Deporte adaptado

Una ilusión de Champions League

Los jugadores del Borderline levantan la copa que los acredita como ganadores de su torneo./
Los jugadores del Borderline levantan la copa que los acredita como ganadores de su torneo.

El equipo del Borderline se lleva un torneo en el que participan cinco asociaciones de Granada, las cuales trabajan con personas con discapacidad intelectual

CÉSAR GUISADOGranada

La lluvia que arreció con fuerza durante la noche de vísperas dejó el césped de la instalación de San Francisco Javier suave como una alfombra. Un tapiz idóneo sobre el que derramar fútbol durante toda la mañana. El sábado se dieron cita allí los equipos de Asprogrades, Purísima Concepción, San José de Guadix y la Asociación Vale, de Dúrcal. Invitados todos y todas por el club deportivo de Borderline para jugar su Trofeo de Navidad.

Uno tras otro se fueron sucediendo los partidos. Cuando hay un balón sobre el césped, la ilusión es la misma se trate de un partido alevín o de un encuentro de Primera división. El futbolista tiene la responsabilidad de cumplir con un reglamento sobre el que construir un juego tal que permita celebrar un gol. A esto se le llama la universalidad del fútbol y en este caso, no existieron diferencias. De hecho, los tantos eran festejados con movimientos idénticos a los de Cristiano Ronaldo, Messi o Fernando Torres.

A modo de liguilla, se acabó imponiendo el equipo anfitrión, el Borderline, que no perdió un solo encuentro. La plata fue para el Asprogrades, que desempató por penaltis con la Purísima Concepción. San José de Guadix y Vale, se quedaron a un paso del podio, aunque también se llevaron medallas por su participación.

Una competición de fútbol dispuesta para la participación de personas con discapacidad intelectual, como fue el caso, tiene un espíritu puramente competitivo. Se busca mediante el deporte rey atraer las atenciones de todos los deportistas, su implicación y constancia diaria, durante el entrenamiento de la semana, para ser capaces de ganar citas como esta.

Solo una diferencia: no hay marcadores. Y es que las vicisitudes propias de cada asociación hacen muy difícil compensar la competición, por lo que solo se apunta qué equipo ha ganado para sumarle tres puntos. «Podemos ver resultados muy descompensados, así que no los tenemos en cuenta para que ningún equipo pierda la ilusión por continuar participando», dice José de la Plata, coordinador de actividades adaptadas del Ayuntamiento de Granada.

Un modelo universal

Consciente de uno de los resultados más abultados que ha dejado el fútbol formativo este fin de semana, un 47-0 entre los equipos alevines de Las Palmas y Las Coloradas, pondera De la Plata el modelo de este Trofeo de Navidad, aplicable a las competiciones de cantera. «Imagínate cómo se irían esas criaturas a casa y con qué ilusión van a preparar el próximo partido. Tenemos que enfocar cualquier competición desde el fomento de la parte deportiva, con todas sus connotaciones porque aquí, los goles se celebran igual que en la Primera división. Pero cuando nos encontramos con una diferencia notable en el marcador, dejamos de contabilizar el tanteo y sólo apuntamos la victoria del equipo», explica, como fórmula para el buen desarrollo de una liga que comprende aptitudes físicas tan dispares como un torneo formativo, o de la categoría adaptada.

Y es que tanto instituciones como asociaciones borran del imaginario la idea de una competición basada en la terapia. «Buscamos en el deporte los valores que nos ofrece, hablemos de fútbol, baloncesto o natación. Otra cosa muy distinta es cuando aprovechamos estas actividades, caso de la natación, para enfocarla como una terapia dirigida a un segmento de la población muy afectado», matiza De la Plata.

Una fórmula que depuran las asociaciones incluyendo entrenadores formados en sus equipos. Llegan cada tarde para armar una táctica en la que todos participen, conociendo las reglas del juego y los métodos para ganar un partido. No hace tanto, como cuenta el coordinador, «era el juego de la placeta. Todos corrían detrás de la pelota y al final solo la tenía el que más habilidades demostraba». Ahora no. El deporte adaptado se transforma para ser un deporte colectivo con equipos tan capaces de ganar un campeonato de Andalucía de fútbol sala, como hizo el Purísima Concepción, o conseguir el ascenso a la Primera división adaptada, como acaban de conseguir los chicos del Natura Ability.

Este paso adelante llevó al Ayuntamiento de Granada a colaborar con las asociaciones en la creación de una liga adaptada que cumplirá con su tercera edición a partir de enero. En ella «existe la misma ilusión y nos permite trabajar con la integración porque los padres de estos jugadores ven cómo sus hijos tienen la misma rutina que los demás. Van a estudiar, a trabajar o a hacer sus actividades en la asociación por la mañana y por la tarde toca entrenar, a fin de preparar el partido del fin de semana», puntualiza el coordinador De la Plata.

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