positiva del sector exterior al crecimiento", ha asegurado el ministro de Economía Luis de Guindos.

El optimismo del Gobierno se traslada al empleo. En concreto, el Ejecutivo estima que se alcanzará la cifra marcada como objetivo de los 20 millones de ocupados en 2019. En ese mismo año el paro en términos EPA bajará al 12,8%. Esto supone un descenso de casi seis puntos respecto al 18,6% previsto para 2016.