Abierto de Australia

Federer despeja el camino al vigésimo Grand Slam

Roger Federer celebra la victoria. /Reuters
Roger Federer celebra la victoria. / Reuters

El suizo despacha a Berdych (7-6, 6-3 y 6-4) y se cuela en semifinales del Abierto de Australia por décimo cuarta vez en su carrera, la tercera sin ceder un set

MANUEL SÁNCHEZ

Sin Rafael Nadal, Novak Djokovic, Andy Murray o los talentos como Alexander Zverev y Grigor Dimitrov, parece complicado avistar a alguien que sea capaz de parar a Roger Federer en su camino al vigésimo "Grand Slam". Aunque en cuartos de final, en la vista de águila del suizo, se coló una mota de polvo. Incómoda en un principio, pero a la que, en cuanto se acostumbró, fue capaz de sacarse de encima sin mayores problemas. Tomas Berdych no fue rival para el helvético y sucumbió en cuartos de final (7-6 (1), 6-3 y 6-4) en dos horas y catorce minutos de encuentro. Federer, incombustible, disputará sus décimo cuartas semifinales en Melbourne con el récord de haberse perdido solo las de 2015 -cedió en tercera ronda- desde 2004. Además, lo hace sin haber cedido un solo set, como ya consiguió en 2005, 2007 y 2012, aunque, curiosamente, solo en 2007 se acabó adjudicando el título.

Pero lo de Federer, aunque ya sea como una costumbre, no deja de asombrar, pese a que el comienzo del partido recordara al duelo contra Juan Martín Del Potro que le dejó fuera del Abierto de los Estados Unidos. Apenas encadenaba primeros servicios, su revés era frágil y estaba a merced de las balas de Berdych, el eterno candidato. Con seis victorias sobre el suizo a sus espaldas, dos de ellas en "Grand Slam", esta podía ser su oportunidad de reivindicar el grande que solo tuvo relativamente cerca en 2010 cuando cedió en la final de Wimbledon ante Nadal.

El 4-1 con el que salió en los primeros minutos y la determinación de su mirada auguraban una jornada complicada para los 'federistas' que atisbaban que su ídolo no estaba al 100 %. "Estaba frustrado y enfadado", explicó tras el partido. Sobre todo, cuando como un resorte saltó a por el juez de silla por un ojo de halcón. La discusión de un par de minutos fue el último contratiempo para el número dos del mundo, que recibió la refriega con tranquilidad y comenzó la remontada en la suavidad del checo, siempre falto del instinto asesino de los mejores.

Berdych tuvo dos oportunidades, una al servicio y otra al resto, de arrancarle el primer set del torneo a Federer, pero erró y le dio vida. Un 'contrabreak' en el noveno juego y un desempate marcado por un 7-1 le recordaron al checo qué es lo que le diferencia y aparta de tener más trofeos importantes en sus vitrinas.

Federer ya estaba atinado y la mota de polvo de su ojo hacía minutos que se había evaporado. Berdych no era rival y con un balance de 80 golpes ganadores y un 83 % de primeros servicios ganados, el suizo le destrozó en los siguientes sets, con problemas físicos incluidos para el checo, que recibió atención médica en su pierna izquierda.

Con este resultado, Federer iguala a Jimmy Connors como el tenista con más semifinales en un mismo "Grand Slam" -el estadounidense lo consiguió en el Abierto de los Estados Unidos- y ya está a solo dos partidos de igualar el título conquistado el año pasado.

"Prefiero esto al 2017 porque me levanto sin dolor, y el año pasado no. Era como: "¡oh dios mío, me duele la espalda, el pie, la pierna..! Mis expectativas son diferentes este año, gané el año pasado dos grandes, por lo que sé lo que tengo que hacer", explicó el ganador de diecinueve grandes.

Hyeon Chung, de 21 años, será el rival del suizo en la penúltima ronda, tras deshacerse de Tennys Sandgren (6-4, 7-6 y 6-3).

La otra semifinal tendrá como protagonistas al croata Marin Cilic, sexto favorito, y al británico Kyle Edmund.

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