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La hucha de las pensiones cae a su mínimo histórico tras sacar 9.500 millones

Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social.
Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social. / Chema Moya (Efe)
  • El Gobierno ha retirado este año más dinero del que queda ahora en el Fondo, 19.200 millones frente a 15.915, cuatro veces menos que su máximo

En medio del debate ya oficialmente abierto en el seno del Pacto de Toledo sobre la reforma del sistema de la Seguridad Social el Gobierno anunció este jueves una nueva retirada de su Fondo de Reserva, la quinta en lo que va de año y la mayor desde que se iniciaron este tipo de medidas con la crisis. Son 9.500 millones de euros, que irán destinados a cubrir la paga extra de diciembre para los pensionistas, que se suma a la ordinaria del mes.

Desde el Ministerio de Empleo, no obstante, intentaron restar hierro a una actuación que no por esperada deja de ser preocupante, aludiendo a que esta «importante necesidad de financiación» a finales de año es ya habitual en el sistema. También quisieron resaltar el hecho de que buena parte de las disposiciones del fondo han sido con cargo a los rendimientos generados.

Y es que el montante que se fue acumulando en la época de bonanza para pagar las pensiones en caso de necesidad –por eso al Fondo se le conoce popularmente como hucha– se ha ido invirtiendo en letras y otros productos similares, lo que ha proporcionado rendimientos de 28.719 millones hasta la fecha, de los que 2.623 millones corresponden a 2016. El problema es que el saldo actual del ‘saco’ es 4,1 veces inferior a su máximo histórico, que llegó a 66.815 millones a principios de 2011.

Después llegó la época de las retiradas. Primero fueron 7.003 millones en 2012, luego 11.648 millones en 2013, 15.300 millones en 2014 y 13.250 millones durante 2015. Este año la cifra se ha elevado hasta 19.200 millones, el máximo de esa serie, culminado además con la mayor disposición de una sola vez: los 9.500 millones referidos de este jueves.

En realidad, en diciembre de 2015 se retiró la misma suma, aunque fue en dos veces (7.750 millones el día 1 y otros 1.750 millones el día 21). El Ejecutivo justica esta forma de actuar distinta en que las disposiciones se van haciendo «a medida que surjan las necesidades hasta un importe equivalente al del déficit por operaciones no financieras».

Tope a las disposiciones

El problema es que de seguir al mismo ritmo la hucha se agotaría antes de finales de 2017. Ahora mismo, descontados esos 9.500 millones, queda un saldo de 15.915 millones (el equivalente al 1,48% del PIB del año pasado), lo que viene a ser su mínimo histórico, aunque desde el Ministerio matizan que a precio de mercado (conforme al valor real de sus inversiones) esa cuantía se elevaría a 16.109 millones. Pero con ello apenas tiene para sufragar dos pagas del sistema de pensiones en caso de que volviera a utilizarlo.

Claro que eso no será tan fácil como hasta ahora para el Gobierno, que venía aprovechándose de una suspensión temporal para no cumplir con el límite cuantitativo de retiradas que establece la ley que regula el Fondo de Reserva: no más del 3% del gasto anual en pensiones contributivas, lo que habrían sido 3.350 millones con arreglo a los Presupuestos del Estado para 2016, 5,7 veces menos de lo sacado al final.

Esa suspensión, que el Gobierno aprobó en 2012 aprovechando su mayoría absoluta, vence este año. Pero ya no goza de esa ventaja parlamentaria y en el Pacto de Toledo existe división sobre si se debe poner un tope a las disposiciones. De momento, se prevé que el déficit de la Seguridad Social supere este año con creces los 18.000 millones –en CC OO, por ejemplo, calculan que llegará a los 18.700 millones-.

Donde parece que sí puede alcanzarse antes un acuerdo es en la subida de los topes de las cotizaciones, una medida puesta encima de la mesa por los sindicatos y algunos expertos, que cuantifican en hasta 7.500 millones los ingresos anuales extra que se podrían obtener por esa vía para el pago de las pensiones. Según fuentes parlamentarias, dentro de las negociaciones que se estaban ultimando este jueves por la tarde para aprobar el techo de gasto para 2017, Gobierno y PSOE están a un paso de incluir la posibilidad de elevar las bases máximas de aportaciones a la Seguridad Social por parte de los trabajadores.

En principio, lo que se habilitaría legalmente en un decreto ley ‘exprés’, junto a otras medidas de orden laboral y tributaria -las subidas de los impuestos del alcohol y el tabaco ya anunciadas, entre otras- es solo ese compromiso. La letra pequeña del mismo se concretaría luego en el primer trimestre del año que viene dentro de la propia Comisión del Pacto de Toledo, donde se buscaría un consenso para delimitar dicho incremento y cuáles serían sus efectos directos.