Atletismo

El joven que 'plantó' a Kevin Young amenaza su histórico récord

Rai Benjamin./John McGillen
Rai Benjamin. / John McGillen

Rai Benjamin lidera la nueva edad de oro de los 400 metros vallas con un registro estratosférico en la final de la NCAA, 47.02 segundos que le sitúan a la altura de Edwin Moses

MIGUEL OLMEDAMadrid

Los 400 metros vallas son una de las disciplinas más complejas del atletismo. Están hechos para súper deportistas, capaces de mantener la velocidad durante una vuelta al anillo sin que el ácido láctico reviente sus músculos y a la vez pasar diez vallas de 91 centímetros de altura sin que el cronómetro se resienta. Una prueba que requiere de técnica y físico como ninguna otra y que en la última década había quedado relegada a un segundo plano, huérfana de especialistas. Apenas podían contarse con los dedos los atletas que había superado la barrera de los 48 segundos desde 2010, ninguno por debajo de 47.60. Por el mítico récord de Kevin Young (46.78 en Barcelona '92), mejor ni preguntar.

Sin embargo, con 2018 ha llegado una nueva edad de oro de los 400 vallas. Un soplo de aire fresco necesario que no sólo ha devuelto el interés por la disciplina, sino que la ha convertido en una de las más interesantes del panorama atlético en un año sin Mundial ni Juegos Olímpicos.

Ya había avisado el noruego Karsten Warholm en 2017, proclamándose campeón del mundo contra todo pronóstico con 21 años, aunque con un tímido registro de 48.35, de que este curso las vallas largas darían que hablar… Pero no imaginaba que estaría tan acompañado. Y es que, pese a que el pasado 31 de mayo batió el récord de Noruega y la plusmarca europea para un atleta sub-23 con 47.82, los focos esta temporada se los están llevando otros atletas.

El primero de ellos, Abderrahman Samba, un catarí de 22 que con apenas una docena de carreras en su mochila está 'reventando' la Diamond League: va a récord del mitin por reunión y su progresión (47.48 en Roma con aparente facilidad) invita a pensar en que más temprano que tarde puede hacer una proeza.

Cambió de bando y le salió bien

Pero si la aparición de Samba ha llamado la atención del mundo del atletismo, qué decir de la de Rai Benjamin. Oculto en la selva de talento que es la NCAA, el viernes por la noche hizo saltar la banca con un registro de otra época, 47.02 segundos que le colocan segundo en el ranking histórico, a la altura de una leyenda como Edwin Moses y mirando ya directamente al récord de Kevin Young: nadie había pasado las diez vallas tan rápido desde hacía 26 años y ni siquiera alguien había bajado de 47.20 en el siglo XXI.

No es la primera vez que Benjamin 'desafía' al rey de las vallas largas. El pasado verano, el joven de origen antigüeño (es internacional por Antigua y Barbuda, el país de sus padres) dio portazo a la universidad de UCLA, donde Young batió en 1988 el récord universitario con 47.72, para fichar por los Troyans de California del Sur, su eterno rival. La marcha del que entonces era su entrenador motivó el cambio, y los resultados no podían haber sido mejores desde entonces.

Con los Trojans y con sólo 20 años, Benjamin ya sabe lo que es correr los 200 metros en 20.34 segundos y los 400 lisos en 45.94. También ha logrado la plusmarca universitaria de 400 vallas, los mencionados 47.02. Además, junto a Michael Norman, el cuatrocentista del momento (que este viernes rebajó su marca hasta 43.60, mejor norteamericano de la última década), consiguió dos veces el récord del mundo de 4x400 en pista cubierta que finalmente no fue homologado por la IAAF al no tener los cuatro atletas la misma nacionalidad.

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