MÁS DEPORTE

«Me quité los complejos con el deporte»

La deportista, en su gimnasio de entrenamiento./FERMÍN RODRÍGUEZ
La deportista, en su gimnasio de entrenamiento. / FERMÍN RODRÍGUEZ

Cristina Pajares Atleta profesional de bikini fitness Tras ganar en Miami y ser subcampeona en San Marino la de Colomera desea que sus «muchas virtudes» la sigan consagrando en 2018 como gran figura mundial

SERGIO YEPESGRANADA

La colomereña Cristina Pajares (17/03/1989) ha vivido un 2017 de auténtico ensueño que le ha consagrado como gran figura intercontinental en la especialidad de bikini fitness. Tras ganar en noviembre de 2016 el campeonato del mundo amateur en Polonia, pudo estrenarse en el circuito profesional, donde acabó obteniendo grandísimos resultados. En el balance global destaca que se impuso en el certamen Muscle Beach de Miami celebrado en junio, lo que le permitió convertirse en septiembre en la única española de la historia en participar en el prestigioso torneo Olympia. Aparte también consiguió quedarse subcampeona en el evento San Marino Pro.

-¿Qué retos se marca para 2018?

-Acumular los puntos necesarios para volverme a clasificar para el Olympia, que es la competición más importante a nivel mundial en fitness. Para ello quiero participar en un mínimo de diez campeonatos, aunque hay muchos más.

-¿Seleccionó ya en cuáles?

-El primero será en abril, pero no sé dónde será. Y en junio iré a Londres.

-¿Podrá costearse la temporada?

-Estoy en conversaciones con el Ayuntamiento de Vegas del Genil. No me lo van a pagar todo pero me van a ayudar. Y eso es muy importante porque ya no trabajo por mi cuenta, pues me centré en los entrenamientos. Ahora estoy ayudando en el gimnasio a mi entrenador, y pareja, Jesús Ruiz. Pero ya no tengo sueldo.

-Hasta ahora ha tenido que hacer muchos sacrificios para pagarse los viajes y la participación en los eventos. ¿A qué le costó más renunciar?

-Hubo muchas cosas. Antes me gustaba comprar bastante ropa pero ya no sé ni el tiempo que llevo sin hacerlo. Tampoco voy a restaurantes ni salgo mucho.

-En las trastiendas del fútbol se puede encontrar de todo. ¿Y en las del bikini fitness?

-Pues yo no sé si hay trastiendas. Si las hay, no quiero ni enterarme, porque no quiero perder la ilusión por seguir compitiendo, ya que esto se ha convertido en mi estilo de vida y no sabría estar sin ningún objetivo en la cabeza. Nunca se me ha ocurrido preguntar por qué ha ganado una chica u otra. Aunque está claro que en todos los deportes y ámbitos de la vida hay manos negras.

-¿Se tiene que gustar mucho a sí misma para agradar al jurado?

-Sí, tienes que estar muy segura de lo que estás mostrando. Si no es así, no van a percibir lo que tú te quieres. Todas tenemos defectos, hasta la mejor. Pero si te aceptas como eres y sabes enseñar tus virtudes, las imperfecciones no las verá nadie.

-Los defectos no los revelará, diga al menos cuáles son sus virtudes...

-Ja, ja, yo creo que tengo muchas. Cuando estoy tranquila creo que hago una puesta en escena perfecta. Aparte, pienso que mis proporciones son buenas, tengo simetría para la categoría profesional. Me gustan mucho mi cintura y mis glúteos.

-¿Se considera una mujer diez?

-No sabría que contestarle, pero nunca creo que yo me vaya a ver así. Me quiero como soy e intento mejorar, ya no sólo en el deporte, sino también personalmente.

-¿Suele esconderse algún complejo tras la exhibición del músculo?

-Yo pienso que no. Las mujeres que compiten en bikini fitness son las más seguras del mundo. Las competidoras con las que me he relacionado me han dicho que el fitness les hizo evolucionar como personas. Cualquiera tiene complejos, pero los que yo tenía me los quité con este deporte.

-¿Dónde pone límites a la hora de cultivar su cuerpo?

-No tengo límites. Mientras yo me encuentre con salud y con fuerza no creo que los tenga.

-Dispuesta a cualquier cosa...

-Sí, pero siempre que no afecte a la salud. Lo primero es que yo me encuentre con fuerza y también con muchísima ilusión. Haciendo dieta y entrenamiento pausado, ahora durante dos horas y media al día, el cuerpo va a estar un poco mejor.

-Usted toma suplementación. ¿Ha estado también tentada a valerse de algún compuesto químico?

-No, no hace falta. Ni he estado tentada ni mi preparador me ha dicho que lo haga. Hay muchos caminos para llegar a Roma y puedes escoger el que quieras. Que haya gente que quiera ir más rápido no me parece ni bien ni mal. Yo prefiero ir más pausada. Hace falta ser muy constante y trabajar todos los días del año. Yo no tengo descanso. Además, ahora tomo menos suplementación que cuando era amateur.

-¿Hasta qué punto le cambia el humor a una bikini hambrienta?

-Mi carácter es muy fuerte, pase o no pase hambre. Cuando como un poquito menos no tengo tantas ganas de hablar con la gente.

-¿Polvorones?

Ahora no estoy comiendo. Estoy manteniendo una dieta, con más cantidad que variedad. Aunque en las fechas señaladas sí que he comido algunas cosas que me gustan más.

-En Instagram le siguen más de 17.000 personas. Eso es que gusta...

-Yo no sé lo que le gusto a la gente. Yo lo hago por mí. Y punto.

-¿Por qué las bikinis se exhiben tanto en redes? ¿Qué les aporta?

-Yo no exhibo mi cuerpo. Lo único que hago es poner mis fotos en competición. Y no necesito la aprobación de nadie. Lo hago por motivar a la gente que me sigue, puede haber algunas 'bikinis' como yo.

-Usted interactúa. Habrá leído todo tipo de comentarios...

-Pues sí, pero por regla general la gente es muy respetuosa. Y yo intento no salirme de mi deporte. Que no haya postureo. Tampoco tengo que mostrar mis glúteos o mi pecho para conseguir seguidores o patrocinios. Tengo unos pocos que me pagan lo mínimo. No voy a enseñar más para que me den más dinero.

-¿Se lo han ofrecido?

-Sí. Pero no lo voy a hacer.

-¿Y le han ofrecido posar para Interviú como a Celia Morón?

-No. Ni lo haría tampoco. No tiene nada que ver una 'chica Playboy' con una bikini fitness como yo. Aunque algunas lo confunden. Yo me siento una deportista, una atleta. Creo que lo he demostrado día a día.

Fotos

Vídeos