Baloncesto

Ward, de 'matar' a motivar para una vida plena

Ward machaca con elasticidad el aro del Pabellón Pedro Ferrándiz en el concurso que ganó en 2003./Á. F.
Ward machaca con elasticidad el aro del Pabellón Pedro Ferrándiz en el concurso que ganó en 2003. / Á. F.

El exjugador del extinto 'Cebé' es ahora coach y comentarista de basket | El ganador del concurso de mates en 2003 reside en Florida, tiene su propia línea de ropa y advierte que «me encantó poder jugar en Granada»

Sergio Yepes
SERGIO YEPES

De convertirse en uno de los principales responsables de que el 'Cebé' saldara con la salvación la campaña inaugural de su segundo ciclo en la Liga Endesa (2001/02), a estar haciendo sus primeros pinitos como empresario con una línea de ropa que «en breve se podrá comprar online». De ser cómplice también en el descenso posterior de los nazaríes a la LEB (2002/03), a haberse prodigado igualmente como comentarista técnico para el grupo mediático norteamericano ESPN. Pero sobre todo, de haberse consagrado en el arte de machacar las canastas convirtiéndose incluso en el campeón del 'Slam Dunk' de la ACB en el año 2003, a ser coach profesional, faceta en la que ayuda a motivar para llevar «una vida plena».

Ahora que reside en Florida, el exala-pívot norteamericano Jerod Ward (05/05/1976) se está encargando de aprovechar todas y cada una de las experiencias vividas a lo largo de la carrera que inició en el instituto de Clinton (Mississippi) y dio por concluida en la Fundación Adepal Alcázar de San Juan (2011). En el presente trata de rentabilizar el 'tirón' del que siempre gozó, especialmente en el Palacio Municipal de los Deportes. Así evidencia que no acaba de dejar atrás el pasado que lo retrató como un jugador realmente espectacular. Atiende la llamada de IDEAL con sumo gusto y no tarda en destilar añoranza. «Me encanta Granada. Guardo fabulosos recuerdos de mi paso por allí. Me lo pasé muy bien, fueron momentos increíbles. Es mi ciudad preferida de España, aunque también me gustaron mucho Barcelona o Madrid», avanza.

Que Jerod Ward centre buena parte de su actividad diaria en «aconsejar y motivar a terceros para la consecución de objetivos personales como pueden ser elegir o cambiar sus carreras, establecer metas y determinar prioridades» tiene su origen en la capacidad de superación que él mismo ya mostró en sus inicios. Aún recuerda «el día (de 1994) en el que tras ser nombrado mejor jugador de instituto en los Estados Unidos, y fichado por la Universidad de Michigan, un médico me dijo que no iba a poder seguir jugando por lesiones en la rodilla». Pero también que «de modo automático mi mente no quiso renunciar». Y además, que «tras no desvanecer ante las adversidades» acabaría llegando a actuar «catorce años como profesional». Que es justo lo que le hace sentirse ahora facultado para «ayudar a personas que se encuentran desorientadas y quieren hacer grandes cambios en sus vidas».

«Trato de hacer ver a la gente que con dedicación y disciplina nada es imposible»

O incluso para ayudar a la mejora en las relaciones y el rendimiento de diferentes organizaciones. Porque lo cierto es que Ward también ha participado en «en eventos de oratoria para fundaciones o empresas» entre las que incluso se encuentran algunas tan prestigiosas como «Nike o EA Sports». «Adapto mi filosofía a audiencias específicas mientras mantengo un discurso tipo. En pocas palabras, trato de hacer ver a la gente que con dedicación y disciplina nada es imposible, que todo se puede conseguir», señala este que también se ofrece para «apariciones en actos en los que puedo responder a las preguntas de los asistentes o firmar autógrafos». O que incluso se brinda para trabajar «en la Fundación CB Granada», en la ciudad «que quiero visitar cuando mi hija de once meses se haga más grande», avisa.

«Un hermano más»

El caso es que así Ward podría refrescar algunos pasajes de su paso por el extinto 'Cebé'. De su primer periplo, que se inició en agosto de 2001 y tras la disputa de 34 partidos se saldó con promedios de 19 puntos y 6 rebotes muy útiles para la consecución de la décimo cuarta plaza, recuerda que «la clave del éxito estuvo en que hubo un gran vestuario. Era como un hermano más de esos chicos -dice en relación a los Nacho Ordín, Dani Romero, Félix Sánchez o Richard Scott-. Nos llevábamos todos muy bien y estábamos siempre juntos fuera de la cancha, mientras que dentro de ella jugábamos duro para ganar tantos partidos como pudimos (doce)».

También de su segunda etapa, que inició el 20 de diciembre de 2002 tras efímeros pasos por los Raptors de la NBA y la Cibona de Zagreb, o tomar la ficha de Jabari Smith, refresca que «el CB Granada había perdido a casi todos sus titulares: Junyent, Scott y a mí. Eso propició que perdiera potencial». Y, en consecuencia, que llegaran los malos resultados, cundieran los nervios y se tomaran decisiones que afectaron a su propia continuidad, pese a que se implicó y, por ejemplo, ayudó «a ser mejor persona y jugador a Michael Wright», de quien sabe que «tuvo una muerte triste».

El 'Cebé' rescindió su contrato el 7 abril de 2003 porque «las cosas no fueron bien» y asegura que prevalieron los «temas de presupuesto». Antes de ser relevado por Ryan Méndez no pasó de disputar 16 partidos, con medias de 15 puntos y 3 rebotes. Y «estando muy triste por tener que marcharme» no fue tan responsable de que el 'Cebé' acabase con sólo cinco triunfos en la décimo octava -y última- posición y así bajara a la LEB.

«Una pena», declara ahora que reconoce como «maravilloso» lo más llamativo de su último paso por el 'Cebé'. El 4 de abril de 2003 -sólo tres de días antes de tener que hacer las maletas- se proclamó en Alicante campeón del concurso de mates. Quedó por delante de Walter Herrmann (Fuenlabrada) y Tyrone Ellis (Girona). Eso «me hizo ponerme contento porque todos en Granada tuvieron algo de lo que estar orgullosos».

Que es como seguro que se pondrían también sus 'viejos' fans si pudiesen comprobar el respeto que Ward genera ahora por sus comentarios técnicos en los partidos de la NCAA. De una competición que también le retrotrae al pasado. «Tras estar en el 'Cebé' jugué en el Líbano (Café Najjar y Beirut), Francia (JA Vichy), Corea del Sur (Jeonju), Italia (Montecatini), Japón (Toyama) o Venezuela (Toros de Aragua). Pero fue en España donde estuve realmente bien. En realidad, siento que empecé y acabé allí mi carrera profesional. Y soy, y siempre seré, del equipo de Granada», concluye tras dejar caer que en su página web -jerodward.com- está disponible para ayudar a llevar una vida plena o lo que haga falta.

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