Fútbol sala

Nueva tormenta perfecta del Jaén FS

Nueva tormenta perfecta del Jaén FS

Los amarillos vencieron por cuatro a uno a un Levante Futsal que solo pudo ser testigo de la fiesta jienense

ALBERTO ORTEGA Y JOSÉ A. GUTIÉRREZJAÉN

«¡Sí, sí, sí, la Copa ya está aquí!» era la Banda Sonora Original en el inicio del duelo ante el Levante. Una melodía que suena a música celestial en los oídos de los aficionados jienenses. Pero había que poner el 'modo liguero' porque como dijo Rodríguez en la previa, ahora los rivales tienen una motivación extra para enfrentarse a los lagartos amarillos.

Los granotas llegaban a La Salobreja con la intención de reafirmar su buen estado de forma después de vencer al Plásticos Romero Cartagena en la última jornada por 6-2 en El Cabanyal, una victoria que les permitió seguir enganchados a la lucha por la disputa de los play off a final de temporada. 30 puntos en su casillero por los 46 de un conjunto amarillo que, tras la derrota del Osasuna Magna, aspiraba a recuperar el puesto de 'primero de los mortales'.

Arrancaron los locales con ganas de asestar un bocado cuanto antes y Alan Brandi fue el primero en estar muy cerca de firmar el primero. Y Dídac tapó su palo en el primer disparo a puerta del Levante, obra de Jorge Santos.

El duelo tenía también otros alicientes. El regreso del meta Prieto, que paró un disparo con mucha intención de Campoy, y del jienense Emilio Buendía a Jaén.

La Marea Amarilla estaba de fiesta y en modo reivindicativo. «¡Boyis, selección, Boyis, selección!» pasaba a ser el grito de guerra.

Camino del ecuador del primer round las ocasiones no eran muy cuantiosas, pero el encuentro tenía ritmo e intensidad. Los colegiados apostaban por dejar jugar y los jugadores destilaban acciones individuales con una depurada técnica individual que levantaron a los aficionados en más de una ocasión de sus asientos.

El Levante, a los puntos, estaba haciéndose con el control del partido. Cecilio se quedó solo ante Dídac que primero le adivinó la intención por arriba y en la siguiente llegada del dos blaugrana desvió el esférico con el pie. Pero a la tercera fue la vencida. Sorteó rivales y, a la media vuelta, ajustó el balón al palo izquierdo del a portería jienense con precisión quirúrgica. Tocaba remar en contra.

El gol del Levante ponía sobre la mesa una ley no escrita del deporte. Los estados de ánimo no ganan partidos y las resacas post éxitos suelen ser complicadas.

Boyis y Víctor Montes buscaron, sin fortuna, la igualada mientras la hinchada echaba mano del socorrido «¡A por ellos!». La Salobreja no tenía, al menos en cuanto a animación se refiere, nada que envidiar al WiZink Center madrileño. El salmantino Dani Martín recogía el aliento que trasladaba la caldera jienense pero se volvía a topar con el muro de Prieto.

Nada más reanudarse el duelo Pedro Toro estrelló el balón en el travesaño. Nadie dijo que lo pondrían fácil.

Ahora el Jaén FS circulaba el esférico con una mayor velocidad y precisión. Además, los de Dani Rodríguez empezaban a mostrarse mucho más verticales.

Bingyoba tuvo que abandonar la cancha con problemas en un brazo y a renglón seguido llegó el empate en una acción en la que los rechazos beneficiaron a Giasson.

Remontada

El gol tuvo un efecto multiplicador en la fe amarilla. Dani Martín la mandó al travesaño con todo a favor. Mereció ser el dos a uno.

El Levante se las ingenió para romper el ritmo del partido y por extensión de un Jaén FS que, por momentos, perdió la inercia positiva, pero no ceso de martillear la portería de Prieto. Quedaba diez minutos para el final.

Y Boyis encontró el camino. Como otras tantas veces. Tras un saque de banda, abriéndose atrás y con un disparo que tuvo la complicidad de Márquez para que se desviara lo justo y despistar así a Prieto.

Alan Brandi dio su enésima lección esta temporada sobre llevar el balón pegado al pie y no perderlo rodeado y acosado hasta la extenuación por dos adversarios.

Y La Salobreja se vino abajo con la clase que destiló Carlitos a la hora de bajar un balón servido por Dídac desde su área. Dos toques sutiles, el segundo para alojar con mimo el esférico en la red del Levante. Mucho más sencillo de contar que de ejecutar sobre la pista.

Además, los visitantes entraban en el bonus fatídico de las cinco faltas, mientras Bingyoba retornaba a la cancha con un vendaje.

Quedaban poco más de cinco minutos y David Madrid colocaba a los suyos de cinco. Rugía el pabellón jienense con todas sus fuerzas y ya fuese por el empuje de los suyos en la grada o porque el partido había llegado a unos derroteros que no podía tener otro final que la victoria amarilla, lo que provocaron los levantinistas fue que se confirmarse que se volvían a casa sin punto alguno en el bus.

Fue lento y previsible su portero-jugador, con el disparo desde la media distancia de Márquez como único peligro real. Lo pudo emplear en una ocasión en la que el poste acabó repeliendo su disparo pero el acierto amarillo fue mayor.

Los de Dani Rodríguez conforman un equipo que sabe ya manejar cualquier circunstancia y supieron poner calma para, teniendo la pelota, impedir que pudiese sacar el quinto hombre su adversario. Pero no solo esto sino que en una de esas jugadas en las que dejaba pasar el tiempo Jaén, Alan Brandi y Burrito firmaron el cuarto. La empuó el hispano argentino después un tuya mía con el malacitano al que debe una cena por ese gol.

Boyis pudo anotar también en u doble penalti que detuvo hasta por dos veces Prieto pero ya nada podría empañar la fiesta en la que había vuelto a convertirse la Salobreja. «Campeones, campeones», gritó la grada durante el último minuto de juego. No es para menos, el Jaén FS es merecidamente campeón.

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