Tercera División

Al Huétor Tájar le dan alergia los equipos de Jaén y cae derrotado ante el Mancha Real

Los jugadores del Mancha Real celebran uno de los goles en el encuentro de ayer./JUANCA MARTOS
Los jugadores del Mancha Real celebran uno de los goles en el encuentro de ayer. / JUANCA MARTOS

Tras el empate inesperado en casa frente al Villacarrillo, el equipo de Germán sucumbe por los goles de Albertillo y Castillo

JESÚS MUDARRAMANCHA REAL

El Huétor Tájar cerró ayer con derrota una semana que también le deparó un inesperado tropiezo en forma de empate casero ante el Villacarrillo, que como el Mancha Real también es representativo de Jaén.

Los 20 primeros minutos del encuentro supusieron un prólogo demasiado extenso, escrito con más tintes tácticos que atractivos y pensado como introducción de un partido en el que ambos equipos querrían la posesión de la pelota por encima de todas las cosas.

Pero cuando llegó el minuto 20 los manchegos decidieron que ya se había acabado el estudio, que era la hora de atacar. La primera acción de verdadero peligro llegó gracias un contragolpe dirigido por Joaquín que acabó en un centro desde la banda derecha. Pedrito, haciendo laborales que no le corresponden ni por estatura ni por posición, remató con la testa dentro del área. El balón acabó en las manos de Buba pero no tardaría el esférico en ronda su portería.

Ordóñez mandó por encima del larguero un balón en una nueva incursión por la diestra y, aunque los granadinos se salvaron del tanto en esa ocasión, los verdes ya habían visto la brecha y se dedicaron a explotarla en su beneficio. Un balón en largo sirvió para que Manu Castillo ganase la espalda al lateral y estuviese a punto de plantarse en el mano a mano. Parecía que el delantero de los manchegos se había quedado sin saluda cuando sacó un pase raso al primer palo que Albertillo se encargó de convertir en el primer gol del choque.

No debió sentar nada bien ese gol entre los aficionados del Huétor desplazados a Mancha Real ya que, a raíz del mismo, protagonizaron un incidente con los seguidores locales. La Policía Local no parecía tener ninguna prisa por solventarlo y la cosa, aunque hubo que parar el partido durante un par de minutos, no fue a mayores de milagro.

Una vez que lo extradeportivo quedó al margen, los mancharrealeños se reafirmaron en su control del partido con un Albertillo que estaba dando al juego de su equipo la verticalidad necesaria para generar peligro. Y el 75 el Huétor Tájar decidió regalar el segundo gol a los de Rizos. No es Manu Castillo jugador que rechace presentes tan suculentos como el que le puso en bandeja un balón atrás de los granadinos que lo dejó solo ante Buba. Tuvo tiempo de mirar, apuntar y disparar un delantero que cerró así el choque con gol y asistencia.

Terminó justo después Joaquín (que acababa de entrar en el terreno de juego) con cualquier esperanza granadina que quedase, ya que vio dos cartulinas amarillas consecutivas y dejó a su equipo con un futbolista menos al final.

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