PRIMERA ANDALUZA

Dos puntos de sanción al Salar y una multa por los incidentes en el partido ante el Cubillas

Cubillas y Dúrcal mostraron una pancarta contra la violencia, aunque al final del partido hubo incidentes. En el vídeo, el momento de los incidentes por los que ha sido sancionado el Salar / RI

Doce de los dieciocho equipos de la categoría han sido sancionados esta temporada con pérdida de puntos

CÉSAR GUISADOGRANADA

El expediente 172 que maneja estos días el Comité de Competición de la RFAF corresponde al encuentro Salar-Cubillas disputado el pasado 22 de abril. Las imágenes dieron la vuelta a España. En un vídeo grabado por un aficionado del Cubillas puede verse cómo el árbitro asistente se refugia dentro del campo tras recibir el impacto de lo que según el acta fue un vaso con hielo y líquido. Un gin-tonic. Concluido el partido, un aficionado entró al campo y agredió con una severa patada a un jugador que abandonaba el campo camino de los vestuarios. Al percatarse de la grabación, otro aficionado acudió a quien tomaba las imágenes para amenazarlo con tirarlo por las escaleras si no dejaba de grabar.

Competición entiende que existen dos focos bien diferenciados donde acaecen los incidentes de público, advirtiendo que, en su escrito de alegaciones, el Salar hace un relato «subjetivo» ya que indica que los actos violentos provienen sólo de un espectador. «Los incidentes son protagonizados por varios espectadores, en varias zonas del campo y se desarrollan durante varios minutos», aclaran. Además, la reincidencia del club, que ya fue sancionado después de su partido ante Valderrubio y como visitante ante el Cubillas, y la trascendencia social de estos hechos, ha acabado por provocar que estos sean descritos por Competición como «graves».

Así, el Salar deberá jugar a puerta cerrada y con presencia de un informador sus próximos encuentros como local. El próximo este fin de semana ante Gabia. Además de los dos puntos detraídos de su clasificación, el club ha sido multado con una sanción económica de 300 euros.

Hay más. Al Íllora se le ha clausurado su campo, el Municipal Antonio García, por la tangana protagonizada entre los jugadores de este equipo y los del Atlético La Zubia en el último encuentro disputado, donde además cuatro personas del público entraron al campo sumándose al tumulto. Y el Águilas de Zujaira ha pedido mediante un escrito que el Chauchina abone los daños que uno de sus jugadores ocasionó en las instalaciones donde se disputó el partido. Los aurinegros tienen un plazo de cinco días para reclamar.

Dice el artículo 75 del Código de Justicia Deportiva de la RFAF que «los comportamientos violentos de los jugadores, técnicos, entrenadores, directivos, delegados o de cualquier persona vinculada a un club podrán conllevar la pérdida de un punto en la clasificación del mismo». Pues bien, en lo que va de temporada el Comité de Competición ha tenido que detraer un total de 23 puntos. Es un auténtico récord en una liga, dicho sea en el sentido más doloso de la expresión. Doce equipos de los dieciocho que comenzaron el campeonato han sido sancionados por actos violentos. Es decir, dos terceras partes de los comparecientes.

Habrá más sanciones

Al Abes, que ya ha sido excluido de la categoría, se le restaron nueve puntos. Buena parte de sus jugadores han buscado acomodo en otros equipos de la misma liga, por lo que siguen jugando. La Herradura, ya descendida, perdió tres y los últimos dos puntos esfumados por sanción han sido del Salar, que prácticamente ya no puede luchar por el ascenso. Puede que estos no sean los únicos, porque el expediente del partido Cubillas-Dúrcal está abierto. Un espectador saltó al terreno de juego y propinó varios puñetazos a un jugador visitante, después de que este fuera expulsado tras una enganchada con un rival. De momento estos dos jugadores están suspendidos cautelarmente y los equipos están aportando sus alegaciones a la Federación para que su Comité resuelva la próxima semana.

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