Roland Garros

Nadal somete a Pella y continúa intocable para Argentina en Roland Garros

Nadal celebra su conduntente victoria ante Pella./Benoit Tessier (Reuters)
Nadal celebra su conduntente victoria ante Pella. / Benoit Tessier (Reuters)

El balear amplía su registro contra argentinos en Roland Garros (8-0) al ganar a Guido Pella y se mete en tercera ronda donde se medirá a Richard Gasquet, enemigo en la infancia y víctima asidua en el circuito

MANUEL SÁNCHEZMadrid

De Mariano Puerta a Guido Pella han pasado 13 años, 16 Grand Slams y seis argentinos de por medio. Aquel choque con Puerta, en la final de Roland Garros 2005, fue el inicio de un ciclo ganador para Rafael Nadal que tiene su última réplica en Pella, compatriota del derrotado aquella tarde y octavo argentino que Nadal se encuentra en París y que bate sin titubear.

Antes que él, Juan Martín del Potro, Horacio Zeballos, Eduardo Schwank, Juan Mónaco, Leonardo Mayer y Facundo Bagnis también besaron el polvo de ladrillo frente al balear. Este jueves, le tocó el turno a Pella (78 del mundo), que siguió la senda de sus compatriotas y se inclinó ante el rey de la tierra batida por 6-2, 6-1 y 6-1.

No es que sea algo que Nadal tiene en mente cuando enfrenta a un rival. Da igual la nacionalidad, el nombre, la altura o las circunstancias. Lo que quiere el manacorense es ganar. Pero sí es cierto, que, precisamente, ante los argentinos, conocidos terrícolas (amantes de la arcilla) como los españoles, su bagaje en el Grand Slam parisino es perfecto.

Y Guido Pella calca el tenis albiceleste en su raqueta. Héroe de la Copa Davis de 2016 a su manera, sin aparecer en la final, pero con una presencia vital en primera ronda y en semifinales, ambas eliminatorias al quinto punto, Pella ha despuntado en la generación posterior a los David Nalbandian, Del Potro, Guillermo Coria y Gastón Gaudio.

Acostumbrado a lidiar con la presión de suceder a una de las camadas más exitosas del tenis de su país, Pella salió precavido, pero valiente a la Suzanne-Lenglen para medirse a Rafael Nadal, diez veces campeón aquí, por un puesto en tercera ronda.

«Me toca Nadal. Me quiero morir», exclamó en la previa, y lo que hizo fue morir en la cancha desde el primer punto. Obligó a Nadal a levantar un 0-40 en el juego inicial y ambos protagonizaron uno de los mejores intercambios del torneo, con menos de 4 minutos de reloj consumidos.

A medida que Nadal cogió tono, el argentino ganó precisión al saque (acabó con 8 aces) y comenzó a creerse sus posibilidades. Desperdició otra oportunidad de romper en el quinto juego y se le vino el mundo encima. Nadal quebró, aguantó, infligió otra rotura en un juego de más de diez minutos de duración y se llevó la primera manga por 6-2, resultado que no marcó el buen juego del sudamericano.

Y con ese primer set se fueron las fuerzas y las esperanzas del argentino. Nadal impuso una tiranía en los puntos largos e hizo que cada vez que el intercambio se alargase más de cuatro golpes, la unidad cayese de su lado. Así hasta que se apuntó más del triple de puntos que su contrario cuando se cumplió esta circunstancia.

La agonía de Pella se consumió en dos sets muy rápidos. Tras el 6-2 inicial, Nadal aumentó el ritmo y le cazó con un 6-1 en el segundo y le castigó de nuevo con un 6-1 que exhibió el potencial ofensivo del manacorense, capaz de conectar 37 golpes ganadores para meterse en tercera ronda.

Ahí, Nadal se encontrará con un viejo enemigo de la infancia y un buen amigo en el circuito como Richard Gasquet, que derrotó al tunecino Malek Jaziri (6-2, 3-6, 6-3 y 6-0). El francés le tuvo la medida tomada al español en la infancia, cuando incluso le derrotó en el prestigioso torneo para promesas de Les Petit As, pero en el circuito profesional nunca ha sido capaz de ganarle, con un balance de 15 victorias para el mallorquín por ninguna derrota.

Nadal: «En este partido he jugado mucho más agresivo»

Rafa Nadal ha analizado su victoria ante Guido Pella en segunda. Tras el partido, Nadal ha atendido a los micrófonos de Eurosport en una entrevista a pie de pista con Álex Corretja. «Jugar en la Philippe Chatrier o en la Suzanne Lenglen influye. La Lenglen es más normal, como tantas otras en Barcelona, Montecarlo…Pero la Chatrier es una pista diferente con un viento distinto al que puede haber en las otras y el hecho de que sea una pista tan grande puede hacer que pierdas las distancias y sin duda provoca una sensación diferente a nivel visual», ha comentado sobre la diferencia de jugar en una pista determinada.

«En este partido he jugado mucho más agresivo, me he ido encontrando mejor aunque el comienzo ha sido complicado. Él (refiriéndose a Pella) estaba jugando muy intenso y sacando bien y claro como siempre todos los partidos cuando se han terminado parecen más sencillos de lo que han sido. En el primer set han habido momentos duros pero por suerte luego el partido ha cambiado», ha señalado en referencia a las diferecias con el partido de su debut ante Bolelli.

«Si me separo de la bola, y más frente a un zurdo como Pella, puedo jugar más derechas invertidas hacia su revés pero al final no solo puedes centrarte en jugar a esa posición porque te esperan. SI me aparto tengo la posibilidad de dos tiros, la repetición hacia su revés como el cambio hacia su 'drive'. El objetivo es coger pista y que pueda tener ambas opciones», ha explicado sobre su costumbre de posicionar los pies en el partido y la influencia que tiene sobre el juego.

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