Canadá espera que la UE supere el bloqueo y firme el pacto de libre comercio

Martin Schulz junto a la ministra canadiense de Comercio, Chrystia Freeland./
Martin Schulz junto a la ministra canadiense de Comercio, Chrystia Freeland.

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, se muestra "optimista" tras la reunión con la ministra canadiense de Comercio

EFEbruselas

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, se ha declarado hoy "optimista" tras reunirse con la ministra canadiense de Comercio, Chrystia Freeland, para tratar de desbloquear el punto muerto en el que se encuentra la ratificación del pacto de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá (CETA).

El político socialista alemán ha decidido mediar en las negociaciones entre la Comisión Europea, Canadá y el Gobierno de la región belga de Valonia, la única entidad que veta el tratado, y se reunió desde las 05.30 GMT con Freeland, según anunció él mismo en su cuenta de Twitter.

Además, señaló que se a continuación se entrevistará con el ministro presidente valón, Paul Magnette, para "reavivar el CETA". "No podemos pararnos en los últimos metros", comentó.

Pons: "Si la UE no firma el tratado comercial con Canadá quedará al margen de la realidad"

El portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Esteban González Pons, ha advertido este sábado que si la Unión Europea (UE) no es capaz de firmar el acuerdo comercial CETA que negocia con Canadá "no va a poder firmarlo con nadie, pero eso no significa que estemos a salvo de la globalización, sino al contrario, que nos quedaremos al margen de la realidad".

González Pons se ha manifestado en estos términos durante su participación en la clausura de unas jornadas de NNGG de la Comunitat Valenciana en Gandía (Valencia) en la que también ha participado la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, según han informado los 'populares' en un comunicado.

"El acuerdo comercial entre la UE y Canadá ha quedado bloqueado porque un gobierno regional, el de Valonia (Bélgica), se ha dejado llevar por los populistas", ha criticado el diputado europeo, quien ha incidido en que "el mundo sigue avanzando" y "si no nos entendemos con Canadá, Canadá se entenderá con Asia y con otras zonas del mundo. No es ideología, es economía, oponerse a los hechos solo puede conducir a la UE a la marginación", ha lamentado.

Para Schulz, "los problemas están sobre la mesa de los europeos y debemos intentar solucionarlos", afirmó según la agencia Belga, y agregó que el encuentro con Freeland fue "muy constructivo y quizá decisivo", por lo que se dijo "optimista".

"La pelota está en el campo de Europa. Esperamos que sea posible encontrar una solución", indicó por su parte Freeland, según Belga. Añadió que "espero verdaderamente que los europeos lleguen a una solución y que pueda volver aquí en unos días con mi primer ministro (Justin Trudeau) para firmar el acuerdo", y señaló que regresará a Toronto esta mañana.

«Fin y fracaso» de las negociaciones

El viernes por la tarde la ministra canadiense había anunciado el "fin y fracaso" de las negociaciones con Valonia y, visiblemente emocionada, indicó que regresaba a su país. "Parece evidente que la UE no es capaz en este momento de tener un acuerdo internacional, ni siquiera con un país que tiene unos valores tan europeos como Canadá, un país tan amable, tan paciente", declaró Freeland el viernes a su salida de la reunión con el Gobierno regional en Namur (sur).

Por su parte, Magnette lamentó la "interrupción" de las negociaciones, pidió "más tiempo" y consideró que aún era posible llegar a un consenso. Fuentes de la Comisión Europea dijeron a Efe que no ven este "parón" como el fin del proceso para lograr la firma del tratado, prevista en principio para el próximo jueves en Bruselas. Añadieron que, por el momento, "no hay cambios en la agenda".

La Comisión Europea y Canadá trabajan con Valonia en una "declaración interpretativa", con valor jurídico, que acompañe al texto del tratado, que por su parte fue cerrado hace dos años y desde entonces ha pasado distintas fases para su ratificación, como una verificación jurídica y su traducción a las lenguas oficiales de la UE.

Los últimos cambios propuestos por la Comisión no satisficieron las preocupaciones del Ejecutivo regional, que mantiene reticencias sobre asuntos como la creación de un mecanismo de tribunales que dirima los conflictos entre estados e inversores al margen de los sistemas de justicia de cada país.

El 14 de octubre el Parlamento de Valonia (región francófona de unos 3,5 millones de habitantes que conforma la mitad sur de Bélgica) votó en contra de firmar ese acuerdo comercial.

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