Más fútbol

Cuando Julio Iglesias 'cantó' ante el Granada

Julio Iglesias se abraza sonriente a las mallas de una de las portería del Santiago Bernabéu, donde se 'lució' ante el Recreativo./TWITTER
Julio Iglesias se abraza sonriente a las mallas de una de las portería del Santiago Bernabéu, donde se 'lució' ante el Recreativo. / TWITTER

El artista latino con más discos vendidos jugó en los sesenta tres duelos frente al filial Recreativo | Partidos de la Copa de Aficionados y en el último de ellos falló de manera estrepitosa, lo que pudo costarle muy caro al Real Madrid

Sergio Yepes
SERGIO YEPES

A lo largo de su inigualable trayectoria musical cantó en los más prestigiosos escenarios, lo que le hizo adquirir una dimensión sin precedentes que incluso le llevó a convertirse en 2013 en el artista latino que mayor número de discos había vendido, con una comercialización superior a las 300 millones de copias. Y en el desarrollo de la muy prometedora carrera futbolística que previamente protagonizó lo cierto es que también cantó, aunque con mucha menor repercusión y sin apenas referencias en sus edulcoradas biografías. Pero bien que lo recuerdan los más acérrimos del Granada CF. Porque lo cierto es que aquel espigado portero que fue el hoy archiconocido intérprete y compositor Julio Iglesias (23/09/1943) no sólo protagonizó actuaciones lúcidas sobre los rectángulos de juego, sino que también algún desastrosa. En el desarrollo de sus funciones en el tercer equipo del Real Madrid, el club que a posteriori definiría como «mi segunda casa», llegó a jugar tres partidos del extinto Campeonato de Aficionados frente al Recreativo, que es como se denominaba el filial de los nazaríes que figuraba en Tercera. Y encima, en el último falló con estrépito, lo que podría coronar el rico anecdotario rojiblanco por haber podido desencadenar un auténtico fracaso del cuadro merengue. «Ya ves, ¿de qué te vale ahora presumir? Recuerdo que ganabas siempre tú, que hacías de ese triunfo una virtud», fueron versos que compusieron su tema 'Hey' y que bien se le podrían refrescar ahora.

La primera vez que Julio Iglesias se enfrentó al 'Recre' en el marco de una competición 'amateur' creada con la idea de promocionar a los jóvenes futbolistas que aún tenían posibilidades de ser profesionales fue la única que tuvo lugar en el viejo estadio de Los Cármenes. Concretamente el 30 de mayo de 1965, a propósito de la ida de los cuartos de final de la fase de España a la que los locales accedieron tras haber quedado campeones regionales. Los dirigidos entonces por Alfonso Gago presumían de haber doblegado en el sector andaluz al Hispania de Almería, el Bailón de Jaén y al Triana de Sevilla, mientras que en los octavos del nacional al Fundador de Ceuta. De modo que acudieron envalentonados al partido que les volvía a medir con quien curiosamente había sido su verdugo en las semifinales de la edición anterior del torneo. Ahora bien, en esta nueva oportunidad el meta al que batir no era Morales, sino aquel que por entonces se sentía «un cancerbero nato». Alguien «con muchas ganas de vivir» y que se veía espoleado porque «jugadores del primer equipo del Real Madrid como Pirri, De Felipe y Amancio se ocupaban de los chicos que estábamos en la cantera, nos echaban una manita y nos animaban a seguir luchando», confesaría a posteriori el cantante.

Desconocido para las fans

El caso es que sin el apoyo de las fans enfervorizadas que le acompañarían años después por todos los rincones del planeta, Julio Iglesias protagonizó una actuación discreta en el viejo campo de la carretera de Jaén. Se diría incluso que afortunada. Porque lo cierto es que el fuerte disparo con que Bello lo puso a prueba en el minuto 21 lo acabó repeliendo el travesaño. Pero es que aparte, el penalti con el que Espigares trató de reducir en el 80 las diferencias ya existentes en el marcador -campeaba el 0-2 con el que finalizaría la contienda- se marchó fuera directamente.

«Con los pobres de la tierra, quiero yo mi suerte echar», cantaría el artista posteriormente en 'Guantanamera'. Y lo cierto es que el deseo acabaría teniendo cumplimiento a la vuelta. Y es que el 7 de junio de 1965 en que se celebró en el campo de Vallecas el segundo partido que Julio Iglesias jugó ante los granadinos, aquel Madrid de categorías regionales resolvería la eliminatoria a su favor sin sufrir grandes agobios (2-0). Que es lo que justificó en parte que el icono musical pudiera acabar disfrutando con el paso de las fechas de la consecución del cuarto de los ocho Campeonatos de España Aficionados que el club blanco luce hoy en sus vitrinas.

«Una salida en falso»

Un éxito que Julio Iglesias volvería a reeditar un año después. Y curiosamente, con el Recreativo también inmiscuido, que es ante el que el célebre cuajaría una actuación sonada. Y nunca mejor dicho. Todo vino después de que los que seguía dirigiendo Gago se volvieran a imponer en el sector regional tras doblegar al Clarín de Motril, el Iliturgi y el Torredonjimeno de Jaén, el Pavía de Almería y el Triana de Sevilla, mientras que en los octavos de final del nacional al Betis San José de Ceuta. O también, de que con motivo de la ida de los cuartos, el equipo que hoy es conocido como Real Madrid C volviera a comparecer en un viejo Los Cármenes repleto aquel 5 de junio de 1966. En el empate a uno entonces cosechado el ahora afamado artista no tendría trascendencia ya que la meta blanca la ocupó Entrena. Ahora bien, su turno llegaría en la matinal del 13 de junio, y ya en el Santiago Bernabéu. El estadio que da nombre a un dirigente que por entonces vivía y que debió quedar decepcionado con la actuación de 'Julito' si cumplió con su tradición de seguir a los filiales.

Porque aunque lo cierto es que el Madrid encarriló la eliminatoria en el minuto 7 con un tanto de Aparicio, en el 64 una fallida intervención del hoy ídolo de masas le metió en un buen lío. La agencia 'Logos', que es quien entonces escribió la crónica de IDEAL, lo resumió así: «Tras un avance, Pedro aprovechó una salida en falso del portero madridista para bombearle hábilmente el balón por encima y sin que el defensa diestro pudiera hacer nada por evitar el tanto».

Sin duda, un 'cante' en toda regla que motivó que el 'Recre' creciera e incluso «mereciera forzar» el tercer partido de desempate al que habría obligado la igualada final. Ahora bien, «a falta de ocho minutos, en una jugada sorpresa, García Ramos a pase del interior derecho, batió a Félix con tiro cruzado». Y claro, aquello motivó el 2-1 final. Y también que el guardameta pudiera respirar tranquilo, porque el Real Madrid seguía despejando su camino hacia su quinto título de la Copa de Aficionados. Seguro que por entonces Julio Iglesias era un chaval modesto y feliz con «un vino y un trozo de pan». Aunque es más que presumible que ya aspirara «al caviar y al champán» a los que también cantó en 'Quijote'.

Fotos

Vídeos