Deporte adaptado

El verano es para todos

La UGR ha buscado la inclusión en todas sus actividades.
La UGR ha buscado la inclusión en todas sus actividades. / IDEAL

La Universidad de Granada incluye actividades adaptadas en un campus inclusivo que tiene sitio para niños y niñas con capacidades diferentes

CÉSAR GUISADO

Como cada año, la Universidad de Granada ha puesto en marcha durante la temporada estival un campus de verano para niños mediante el que sacarle todo el partido a sus instalaciones deportivas y, de paso, ayudar a conciliar la vida laboral de las familias con el descanso de los más pequeños de la casa.

Dos semanas de campamentos en el entorno del Embalse del Cubillas, donde se ubica el Campus Náutico de la Universidad, donde los chavales se han divertido con los juegos que les han preparado los responsables del Centro de Actividades Deportivas de la UGR. Una propuesta vacacional que este año se ha adaptado para dar acogida también a adolescentes con diversidad funcional en una apuesta directa del Vicerrectorado de Responsabilidad Social, Igualdad e Inclusión.

Con la ayuda de los profesionales de la firma HandiSports, que se han encargado tanto de adaptar las actividades a las capacidades de sus alumnos, como de sensibilizar al resto de los grupos en la normalización de la diversidad funcional, este Campus Multideporte ha sido ejemplo de inclusión este año, no sólo en las actividades deportivas, veladas y pernoctaciones en las instalaciones de Cubillas, sino que también en los juegos que se han llevado a cabo en Fuentenueva.

Además, abundando en este trabajo de inclusión, de actividad física universal sin importar las capacidades de cada uno, se han dado clases de deporte adaptado a todos los grupos de los campus, ayudando a dar a conocer actividades deportivas propias de personas con diversidad pero practicables por todos.

El balance final, cuenta la vicerrectora del departamento de Responsabilidad social, Teresa Ortega, ha sido muy positivo, ya que la Universidad de Granada es de las pocas universidades andaluzas en ofrecer este tipo de servicio tan acertado para favorecer la inclusión de personas con diversidad funcional en sus actividades ocio-deportivas en época estival.

«La Universidad de Granada tiene un compromiso social que se manifiesta haciendo actividades para todos y todas garantizando una igualdad de oportunidades, se tiene que manifestar en todas las acciones que se emprendan y esta era una de ellas», explica.

Acompañada por la rectora, Pilar Aranda, visitó las actividades que se llevaron a cabo durante la primera quincena de julio en el Pabllón de la Universiada, en los Paseillos de Fuentenueva. «Allí vimos las actividades 'in situ' y la verdad es que fue impresionante en el sentido de lo bonito que fue comprobar cómo niños de distintas edades se integraron completamente. Y con los monitores que atendían las necesidades de cada uno, nadie se quedaba fuera de la actividad», indica.

«De lo que se trata», dice Ortega, «es no sólo realizar actividades deportivas para todos, sino también aprovecharlas para que una persona que no tiene necesidades especiales, aprenda de quien necesita una asistencia para realizar la misma actividad, comprenda a su compañero y ser consciente de que existen diversidades de todo tipo. Y una institución pública en Granada como es la Universidad, debe hacer todo lo posible para que las actividades estén abiertas a todo el mundo», asevera la vicerrectora.

Y para ello, la labor de monitores cualificados en el campo deportivo de la diversidad funcional, ha sido imprescindible. Esta labor de inclusión deportiva y social se ha venido realizando durante las cinco semanas que ha durado el campus. Carlos Samper y Ängel Camacho, responsables de la empresa especializada en el sector, HandiSports, destacan las dos líneas básicas que han seguido durante este tiempo.

«La principal, la de lograr la inclusión real de los niños con diversidad en su grupo y que la participación en las actividades planteadas sea lo más normalizada posible», dice Ángel, señalando que «todo esto se ha conseguido gracias a la intervención de varios monitores de apoyo, especializados en deporte inclusivo», apunta.

«Por otro lado, también hemos trabajado con todos los participantes en el campus, sobre la sensibilización hacia la discapacidad. Al igual que realizan distintas actividades con monitores especialistas en judo, tenis, rugby, voleibol o primeros auxilios, también se ha desarrollado una actividad inclusiva que ha tenido una duración de dos horas semanales», subraya.

Así, a través de la práctica de distintos deportes adaptados, los alumnos participantes en este campus han adquirido nociones básicas sobre la discapacidad, ya que han podido experimentar cómo es perder la visión o la audición, manejar una silla de ruedas o vivir las dificultades que conlleva carecer de un miembro. Y, con el deporte como conductor de las emociones, todos los chicos de este campus organizado por la Universidad de Granada, se han llevado una gran experiencia que seguro les ha reportado una sensibilidad que se hará muy necesaria para las futuras generaciones.

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