BALONCESTO

Un suicidio para abofetear la ilusión

Ferrán Torres, acosado. /ALFREDO AGUILAR
Ferrán Torres, acosado. / ALFREDO AGUILAR

El Covirán pierde por primera vez como local en un duelo que tenía de cara mediado el tercer cuarto

JUANJO MARTÍNGRANADA

El Covirán cerró de la peor manera posible su primera semana con tres partidos. Después de empezarla bien con su triunfo holgado sobre L'Hospitalet, el conjunto granadino perdió primero en La Roda y ayer encajó su primer revés de la campaña en el Palacio de los Deportes (73-76). El Murcia sólo tuvo que aprovechar el regalo concedido por unos anfitriones, que no tuvieron mejor idea que suicidarse en un encuentro que tenían encarrilado mediado el tercer cuarto.

Una ventaja rojinegra de nueve puntos (51-42) dio la sensación de que sólo faltaba apuntillar a un adversario que andaba medio grogui. Sin embargo, los discípulos de Pin se olvidaron de cómo jugar, sobre todo en ataque, hasta que el rival le dio la vuelta al electrónico. Después llegó la cantinela de siempre, un arreón liderado por la épica para meterse en el partido, pero en el momento clave los murcianos estuvieron más acertados y se llevaron con merecimiento el triunfo.

El conjunto pimentonero dio el mazazo definitivo, pero no puede decirse que no había avisado de antemano. Su arranque fue fulgurante gracias a la exhibición de Jorge Juan Lledó. El ala-pívot suplente dejó en el banquillo al británico Don -más cansado por los partidos anteriores- y simplemente se salió. Parecía tocado por una varita mágica que le hacía anotar cada vez que se levantaba a mirar al aro -5/5 en tiros de campo nada más empezar, incluidos tres triples-, por no hablar de su contribución en el resto de facetas del juego.

El colapso ofensivo da la opción de remontar a un Murcia guiado por el exnazarí Juani Jasen

Lledó anotó trece de los 21 puntos del Murcia en el primer acto, aunque hubo réplica de los anfitriones proporcionada por Ferrán Torres. El tarraconense cuajó su mejor partido oficial desde que llegó a Granada y mostró al fin las virtudes presenciadas durante la pretemporada, es decir, un estilo poco vistoso pero tremendamente eficaz. Cinco puntos seguidos de Bortolussi y otra media decena con la rúbrica del aún renqueante Corts -triple y asistencia para Wright- equilibraron la contienda justo antes de que Jasen anotara sobre la bocina (19-21).

El que fuera jugador del 'Cebé' demostró no haber perdido el tacto a los aros del Palacio y ajustició al Covirán. En primer lugar ayudó a que Eloy Almazán no pudiera meterse en el partido, y después asumió la responsabilidad ofensiva en una segunda mitad en la que anotó 18 puntos (23 en total). El menor de los Jasen reservó fuerzas para su 'show' tras el descanso, una circunstancia de la que se beneficiaron los nazaríes para variar la dinámica del choque en el segundo acto.

El dominio local en el rebote dio el impulso necesario para ponerse al fin por delante (34-33). Sólo los tiros libres fallados por Wright (0/4) restaron lustre a una reacción en la que jugadores como Iriarte se sumaron a la reivindicación individual que había iniciado Torres en el primer cuarto. 'Carlinhos' optó por finalizar las jugadas en lugar de buscar a sus compañeros y una jugada de canasta más adicional concedió la primera ventaja (39-36).

Ese escenario de igualdad que reinaba en el encuentro se transformó en el tercer cuarto en uno con claro color rojinegro. Las penetraciones de Alo Marín desatascaron a los granadinos, que se dispararon en el luminoso (51-42) a seis minutos del final del acto, con Ferrán haciendo daño en la pintura. Murcia estaba totalmente desquiciado y se dirigía sin remisión al naufragio hasta que surgió la salvadora presencia de Juani Jasen. El exnazarí metió cinco puntos seguidos para despertar a sus compañeros, que rápidamente se sumaron a la remontada con un parcial de 0-8.

Los pimentoneros no tardaron en recuperar el mandato en el marcador (52-54), pero Corts proporcionó uno de sus latigazos con lanzamientos desde la media distancia que mantuvieron a los granadinos con vida (58-57), pese a que Jasen le dedicó otra enorme canasta a su par antes del final del cuarto. Los visitantes habían hecho lo más difícil, sobrevivir a su instante más delicado, por lo que contaron con el rebufo del que parte desde atrás y se ve por delante (58-59).

Los errores en defensa siguieron produciéndose para beneficio de Matagrano, quien sin hacer mucho ruido finalizó con sus habituales números, por encima de la veintena en valoración. Jasen siguió sacándole los colores a Almazán, quien dejó su hueco a Manu Rodríguez. Un triple del granadino al contraataque posibilitó un nuevo intento de reacción nazarí (61-63), si bien era Murcia quien tenía el triunfo cogido por el mango, con Jasen como maestro de ceremonias. Dos canastones del jugador de Bahía Blanca allanaron el camino a la victoria (63-69), y más tras un nuevo robo de Ballesta. El base recuperó ocho balones, una auténtica barbaridad frente a un equipo rojinegro que perdió dieciocho posesiones, las mismas que el miércoles ante La Roda.

El Covirán estaba a punto de claudicar cuando Matagrano cometió una torpeza imperdonable a un minuto de la conclusión. Trabó con dureza a 'Carlinhos' en una entrada a canasta que el base logró culminar, por lo que fue una jugada de '2+1' y antideportiva. El malagueño perdonó en el tiro libre, pero en la posesión posterior Ferrán Torres capturó un rebote ofensivo vital (70-71) y revivió así al Covirán.

Los murcianos disponían de una opción de victoria y no la desperdiciaron. Movieron bien la bola hasta hallar a Don, totalmente solo en el perímetro. El británico, orillado hasta entonces por Lledó, lanzó sin miedo y clavó un triple que se hundió en el corazón de los aficionados nazaríes. La grada aún sueña ilusionada con celebrar el ascenso a LEB Oro al final de esta campaña, pero ayer se llevó una sonora bofetada ante la indolencia de un equipo que dio un paso un paso atrás y que ya se encuentra a dos victorias del líder.

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