Ciclismo

«En China me trataron como a un delincuente sin tener culpa de nada»

Domínguez luce el maillot que lo distingue como líder de la montaña en el Tour de China de 2017./
Domínguez luce el maillot que lo distingue como líder de la montaña en el Tour de China de 2017.

Daniel Domínguez, ciclista profesional granadino | Lamenta haberse «quedado sin equipo» después de que el Hey Look fuera sancionado por la pelea de un compañero en el Tour de Hainan

Sergio Yepes
SERGIO YEPESGranada

El ciclista granadino Daniel Domínguez vive momentos «de inquietud e incertidumbre» después de que hace solo unas semanas se viera paralizada su actividad en el Key Look, equipo chino en el que recaló en 2016 y con el que tenía contrato hasta final de año.

Al término de la antepenúltima etapa del Tour de Hainan, de categoría 2.HC, su compañero Xi Wang se peleó con dos integrantes del coche de la selección de Suiza. El hecho de que la formación acabara siendo sancionada por un año no sólo abortó los planes que había para su renovación en la formación, sino que supuso que se «tenga que buscar la vida» en un momento en el que «prácticamente todos los equipos tienen cerradas sus plantillas».

Cuenta con experiencia sobrada tras haber desfilado igualmente por el ISD-Sport Donetsk italo-ucraniano (2009), el Tusnad Cycling Team de Rumanía (2011), el Team NSP de Alemania (2012), el Doltcini-Flanders de Bélgica (2013), el Christina Watches-Kuma danés (2014) o el Movistar Ecuador (2015-16), equipos también de categoría continental. Aún se siente «en condiciones» de poder dar el salto al pelotón World Tour pese a que el pasado 16 de junio cumplió 32 años.

-Es de suponer que se encontrará muy molesto...

-Sí, yo iba de líder de mi equipo, noveno en la general y a la espera de la etapa reina. Estaba a solo veinte segundos del primero y contaba con todas las opciones de poder haber conseguido el triunfo final. Así que fue bastante duro lo que pasó. Nunca se ha dado el caso en una carrera UCI de la expulsión de todos los miembros de un equipo por una pelea aislada.

-La resolución, que aparejó también la sanción por dos años de Wang, está dando mucho que hablar.

-Sí. En este caso el reglamento de la UCI contempla la expulsión y una sanción económica para las dos partes, pero no de todo un equipo. Aparte, el coche que atropelló a mi compañero no se llevó ningún castigo, que es algo sorprendente pese a que después de tirarlo al suelo no le pasó nada grave. Lo más gracioso del asunto es que cuando ocurrió todo yo ya me encontraba en el hotel. Me enteré de lo que sucedió al día siguiente. Me quedé hecho polvo, porque todo mi trabajo se vino abajo.

-Lo extraño es que la UCI no tomara cartas en el asunto.

-No, no las tomó. Yo estuve hablando con el comisario y no me dio ninguna explicación. No se entiende que pese a arbitrar la carrera la UCI no se interpusiera a la resolución de la Federación China, quien estuvo preocupada por no transmitir al mundo mala imagen de su ciclismo. En el Tour de Francia se han dado casos parecidos y la resolución final fue la expulsión del que se peleaba. Sin embargo, en este caso no fue así y ahora todo el mundo habla de la sanción, no de la disputa. Creo que fue una actuación propia del comunismo.

-¿Qué pasos ha dado para que el perjuicio no fuera excesivo?

-He recurrido a la Asociación de Ciclistas Profesionales. Cuenta con un bufete de abogados para auxiliar a los que nos encontramos con cosas así. Nadie me ha llamado para pedirme perdón o excusarse. Me jodieron como quisieron y a tomar viento. Yo no puedo ser un profesional preocupado de mi carrera y mis entrenamientos y de repente ser tratado como un delincuente sin tener culpa de nada.

-¿Siente que de esta forma no pudo poner la guinda al mejor momento de su carrera?

-Sí, porque cada vez iba a más. La verdad es que estoy en mi plena madurez como ciclista. Hay mucho trabajo y sacrificio detrás.

-¿Cómo han ido las conversaciones que ha tenido con otros equipos?

-Todavía ando mirando cosas, hablando, pero no tengo nada cerrado. Es complicado encontrar hueco a estas alturas. Luego los equipos no disponen de mucho presupuesto. Creo que merezco una oportunidad en un equipo grande.

-Toda su trayectoria como profesional la ha venido desarrollando en el extranjero. ¿A qué cree que es debido?

-No me ha beneficiado en absoluto que desaparecieran muchísimos equipos por la crisis económica. Las únicas posibilidades que me encontré fueron las de irme fuera de España. Luego me ha faltado continuidad. Entre circunstancias ajenas a mí o lesiones no he podido hacer las cosas como yo quería.

Movistar Ecuador

-Lejos de España también vivió otras circunstancias complejas. Por ejemplo, en el Movistar Ecuador estuvo sin cobrar...

-Sí, allí estuve dos años. En el primero completé a buen nivel la Vuelta a Portugal. En el segundo hubo irregularidades entre los managers y Movistar decidió retirar su patrocinio. Los perjudicados fuimos los corredores, porque ya teníamos el contrato firmado.

-Pero es que al equipo sudamericano llegó por la desaparición del Christina Watches-Kuma danés...

-Sí, me incorporé en julio de 2014, unos días antes de la Vuelta a Portugal, lo cual es una burrada. Hice un buen papel y me dijeron de renovar, pero el equipo desapareció. Todo lo que ha pasado sirvió para hacerme una persona más fuerte. A día de hoy sigo creciendo a pesar de todo lo que he vivido.

-Encima hubo momentos en los que tuvo que dar el paso atrás para firmar por equipos amateur como el Andalucía-PC Trebujena (2014) y el Guerciotti-Redondela (2016). ¿Cómo se lleva eso?

-Si no eres fuerte mentalmente, mal. Si lo eres, lo ves como un desafío para ser mejor y aprender más y mejor. A veces dar un paso atrás ayuda a dar dos adelante.

-Empezó con dieciocho años y con veinticuatro fue su debut en profesional, ¿no cree que le perjudicó aquella arrancada tan tardía?

-Para mí no. Aunque sí que es verdad que podía haber aspirado a equipos antes. En mis inicios yo estaba estudiando la carrera y esto me lo tomaba como hobby. Hasta que no entré en el Ávila Rojas con 22 años no me tomé la bicicleta en serio. Con esa edad ya hay corredores que están disputando carreras en World Tour, pero las condiciones genéticas están ahí.

-¿Se siente aún a tiempo todavía de poder debutar en World Tour?

-Sí, por supuesto que se puede. Chris Horner se impuso en la Vuelta Ciclista a España (de 2013) con 42 años y Paco Mancebo sigue activo con 41. Ningún ciclista de los que están en primer nivel tiene veinte años. El ciclismo ha cambiado mucho. Ya no sólo es importante darle a los pedales, sino otros muchos detalles como la nutrición o el realizar buenas pretemporadas practicando otras disciplinas deportivas como la natación o el esquí de fondo.

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