Deporte Adaptado

Almuñécar apuesta fuerte para ser la casa del tenis andaluz en silla

Almuñécar apuesta fuerte para ser la casa del tenis andaluz en silla

El cemento sexitano acoge la primera edición del campeonato autonómico, con Sevilla alzándose campeona y un total de cuatro provincias representadas

CÉSAR GUISADOGRANADA

A corto plazo, el objetivo para las federaciones deportivas es el de integrar las modalidades adaptadas dentro de su organigrama competitivo para, en un futuro no muy alejado, otorgarles el espacio que merecen a la hora de celebrar grandes torneos y conseguir así una nutrida participación que eleve el nivel de cara a las citas internacionales. Y deberá ser cada federación deportiva la que enarbole esta bandera o el deporte no será nunca inclusivo porque al final, porque además de deportistas, se trata de compartir espacio, recursos y atenciones mediáticas. Esto sucederá el día que la FIFA, por ejemplo, sea capaz de organizar un Mundial de fútbol masculino, femenino, para personas sordas, ciegas o con parálisis cerebral. Pero todavía, queda mucho camino por andar.

Hay entornos, asociaciones y federaciones que están dispuestas a dar los primeros pasos. La Federación Andaluza de Tenis, se sube a este tren. Este pasado fin de semana celebró en Almuñécar la primera edición del Campeonato de Andalucía interprovincial de tenis en silla de ruedas. Cuatro provincias estuvieron representadas; Granada; con Francisco Ramírez e Ignacio Essarhir, Málaga, Sevilla y Huelva. Ganaron los hispalenses, aunque el premio real para la organización fue el resultado global. Se recogieron sensaciones positivas y el compromiso de adquirir experiencia para contar con más tenistas en la próxima edición.

Quizá una de las claves haya sido el formato. Se ha disputado a modo de 'liguilla', un todos contra todos, que ha permitido jugar una buena ronda de partidos independientemente del nivel. De esta forma, la victoria al término de la competición fue para la pareja sevillana formada por Arturo Montes y Luis Redondo, ganando sus tres encuentros. Los onubenses Javier Hurtado y Carlos Vizcaíno fueron los subcampeones.

'Óscar del club'

A la ceremonia de entrega de trofeos acudió el coordinador de Deportes del Ayuntamiento de Almuñécar, Javier García, quien colaboró codo con codo con la organización. Después de entregar los trofeos se le concedió al jugador de Málaga, Alfonso Jiménez, un premio especial; el 'óscar del club' ya que debutaba como jugador y sólo con tres meses de entrenamiento demuestra buenas dotes para la técnica, prometiendo llegar lejos en el mundo del tenis en silla.

Una de las artífices para llevar a cabo este torneo ha sido María Dolores Ruiz, sexitana con amplia experiencia en la organización de este tipo de torneos. Cuenta que esta experiencia ha servido para que los técnicos puedan evaluar el nivel del tenis andaluz y a partir de aquí, componer una selección. «Más que una competición, pudimos disfrutar de una convivencia ya que muchos jugadores se conocían entre ellos y se acabó desarrollando con una deportividad increíble, no discutieron ni una bola y si el punto del rival era bueno, se aplaudía. Hay mucha camaradería entre ellos», dice, aunque subraya «eso no quita para comprobar que también existe ambición por ganar cada punto», asevera.

El tenis es un deporte que exige cierta preparación previa con la silla de ruedas deportiva el jugador, después de un golpeo tiene que volver a reconducir su posición girando la silla con su mano izquierda sobre la rueda. Sin tiempo, vuelve a recibir la bola, que puede botar dos veces, y detenerse antes de ejecutar el golpeo.

«Tiene una dificultad mayor», dice María Dolores, «porque aquí los espacios son más grandes que en el pádel o que en una pista de baloncesto donde el jugador tiene más compañeros que pueden cubrir la posición» aunque con un buen entrenamiento «pueden verse golpes muy buenos, de mucha dificultad». Eso sí, «para jugar al tenis, el jugador primero debe adquirir cierta habilidad con la silla, tiene que saber dar una vuelta y girar antes de parar y golpear, eso es lo que más dificultad tiene», abunda la organizadora.

A por la segunda

Y pondera Ruiz las buenas sensaciones con las que se marcharon de Almuñécar organización y jugadores. «Esta ha sido una primera edición y ha gustado mucho por el formato de liguilla porque si vienes desde Huelva, te eliminan al primer partido y te vas, no merece la pena. Pero si vienes, juegas, pierdes y sigues jugando partidos de dobles e individuales, claro que merece la pena el viaje», señala, apuntando al que quizá fue uno de los momentos más emotivos del torneo «le dimos el óscar (un premio con forma de pelota de tenis con ojos y pestañas) a Alfonso, que es un chaval que sólo hace cuatro meses que ha empezado a manejarse en la silla, aprendiendo a gestionarse en su día a día. Ha empezado a jugar al bádminton y ahora está aprendiendo con el tenis. Y creo que está viendo que hay mucha actividad, que aquí no se para la cosa». Óscar, es otra forma de decir ilusión por todo lo que nos resta por hacer.

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