Mundial en pista cubierta

Raúl Chapado: «Tenemos un tesoro aunque no tengamos un oro»

Óscar Husillos (i) y Raúl Chapado, en confederancia de prensa. /Alberto Pozas
Óscar Husillos (i) y Raúl Chapado, en confederancia de prensa. / Alberto Pozas

El presidente de la RFEA anuncia que Óscar Husillos recibirá las ayudas económicas correspondientes a las de un campeón mundial ‘indoor’ pese a su descalificación

ALBERTO POZAS Birmingham

Dos medallas de bronce y cinco finalistas. El balance de la selección española de atletismo en los Campeonatos del Mundo de pista cubierta celebrados en Birmingham invita al optimismo de cara a las siguientes temporadas, aunque con el punto indudablemente negro de la descalificación de Óscar Husillos tras proclamarse campeón mundial. El palentino comparecía este domingo en rueda de prensa para explicar que en un primer momento «no sabía qué había pasado» y también que estaba «roto por la situación».

Husillos compareció acompañado, entre otros, por el presidente de la Federación Española de Atletismo (RFEA), Raúl Chapado, que anunció que el organismo le recompensará económicamente como si no hubiese sido descalificado. «Tenemos un tesoro. Más allá de que hoy no tengamos un oro, tenemos un diamante y hay que pulirlo y cuidarlo», explicaba el exsaltador de triple. Con su descalificación el velocista español perdió la oportunidad de optar a los 40.000 dólares que ofrece la organización a los ganadores.

Ni Husillos ni Chapado quisieron sembrar dudas sobre la descalificación del palentino. «La descalificación es clara», reconocía el atleta, pidiendo, eso sí, una reflexión a la Federación Internacional (IAAF) sobre el elevado número de descalificaciones que siempre se producen en los campeonatos internacionales celebrados en esta pista. Un debate que, según confirmó Chapado, ya está abierto: «Me consta que hay una reflexión en la IAAF. Han estado debatiendo sobre esto. Habrá que verlo. El reglamento es así y hay que aceptarlo, pero a veces te parece tan injusto como cruel».

El velocista del FC Barcelona anunció que no volvería a correr este invierno para atacar el récord de Europa que perdió al pisar fuera de su calle. «Es momento de descanso, de recapacitar, quedan muchos meses de entrenamiento hasta agosto, y lo importante es estar en Berlín», dijo refiriéndose al Campeonato de Europa que tendrá lugar en la capital alemana este verano. A largo plazo, el palentino se proyecta en la pelea por las medallas olímpicas: «Ojalá pueda seguir así. El objetivo principal es llegar motivado y con opciones a los Juegos Olímpicos de 2020» que se celebrarán en Tokio.

«No ha tenido la culpa»

«Óscar no ha tenido la culpa», concluía un también satisfecho Ramón Cid, director técnico de la Federación. Por primera vez en varias temporadas, el también exaltador de triple comparecía ante la prensa para hacer una valoración positiva y no para explicar un vacío de medallas como el de Londres el verano pasado. Es cauto, en cualquier caso, de cara al Europeo al aire libre que se disputará en Berlín. «He visto a Óscar calentando con el equipo como suplente del relevo, y ahora le veo haciendo algo grandioso», señalaba, apuntando a la juventud de la selección española: «He visto este proceso de mejora de esta generación que ha llegado hasta aquí en circunstancias difíciles. Estoy un poco chulo al disfrutar de este momento».

La carrera más lenta de la historia

La valoración del presidente de la Federación llegaba poco después de que el catalán Adel Mechaal terminase quinto en la carrera de 3.000 metros más lenta de los Mundiales indoor. Con un ritmo digno de una carrera popular avivada, ningún atleta quiso acelerar hasta los últimos 500 metros, cuando el etíope Yomif Kejelga impuso su ley sobre su compatriota Selemon Barega y el keniata Bethwell Birgen en el bronce. La marca del ganador, 8:14.41 minutos, pasará a la historia como la más lenta de un campeón mundial de 3.000 metros en pista cubierta. Para encontrar un registro similar hay que remontarse hasta la primera edición de los campeonatos, celebrada en Indianápolis en 1987, en la que el irlandés Frank O’Mara corrió incluso diez segundos más rápido.

«La carrera ha salido a un ritmo superperro», dijo Mechaal en zona mixta antes de tener que marcharse para recuperar el aliento. Campeón europeo de la distancia, el de Palamós no pudo coronar con una medalla mundial una temporada de invierno en la que se ha proclamado doble campeón de España. «He intentado apretar un poco, pero contra gente de este nivel no puedes regalar esas décimas», decía el español, reconociendo errores tácticos en la prueba más densa de la historia de la competición.

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