Cuarta etapa

Hecatombe en el Dakar

El francés Van Beveren, líder en motos. /EFE
El francés Van Beveren, líder en motos. / EFE

La durísima etapa a orillas del océano Pacífico deja el abandono de Sunderland, líder y vigente campeón en motos, y los KO casi totales de tres grandes favoritos en coches

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Desde la salida, ya se preveía que iba a ser una etapa espectacular. Las playas a orillas del océano Pacífico dejaron una estampa que, en todas las categorías, quedó grabada en la retina de los aficionados. Las motos, en filas de a 15, y los coches, de a cuatro, fueron saliendo para arrancar una larga etapa que comenzó con 100 kilómetros por dunas, que obligaron a todos los corredores a extremar las precauciones y, sobre todo, dosificar los esfuerzos para la recta final atravesando cañones. Pocos pensaban que las bellas imágenes de la salida iban a ser los prolegómenos de un día de pesadilla para favoritos.

Primero cayó Sam Sunderland. El campeón y líder en motos tuvo que abandonar por problemas en la espalda, con lo que deja sin defensor del trofeo Touareg a las dos ruedas. La dureza de la jornada, que acabó entre cañones de roca, también le costó sus opciones a Al-Attiyah, Despres y De Villiers, tres firmes candidatos a victoria del raid en su llegada a Córdoba.

Tras la pifia del lunes, la larga etapa de este martes era una oportunidad de oro para Joan Barreda para volver a subirse al carro de los primeros. Como para el resto, no fue una jornada fácil. Comenzó tirando del grupo. Se llevó consigo a Adrien Van Beveren, otro de los que tuvo problemas el día anterior con la navegación, y a otros seis ‘motards’, entre los que se encontraba un Jonathan Barragan que en cuanto pisó la zona más pedregosa se sintió como en casa.

Pese a un susto antes del segundo punto de control, situado en el quinto ‘waypoint’ de la larga especial de este martes por el que perdió más de ocho minutos, los recuperó en la reanudación para afrontar los últimos kilómetros muy cerca de Van Beveren. No obstante, en la recta final hubo más lío del previsto: se perdió todo el grupo de cabeza. Hasta 15 corredores se quedaron estancados en el kilómetro 226 de la especial, lo que a la postre permitió a Van Beveren afrontar los últimos tramos de la jornada con comodidad. Fue el único que se salvó, en un día en el que dejó a De Soultrait a cinco minutos, a Quintanilla a más de siete o a Barreda a diez, justo delante de Gerard Farrés. El mejor español fue Dani Oliveras, que en medio del caos logró una meritoria sexta posición, a poco más de ocho minutos y medio.

S in embargo, más allá de la victoria del francés de Yamaha, la gran noticia del día fue el abandono de Sunderland. El estadounidense, líder de la clasificación general y ganador de 2017, tuvo que ser evacuado al campamento con fuertes dolores lumbares, debido a una caída. El vigente campeón llegaba con serias opciones de victoria, y ahora deja más abierta que nunca la carrera para el resto de ‘motards’, liderados ahora por Van Beveren por menos de dos minutos sobre el chileno Quintanilla.

Así se las ponían a Peterhansel

Si en motos hubo problemas, para varios de los grandes favoritos en coches no fue un día fácil tampoco. Cyril Despres, ganador de una etapa en esta edición y cuarto clasificado de la general, se quedó tirado en el kilómetro 180 de la especial, cuando la suspensión trasera se le rompió y se le quedó una rueda colgando. Se tuvo que quedar esperando asistencia, ya que la avería era de calibre y no podía repararla sin ayuda, pero su cara de desesperación era total. Adiós a sus opciones de victoria, justo después de reivindicarse entre los supercampeones que tiene por compañeros.

Peugeot, sin embargo, salvó el día con relativa comodidad con un triplete formado por Sebastien Loeb (primera victoria este año para el nueve veces campeón del mundo de rallies), Carlos Sainz y Stepháne Peterhansel. El madrileño dio un golpe en la mesa en una jornada muy complicada, en la que empezó con algunos problemas, pero que en cuanto llegó a la zona de los cañones, con terreno más duro y rocoso, pudo recortar tiempo a sus rivales. Sainz estuvo a punto de dar la campanada, pero al final se quedó a poco más de minuto y medio de la victoria. Peterhansel, por su parte, salvó con solvencia el día pese a ceder tres minutos y sigue líder de la general.

Por el contrario, los Toyota tuvieron un día para olvidar. Nasser Al-Attiyah comenzó el día pinchando, luego se quedó parado en el kilómetro 204 y, posteriormente, de nuevo en el 226, junto a Giniel de Villiers con el otro Hillux, que también había tenido que pararse antes del tercer punto de control. El jeque catarí llegó muy despacio, con más de media hora perdida, pero después también el sudafricano se quedó tirado. Después del KO de Mini el lunes, este martes le tocó a Toyota, que dejan prácticamente solo a Peugeot en la lucha por la victoria.

La quinta etapa, este miércoles, será la primera en la que motos y quads irán por un recorrido y coches y camiones por otro. Será una jornada similar a la de este martes, con protagonismo de las dunas de Tanaka, con un larguísimo enlace final hasta Arequipa (más de 560 kilómetros) que obligará a mantener la concentración de todos hasta el final de un día que se antoja largo.

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