Montañismo

Guías de montaña, un seguro de vida

Un senderista afronta una ascensión por zona de piedras durante una ruta de montaña. / A. MOLINA

Se trata de una figura clave para ciertas incursiones que no está suficientemente reconocida | A pesar de los peligros que entraña ascender a más de 3.000 metros, la contratación de un técnico no es habitual en altas cumbres andaluzas

ALEJANDRO MOLINAGRANADA

En alta montaña todo es maravilloso hasta que deja de serlo. Un paraje bucólico o un sendero de cuento pueden pasarnos una mala jugada en cuestión de minutos. Una niebla inesperada, el descenso brusco de las temperaturas o un fuerte vendaval pueden aparecer de repente y comprometer la seguridad seriamente. Sierra Nevada es alta montaña y, como tal, entraña riesgos que deben minimizarse con los conocimientos adecuados. Aunque poco extendida en Andalucía, la figura del guía de montaña es clave para disfrutar de las altas cumbres de Sierra Nevada durante el verano. Entre las muchas ventajas de esta montaña destaca la facilidad de acceso a las cotas más altas. Ya sea a través del Servicio de Interpretación de Altas Cumbres del Parque Nacional o de los remontes que hay operativos en julio y agosto en las pistas de esquí, llegar con poco esfuerzo hasta la misma base del Veleta es algo que está al alcance de cualquier persona. La cruz de la moneda es ver que en ocasiones los usuarios que deciden adentrarse en rutas de alta montaña no tienen los conocimientos adecuados para progresar en ese medio. Falta de ropa específica, desconocimiento de la zona o no llevar agua son errores habituales. Contar con un guía de montaña para afrontar una incursión en las altas cumbres es garantía de pero, a diferencia de países como Francia o Italia, no es habitual contratar uno en Andalucía. Tal y como explica el director técnico de la Federación Andaluza de Montañismo (FAM), Carlos Gómez, «son los extranjeros que visitan Sierra Nevada los que más solicitan los servicios de un guía de montaña profesional». Está claro que en cultura alpina queda todavía un largo camino por recorrer en Andalucía.

No obstante desde la FAM aseguran que en los últimos tres años el número de titulados como técnicos deportivos de media y alta montaña ha crecido notablemente. Actualmente hay 269 técnicos federados pero el número es mayor teniendo en cuenta que no todos se federan. Además de las empresas privadas que forman a estos profesionales, la FAM realiza cada año cursos de capacitación en colaboración con el Instituto Andaluz del Deporte. En la actualidad está impartiendo el de alta montaña y en septiembre comenzará uno de media.

El peligro del verano

«Vemos que a Sierra Nevada en verano van personas con desconocimiento, que no llevan agua, comida, con calzado inadecuado, sin ropa de abrigo... A la inversa también hay errores por exceso de confianza», comenta Carlos Gómez. Entre las funciones del guía de montaña estaría el asesoramiento en estas materias, la adecuación de las rutas al nivel de los participantes y la toma de decisiones en función de las condiciones de cada momento. Y es que si bien una vía de acceso al Veleta como la Fidel Fierro podría llegar a hacerse sin demasiadas complicaciones en condiciones óptimas, puede ser una trampa mortal en el momento en el que entre un poco de niebla o la lluvia moje un poco las piedras, circunstancias que pueden darse de repente y ante las que hay que saber reaccionar.

Para el teniente del Grupo de Intervención en Montaña de la Guardia Civil en Granada, Rubén Santos, la figura del guía de montaña es muy importante. «El guía es especialmente importante en las rutas que entrañan mayor dificultad técnica, como los barrancos», extiende el especialista, que también explica que no son pocas las intervenciones que realizan en media montaña porque «hay senderistas en cotas más bajas que sufren problemas como desorientarse, entre otras cosas».

Y es que no todo son accidentes, una mala elección a la hora de seguir una vereda puede tener malas consecuencias. Jesús Espinosa es técnico deportivo en alta montaña en la empresa Nevadensis, y ha visto a mucha gente pasarlo mal por no planificar adecuadamente una ruta. «No hace mucho vi a un grupo en Siete Lagunas que se había equivocado creyendo que descendían hacia el Refugio del Poqueira. Cuando te das cuenta de que te has equivocado tienes que hacer un esfuerzo extra para regresar. Si no estás bien equipado viene el agotamiento, la deshidratación, la noche... También es habitual que la gente no calcule bien las distancias, que pueden ser engañosas en la Sierra», relata el montañero.

Más allá del aspecto puramente deportivo, Jesús apunta que la labor del guía también es interpretativa. «El técnico deportivo también explica aspectos importantes del entorno, sobre los endemismos de Sierra Nevada o su historia», abunda el guía.

Además de Nevadensis, en la provincia de Granada hay muchas opciones para contratar los servicios de un guía de montaña, bien a través de empresas como la citada o Mamut Sierra Nevada, entre otras, o contando con los servicios de un profesional autónomo. La Federación Andaluza de Montañismo, son sede en Granada, también es un buen lugar para encontrar asesoramiento especializado.

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