Copa Davis

El espíritu de los 'Mosqueteros' contra 'Astérix' Goffin

Los integrantes del equipo francés y el belga posan ante el trofeo. /Philippe Huguen (Afp)
Los integrantes del equipo francés y el belga posan ante el trofeo. / Philippe Huguen (Afp)

Francia, gran favorita, pone a prueba a la estrella belga del momento en la final de la Copa Davis

MANUEL SÁNCHEZLONDRES

Toda la Galia está ocupada. ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles belgas resiste como siempre al invasor. No, no se trata de Astérix y Obélix. Y no, ni Francia ni el Imperio Romano está tratando de invadir Bélgica, pero la final de la Copa Davis 2017 se presenta con los mismos ingredientes y parecida lírica que las aventuras del francés Henry Goscini.

La gran Francia, el imperio del tenis con Roland Garros como bandera y sin un campeón capaz de poner orden en sus filas, se enfrentará este fin de semana a la irreductible Bélgica, finalista dos veces en tres años, y con un pequeño jugador rubio llamado a hacer las labores del personaje Astérix.

Pese a que el equipo belga probablemente creciese leyendo las aventuras de su compatriota Tintín -del belga Hergé-, la historia de Astérix y Obélix guarda muchas similitudes con la de una Bélgica que llega a Lille con el cartel de cenicienta y con David Goffin como gran esperanza de conseguir la que sería la primera 'ensaladera' para los del norte de Europa.

«Que Goffin gane los dos individuales y a esperar» era una de las frases que más escuchadas la semana pasada durante la disputa de la Copa de Maestros, cuando alguien preguntaba sobre la incipiente final. A los belgas no parece quedarles otra. Esperar que el finalista de la Copa de Maestros esté al 100% recuperado de sus problemas en la rodilla izquierda y sea capaz de arrebatar dos puntos al equipo francés, formado por Jo-Wilfred Tsonga, Lucas Pouille, Richard Gasquet y Pierre-Hugues Herbert. A partir de ahí, confiar en que alguno de los otros integrantes del equipo comandado por Johan Van Herck rasque algo.

Y para ello, surge la figura de Obélix, no porque compartan parecido físico, sino porque él y Steve Darcis, son los hombres llamados a aparecer cuando más se les necesita. A Darcis, número 76 del mundo, no en vano se le conoce como Míster Copa Davis. Él, de 33 años, posee un récord de 22 victorias en individuales por solo nueve derrotas, y este año, de sus cinco enfrentamientos, ha salido victorioso en cuatro de ellos. La victoria ante Alexander Zverev en Fráncfort para cerrar la primera eliminatoria, contra Paolo Lorenzi en cuartos de final y ante Jordan Thompson en el quinto punto de semifinales, han aupado al de Lieja como el hombre clave y talismán. Darcis ya fue el encargado de meter a Bélgica en la final de 2015 -quinto punto ante el argentino Federico Delbonis- y mantenerla en el Grupo Mundial en 2013 -quinto punto ante el israelí Weintraub- y en 2010, ante el australiano Ball, por lo que su tenis aumenta cuando pelea por su país.

Fuera de la órbita de las dos mejores raquetas belgas, están Ruben Bemelmans y Joris de Loore. Mientras que Bemelmans 118 del mundo, puede tener una oportunidad en el dobles, la presencia de De Loore, 276 raqueta del mundo, parece meramente anecdótica y será complicado que salte a pista.

Pista dura

Los grandes favoritos, los franceses, juegan en casa y para ello han establecido una pista dura, del mismo material que la del Abierto de Australia, en el pabellón Stade Pierre Mauroy de Lille, donde en la final de 2014 en la que Francia cayó ante Suiza se dieron cita más de 27.000 espectadores.

Las tropas francesas llegan sin Gael Monfils -lesionado- y con Tsonga y Pouille cosechando buenos resultados en el pasado mes, con el título de Viena para Lucas y el de Antwerp (Bélgica) para Jo-Wilfred. A los problemas físicos en la espalda de Herbert, reservado para el dobles, les acompaña Gasquet, que quedaría como número tres del equipo dirigido por Yannick Noah.

Francia acude con el espíritu de los 'Mosqueteros' como bandera. Rene Lacoste, Henri Cochet, Jean Borotra y Jacques Brugnon, pioneros galos en la Copa Davis, levantaron seis títulos entre 1920 y 1926 y el país no volvió a catar una 'ensaladera' hasta 59 años después, datando su último trofeo de 2001.

La mejor generación de los últimos años, con Tsonga, Monfils, Gasquet, Nicolas Mahut o Julien Benneteau busca su primera corona y, por 'Tutatis', que los belgas tratarán que, una vez más, Astérix y Obélix reduzcan al imperio y den a Bélgica la primera Copa Davis de su historia.

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