Atletismo

Coleman revienta el récord mundial de 60 metros y se confirma como heredero de Bolt

El velocista estadounidense Christian Coleman./
El velocista estadounidense Christian Coleman.

El joven velocista estadounidense ya fue líder del año en 2017 tanto en 60 como en 100 y 200, aunque en Londres tuvo que conformarse con la plata ante Gatlin, su ídolo

MIGUEL OLMEDAMadrid

Todo el mundo esperaba grandes cosas de Christian Coleman para este 2018, lo que no entraba en las previsiones de nadie es que en su primera carrera de la temporada batiera un récord del mundo. La madrugada del viernes al sábado en España, por la tarde en Estados Unidos, el joven velocista de 21 años corría los 60 metros más rápidos de todos los tiempos, en apenas 6.37 segundos. Los aficionados que abarrotaban el pabellón de la Universidad de Clemson, en Carolina del Sur, no daban crédito a lo que acababa de ocurrir.

Porque el de los 60 metros en pista cubierta era uno de esos récords imposibles de batir a ojos de todos, fijado en 6.39 desde hace 20, cuando el 3 de febrero de 1998 Maurice Green ‘voló’ en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Para entonces Coleman no había cumplido dos años, y ni siquiera los colosos jamaicanos, con Usain Bolt, Yohan Blake y Asafa Powell a la cabeza, han conseguido acercarse al tiempo que el norteamericano marcó en la capital de España.

Con Coleman ha nacido una estrella, que buena falta le hacía al atletismo después de la retirada de Bolt tras el pasado Mundial de Londres. Aunque el joven estadounidense todavía debe arañarle muchas centésimas al cronómetro para situarse al nivel del jamaicano en el 100 y el 200, se ha ganado a pulso que la gente le vea capaz de todo.

Su físico menudo, que apenas levanta 175 centímetros del suelo (20 menos que Bolt), invita a pensar en que sus grandes éxitos estarán en el hectómetro y los 60 metros, distancias en las que ya fue líder del año en 2017, con unas marcas importantes de 9.82 y 6.45 respectivamente, entonces la novena y la sexta mejores de la historia. Sin embargo, también en el 200 fue el atleta más rápido del mundo el pasado curso, bajando holgadamente de los 20 segundos (19.85). La clave está en su potentísimo tren inferior y en lo poco que tarda en alcanzar su velocidad punta: mientras otros necesitan 30 o 40 metros para desplegar sus ‘alas’, a él apenas le bastan 20 para echar a volar.

El Mundial de Londres fue el altavoz por el que el nombre de Coleman comenzó a sonar para el gran público. Aun lastrado por el exigente calendario de la NCAA, que le llevó a sumar más de 50 carreras en toda la temporada, el velocista de 21 años se plantó en la final de los 100 metros después de superar a Usain Bolt en su serie en la semifinal. Aquello fue el traspaso de poderes, aunque en la carrera definitiva el veterano y polémico Justin Gatlin irrumpiera en escena para llevarse el oro.

Precisamente el campeón es el ídolo de Coleman, su espejo a seguir dentro de la pista. Y es que, al igual que el nuevo plusmarquista mundial, Gatlin es toda una leyenda de los ‘Volunteers’. Durante el pasado campeonato en Londres, Coleman no se separó de su compatriota. De hecho, y pese a haber firmado ya su primer gran contrato como atleta profesional con Nike, el joven estadounidense sigue calzando en cada carrera un modelo antiguo de la marca del ‘swoosh’, blanco… Que en su día popularizó Gatlin.

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