Ideal

Cuatro años de cárcel por uso de información privilegiada

  • La justicia condena a un banquero de inversiones por sacar tajada con datos privados de la OPA de San José sobre la inmobiliaria Parquesol

Cuatro años de cárcel por 2,2 millones de beneficio ilícito en la compraventa de acciones. Es el castigo que han recibido un directivo de la banca de inversión en España y su socio por aprovecharse de datos que el primero conoció de forma privada y sólo por su trabajo.

La Audiencia Nacional ha condenado este lunes a José Luis Zanetty, ex director general en España de la banca alemana Eurohypo AG –especializada en financiaciones hipotecarias–, junto a su amigo y socio Francisco Garriga. Les considera autores de un delito de uso de información privilegiada, por el que les impone dos años de prisión, así como de otro de blanqueo de capitales por ocultar el origen ilícito de sus ganancias, que les ha supuesto dos años más de pena.

Ambos deberán abonar también sendas multas de casi 1,6 millones de euros y otros 645.682 euros, coincidentes con el dinero que sacaron de sus inversiones, además de ser decomisados los beneficios que obtuvieron. Su pecado fue la avaricia.

Y es que en apenas unas horas ya habían decidido saltarse la ley, según el relato de hechos que el tribunal considera ahora probado, casi ocho años y medio después de que ocurrieran. Zanetty se reunió el 19 de julio de 2006 con el presidente de la constructora San José, quien le iba a pedir un crédito para financiar la compra (vía OPA, es decir, una operación pública de adquisición en el mercado bursátil) de la inmobiliaria Parquesol.

Comprar bajo, vender alto

Fruto de esa conversación privada, a la que asistieron otros asesores financieros y que estaba circunscrita a su trabajo, conoció que San José estaba dispuesta a ofrecer hasta 23 euros por cada acción, cuando entonces su precio no llegaba a los 20. Vio así el negocio claro y poco después avisó a su socio para poner se a comprar títulos de Parquesol.

Ese mismo día, a la hora de comer, ya habían puesto en marcha toda la operación y en menos de tres meses habían completado la compraventa de todos los títulos que pudieron conseguir. En total, 2,27 millones de ganancia. Zanetty incluso recurrió a su cuñado para disimular su participación decisiva en los hechos. También llegaron a usar cuentas numeradas en Andorra con el fin de despistar posibles investigaciones de la CNMV y/o de la propia justicia.

En su descargo, Zanetty llegó a minusvalorar su conocimiento de la OPA de San José sobre Parquesol –“no eramos Goldman Sachs o Morgan Stanley como para pensar que vamos a financiar ese tipo de operaciones tan grandes”, dijo-, e incluso apuntó que el cruce de datos más o menos privados sobre actuaciones en el mercado era generalizado. “En esa época –la del ‘boom’ del ‘ladrillo’-, cualquiera que estuviera metido en ese mundo sabía que iba a haber opas”. De hecho, dos expresidentes de inmobiliarias, como Enrique Bañueños (Astroc) y Joaquín Rivero (Metrovacesa) recibieron sendas querellas por presunto uso de información privilegiada.

Sin apenas precedentes

La Fiscalía Anticorrupción pretendía para este caso, que consideraba un paradigma de ese tipo de abusos, una sentencia ejemplarizante y por eso había pedido seis años de prisión para cada uno –incluida la pena tope de cuatro años por la información privilegiada-. Al final, se ha tenido que conformar con una condena algo más baja y que es la segunda que se impone en España por ese delito desde que se incluyo en el Código Penal en 2003.

La primera condena impuesto fue de la Audiencia Provincial de Madrid y, aparte, ha habido otro fallo de conformidad entre las partes en otro caso e incluso un archivo por prescripción (del que se benefició Cesar Alierta en el llamado ‘caso Tabacalera’). En enero de este año, un tribunal de la Audiencia Nacional dividido absolvió a otro acusado de hechos similares.