HOCKEY

Nueva derrota de España en el Igloo

Elena Sans conduce el 'puck' hacia el campo contrario. /ALFREDO AGUILAR
Elena Sans conduce el 'puck' hacia el campo contrario. / ALFREDO AGUILAR

El equipo nacional cayo frente a Hungría por 3-1 a pesar de su buen juego

ALEJANDRO MOLINAGRANADA

España volvió a perder ayer en el Trofeo Cuatro Naciones de Hockey Hielo que hoy concluye en la pista Igloo Granada. Cayó ante Hungría por 1-3 en un encuentro en el que las españolas evidenciaron una mejora de juego notable con respecto al día anterior, en el que Polonia les pasó por encima. Ayer frente a Hungría las españolas comenzaron jugando a muy alta intensidad y recogieron pronto los frutos. En el minuto ocho, Laura Gil adelantó a España al aprovechar un rechace de la portera húngara, que había parado un fuerte disparo de Lidia Casado.

El golpe de moral se notó en el equipo nacional, que aguantó a muy buen nivel hasta el minuto dieciséis, cuando encajaron el primer gol húngaro. Fue gracias a una gran jugada individual de Mira Seregely, que le robó el 'puck' a las españolas tras un 'face off' y se marchó hasta plantarse ante la portera española. Casi sin tiempo para reaccionar llegó el segundo gol húngaro, a cargo de la jugadora Himola Horvath, que anduvo más lista en el barullo formado en la zona azul española y logró anotar. A pesar del jarro de agua fría, España siguió plantando cara, consciente de que el empate todavía era posible.

Muy destacable fue la actuación de la portera Julia Embid, quien evitó un resultado mucho más abultado a favor de las magiares. Embid, que no había jugado frente a Polonia el sábado, se convirtió en la pesadilla de sus rivales. En el banquillo húngaro se echaban las manos a la cabeza una y otra vez ante las paradas de la española, que en varias ocasiones 'cazó' el disco en el aire con la mano, sin necesidad de usar el 'stick'.

El buen hacer de Embid y el corazón que pusieron sus compañeras mantuvo a raya a las rivales hasta el minuto cuarenta y ocho. Otra vez un rechace de Julia Embid y de nuevo Imola Horvath alerta para hacerse con el 'puck', que había quedado en tierra de nadie. La número veintidós del equipo magiar se convertía así en la máxima anotadora en lo que va de torneo y recibió al término del encuentro el trofeo como mejor jugadora de su equipo. En el equipo español este reconocimiento fue a parar a manos de Laura Gil. No lo tuvo fácil el entrenador húngaro Norbert Buzás para designar cuál había sido la mejor española tras la sensacional actuación de Embid pero finalmente el gol de Laura Gil, que milita en las filas del equipo navarro Club de Hielo Huarte, pesó más y se llevó el trofeo a la mejor española del encuentro.

«Creo que hemos jugado bien, especialmente durante la primera parte. En el tercer periodo hemos estado más agobiadas pero en general creo que lo hemos hecho bien», comentó Laura Gil al término del encuentro. También reconoció que acusaron mucho el cansancio en durante los compases finales del encuentro, argumentando que «hemos jugado con tres líneas y a final hemos ido un poco hacia abajo», comentó la jugadora navarra.

Mejorar las salidas de la zona defensiva hacia el campo rival y los pases son aspectos en los que las españolas no anduvieron demasiado acertadas. No en vano, estas jugadoras llevan muy poco tiempo jugando juntas y eso es algo que pasa factura. Tampoco beneficia la menor envergadura de los equipos rivales.

Y es que Polonia y Hungría han presentado en este torneo dos equipos con jugadoras enormes y eso se nota en un deporte en el que el peso es importante. Si bien en la categoría femenina no están permitidas las cargas, en la lucha cuerpo a cuero por el control del 'puck', los kilos ayudan.

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