Deporte adaptado

Poner al límite las capacidades

Barranquero, afectado de una parálisis en su brazo, corrió como guía de Osuna, atleta invidente./IDEAL
Barranquero, afectado de una parálisis en su brazo, corrió como guía de Osuna, atleta invidente. / IDEAL

El paratriatleta invidente corre una prueba de 1500 metros acompañado por un guía con parálisis en un brazo, una experiencia única que dicen, les deja con ganas de repetir en carreras oficiales

CÉSAR GUISADOGranada

Resulta curioso pero en El Pedroso, un pequeño municipio de la Sierra Norte de Sevilla, se arraiga un profundo sentimiento olímpico. Y también paralímpico. Hace ya algunos años desde aquí emigró Eduardo Sánchez hasta Tarragona para trabajar en la empresa Lasa Repulsados. En Calafell trabajan con mimo el metal, sobre todo el que ha servido para hacer las últimas antorchas olímpicas, la de Río de Janeiro por ejemplo.

Hace unos días, Sánchez quiso regalar una de estas antorchas a su pueblo natal como símbolo del perpetuo recuerdo que tiene de su tierra. Y quiso el alcalde, Juan Manuel Alejo, recibirla de manos de otro paisano ilustre, el atleta inmerso en el camino a Tokio 2020, Moisés Osuna.

Este, triatleta invidente que desde hace más de una década se afincó en Granada donde abrió su propia clínica de fisioterapia, guarda también un cariño especial con su tierra, por lo que no dudó en acudir a la cita y hacer entrega a sus vecinos del mallot con el que ganó el Campeonato del Mundo de paratriatlón de larga distancia en 2012. Los actos, saludos y homenajes se rubricaron sobre la pista de atletismo del pueblo. Allí, se puso en práctica una carrera muy especial, ya que los chavales de El Pedroso pudieron correr una prueba de 1.500 metros junto a Osuna, que contó con el paralímpico en Sídney José Manuel Fernández Barranquero como guía. Fue una experiencia única en el deporte paralímpico español porque Barranquero está afectado del brazo derecho por una parálisis braquial, lo que aporta al tándem sus propias vicisitudes.

«Estamos especialmente contentos, pues ambos hemos rendido mejor de lo esperado en carrera»

«Desde fuera pudo parecer fácil, un guía más, pero no es así, pues la discapacidad de Barranquero hace que él tenga sus propias compensaciones en el tronco, como girarlo a la derecha cuando corre al límite para buscar su equilibrio. Y yo, al ir enganchado a su mano buena, la izquierda, le impido hacer esto pues nos descompensaría obligándole a centrarse y a esforzarse en ir más recto sin compensar, por lo que el propio guía quedó sorprendido y contento de ver cómo incluso yo pude ayudarle a hacer esta labor», explica Moisés Osuna.

Una experiencia «increíble», refrenda, apuntando la complejidad de la puesta en práctica sobre el tartán. «Nos ha gustado a ambos y nos deja ganas de probar en otra prueba, sé que para Barranquero ha supuesto una motivación especial hacer de guía a otro deportista como él», asevera el paralímpico. Todo en un día lluvioso, propio de la serranía hispalense, donde acabó saliendo el sol. «Estamos especialmente contentos pues ambos en carrera hemos rendido mejor de lo esperado y corrido más rápido. De los mejores tiempos que habíamos visto en los entrenamientos y sin descompensar, adaptándonos muy bien», pondera el triatleta invidente.

El cronómetro

Con una media de 3:22 el kilómetro, salvaron sus propios obstáculos para ofrecer una buena demostración a quienes se animaron a seguir el ritmo, chavales de los institutos y colegios cercanos, también corredores locales, animados por la experiencia.

«Desde fuera puede parecer fácil pero desde dentro no. Tuvimos que entrenarlo las semanas de antes en la pista y adaptarnos ambos, el uno al otro. Pero hace que haya sido una experiencia única que seguramente volvamos a probar en el futuro, en alguna carrera de 10 kilómetros o así como en las del circuito de atletismo de la Diputación de Granada». «Fue algo muy emotivo, el ayuntamiento hizo camisetas con fotos mías compitiendo y la gente vino a saludarme. Luego acabamos todos comiendo, repasando los mejores momentos que hemos vivido», reconoce el deportista, todavía con cierto hilo de emoción en su voz.

A partir de ahora toca preparar la próxima temporada. Moisés Osuna ha aprovechado unos días para descansar antes de volver a calzarse las zapatillas con la mirada puesta en la Media Maratón de Sevilla, a celebrarse en enero. En su agenda, el Nacional de duatlón media distancia y el Campeonato de España oficial, más adelante. Tokio sigue estando en el horizonte.

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