ATLETISMO

Sufridores en la niebla por la cara más bella de la ciudad

Salida de la prueba de 25 kilómetros con San Miguel Alto al fondo./RAMÓN L. PÉREZ
Salida de la prueba de 25 kilómetros con San Miguel Alto al fondo. / RAMÓN L. PÉREZ

Más de seiscientos corredores se retan en la San Silvestre por la Alhambra y el Sacromonte como broche al año 2017 en una mañana especial

JOSÉ IGNACIO CEJUDO | FOTOS: RAMÓN L. PÉREZGRANADA

Muchas carreras se ven acompañadas en su diseño por una cierta vocación turística, convertidas en escaparates para los rincones que atraviesan. La San Silvestre Alhambra y Sacromonte luce como ninguna otra al recorrer la cara más bella de la ciudad de Granada, sus dos colinas más hermosas. La niebla con la que amanecieron sus calles no hizo más que aumentar el misterio. Hubo que esperar a pasado el mediodía para vislumbrar la fortaleza nazarí y los edificios a sus pies desde San Miguel Alto, salida y meta de las carreras.

Se dio alguna baja entre los 654 inscritos inicialmente, cincuenta de ellos en las pruebas de menores. Al carácter festivo clásico de las citas entre corredores se sumó el ambiente propio de la Navidad. Muchos niños acompañaron a sus padres con la felicidad más ancha que el rostro en los últimos metros de sus héroes o tras saltar a sus brazos para revivirles de repente cuando estaban derrotados. Hubo, sobre todo, sufrimiento. Dolor entre quienes entraron, acalambrados, sujetándose las rodillas. Pero también una alegría desbordante entre quienes aman ese sacrificio y orgullo al ser recibido por familia y amigos.

La primera cabeza que asomó entre la niebla de vuelta a San Miguel Alto fue la del cordobés David Calero. Completó los 42 km de 'la panzá' en tres horas y 42 minutos clavados, a diez y medio de su perseguidor. Vive en Suiza, donde corre para el club Montreux, y pasa las fiestas en Sierra Nevada. Decidió animarse. «Empezamos todos juntos y nadie se terminaba de escapar porque el que lo hacía se perdía hasta que lo recogía algún local. En la parte más alta se despegó un corredor al que alcancé en la bajada. Le vi mal y le ofrecí mi ayuda. Hice los 15 últimos kilómetros en solitario aunque preguntando por referencias», describió. «No había corrido nunca aquí y me he quedado prendado», aseguró Calero. María Nieves López ganó entre las mujeres en 5:11:10.

En los 25 kilómetros de 'la hartá' se impuso José Manuel Flores, egabrense del club Alpino Benalmádena, en 1:54:12. «Salí muy rápido pero fui controlando en todo momento porque no conocía el recorrido. En la bajada cogí ventaja hasta meta. La niebla ha limitado el ritmo», concluyó. Lo esperaban su pareja, su suegra y su cuñada. Elena Cambil ganó esta distancia en la modalidad femenina en 2:28:23. La granadina del club Olimpo reconoció haber «entrenado mucho por este terreno, en el que se puede correr bastante. A partir del kilómetro 10 fui por delante hasta la meta. La carrera es preciosa, ir por el Llano de la Perdiz, la Silla del Moro... la niebla le ha dado un encanto especial».

En los 12 de 'la mitailla' ganaron Álvaro Gómez (Saltabalates, 58:36) y Marta Herrador (Trivila Montilla, 1:21:04). Gómez, granadino, se sintió cómodo desde el principio y lideró casi toda la carrera. «Ha sido muy divertido», confirmó. Herrador la calificó de «espectacular y recomendable». Logró sacarse la espina de su lesión el año pasado. Víspera atleta de Nochevieja.

Fotos

Vídeos